´Los 14 cañonazos´ de Discos Fuentes

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La tradicional música que acompaña las fiestas decembrinas siempre viene de la mano de los 14 Cañonazos Bailables, el primer variado de Colombia que se publica sin interrupción desde 1960 por Discos Fuentes.

Hablar del mes de diciembre es hablar también de música y ritmos que hace parte de nuestra historia y nuestras tradiciones, porque ningún colombiano puede bailar que durante los últimos 50 años en algún momento a bailado al ritmo de ‘Los 14 cañonazos bailables’, una producción que año tras año saca al mercado Discos Fuentes.

Y es que desde su inicio ‘Los 14 cañonazos bailables’, se han convertido en un icono de la industria musical colombiana, pues en este compacto se resumen los hits del año y representa también un gran logro para los artistas llegar a ser parte de este listado.

Ahora, 85 años después de iniciar labores como sello discográfico en el país, se mantiene vigente con uno de sus más grandes íconos y logros: ‘Los 14 Cañonazos Bailables’ que con su llegada a su edición número 59 se renueva, buscando llegar a las nuevas generaciones, tanto a través de las plataformas digitales como una edición física que cuenta con realidad aumentada.

Estos cambios empezaron a realizarse desde el año pasado cuando se dejaron atrás sus ediciones en vinilo, en cassette, disco compacto y DVD, para editar un calendario en el cual se encuentra una memoria USB con sus novedades, lo mejor del año, junto a un segundo repertorio, ‘Más vivos que nunca’,  que la gente cada diciembre resucita, como Pastor López, Rodolfo Aicardi, Guillermo Buitrago, Joe Arroyo, Celia Cruz, Julio Jaramillo, entre otros, junto a un material extra con fotos y videos de las modelos”, comentó Tony Peñarredondo, gerente general de Discos Fuentes.

EN LA ERA DIGITAL

El año pasado, cuando decidieron realizar el cambio, los resultados fueron los mejores y el producto se agotó: “El reto siempre ha sido que el producto físico ya no es atractivo para la gente. Los  smartphones han permitido que se tenga en un solo dispositivo una herramienta total de trabajo y a la vez, todo el entretenimiento, que en nuestro caso son las plataformas musicales, que facilitan la movilidad de las personas que pagan una cuota módica mensual y tienen acceso a más de 60 millones de canciones. Pero para nosotros 14 cañonazos bailables es una marca, un ícono”, continuó Tony Peñarredonda.

La tarea no ha sido sencilla, más si se tiene en cuenta que ya no existen casi distribuidores o tiendas de discos, por lo que se dieron a la tarea de montar su propia tienda online desde hace un año, Discos Fuentes Store, todo con el fin de reinventarse. “Es el aprovechamiento de la tecnología para darle algo más a la gente y así, lograr que el catálogo no muera. La responsabilidad es mantener vivo un legado”, dijo por su parte Ángel Villanueva, el gerente artístico de Discos Fuentes.

UNA LARGA HISTORIA

El apogeo industrial, con las siderurgias, las textileras y el desarrollo de la radio en crecimiento, fue el ambiente ideal para la llegada de Discos Fuentes a Medellín desde Cartagena hace 85 años, donde se caracterizaron siempre por la innovación en la industria musical.

 “Discos Fuentes fue el primero en meter 14 temas en un vinilo, 7 por cada lado, el primero en sonido estéreo, en duplicación de cintas magnéticas, en prensar en discos de vinilo, primeros en sacar discos compactos, estudios de grabación y realizar los karaokes”, aseguró Ángel Villanueva.

Esto hizo que Medellín se convirtiera en el epicentro de la grabación y producción musical por décadas, “al llegar desde Cartagena con todos sus equipos de última tecnología y con muchos de los músicos del Caribe Colombiano, que en su estudio se encontraron con otros genios musicales del interior del país, lo que produce esa mezcla de la música tropical que todos disfrutamos y que es un invento hecho en Medellín. Don Antonio Fuentes, fundador de Discos Fuentes, fue el creador del chucu-chucu”, afirmó Tony Peñarredonda.

Para Ángel Villanueva, “Antonio Fuentes generó un formato de orquesta más reducido que abría la posibilidad de poder presentarlo más fácilmente en cualquier escenario y trasladarlo por todo el país. Hay que recordar que antes de eso, las orquestas como la de Lucho Bermúdez eran verdaderas big band. Uno de sus grandes logros con su visión comercial, sin miedo a la resistencia de los músicos y el público”.

Dicha resistencia llegó desde diferentes puntos del país. Mientras que en el Caribe querían aún el formato de las grandes orquestas clásicas, desde Cali no veían con buenos ojos esos nuevos sonidos, y más, cuando apareció Fruko y sus Tesos con su salsa. “Es casi el mismo camino que está recorriendo la música urbana que no era aceptada en un inicio y hoy es todo un fenómeno internacional”, dijo Tony Peñarredonda.

La resistencia también se presentó con ‘Los 14 Cañonazos Bailables’ que surgió en los años 60. “Sus dos primeros volúmenes no presentaron la figura femenina, tan solo aparecían los cañones de las murallas de Cartagena y luego decidieron incluir la figura femenina. Se presentó resistencia, pero había tanta música buena, que la gente se acostumbró y se convirtió en una firma que fue copiada. Casi ocho años después aparece el otro variado en Colombia”, comentó Tony Peñarredonda.

En sus aplicaciones digitales se puede realizar el recorrido por cada uno de los volúmenes de este variado musical,  junto con sus caratulas. Una experiencia a través de la cual se puede evidenciar el cambio cultural del país y la moda, junto a su música.

Para Ángel Villanueva “se debe entender que en esa época no se sacaba un disco con diferentes artistas, eso no existía en Colombia, pero además, los otros sellos discográficos tenían la limitación de no poder incluir más de doce temas en sus discos, por no tener la tecnología de Discos Fuentes para meter 14 temas en un mismo disco. Algunos intentaron cortar algunas canciones para poder incluir más temas, pero el público rechazó ese tipo de prácticas”.

SUS CARÁTULAS

Las carátulas de la serie siempre han causado gran impacto entre el público, que cada año está a la expectativa del lanzamiento. En el empaque de sus dos primeros volúmenes aparecen los cañones de Cartagena, donde nació la disquera en 1934. En la tercera, además de los cañones, se ubicó una pareja y luego empezó a prevalecer la figura femenina. La mujer conquistó el protagonismo de las futuras carátulas de la serie, algunas de ellas, bastante atrevidas para la época en que se publicaron. Por ejemplo, en 1966 apareció la primera modelo en bikini, rodeada de cañones de juguete apuntándole.

Fue fotografiada por el aviador Hugo Molina, que años después moriría en un accidente aéreo. Luego de Hugo Molina, las fotos fueron responsabilidad de la hija de don Antonio Fuentes, quien por más de 12 años proporcionó la imagen de 14 Cañonazos, usando modelos de Medellín. En el volumen 20, apareció una mujer totalmente desnuda dentro de una canasta de mimbre y la imagen del cañón había desaparecido por completo. En 1977, se recurrió a imágenes de modelos internacionales, ya que la familia Fuentes se radicó en Estados Unidos.

Se volvieron a contratar modelos colombianas en 1990, cuando apareció en la portada una fotografía de Alejandro Velásquez, y desde entonces han aparecido casi veinte modelos, entre las que se cuentan Sandra Posada (Vol. 33), Diana Mondragón (Vol. 35 y 36), Ana Carolina Da Fonseca (Vol. 40), María Patricia Montoya (Vol. 41 y 42) y la periodista Carolina Abad (Vol. 38). Como anécdota, no faltó quien se asombrara cuando vio la modelo en la realidad y como apareció en la carátula. Por ejemplo en el volumen 33, la División de Imagen de Discos Fuentes, contando con los avances tecnológicos, dio el retoque digital a la modelo aumentándole la cadera, el busto y organizándole el peinado. El traje de baño también fue cambiado en su color.

NUEVOS CAMINOS

Son varios los caminos que empieza a recorrer Discos Fuentes en búsqueda de mantenerse vigente en una industria musical que cada vez cambia más rápido. Djs de distintas partes del país se están acercando a su catálogo para intervenirlo y desarrollar, con él nuevos sonidos, como es el caso de la guaracha con house.

Las plataformas digitales cada día de interesan más en su catálogo, que en países como Colombia y buena parte de América Latina, gusta mucho, tiene un público constante que aumenta generosamente en las fiestas decembrinas con una mínima inversión.

Por esto, y siendo conscientes del patrimonio musical que tienen en sus manos, continúan la digitalización de todo su catálogo para que no se pierda, desde las cintas originales, con la tecnología para calentar la cinta y así recuperar la totalidad de su sonido y poder ponerlo a disposición del público.

“Después de los chats de los éxitos tan pasajeros actualmente, siguen los catálogos que se mantienen y que día a día ganan más adeptos, que es lo que buscan las plataformas, que no tendrán picos de escucha en tiempo récord, pero cada mes va produciendo”, continuó el Gerente General de Discos Fuentes.

Otro de los trabajos se viene realizando con la academia, con una serie de investigaciones sobre la música colombiana, teniendo como base su propio catálogo, como la coedición sobre el impacto de la cumbia en el mundo, con una mirada de cómo Colombia le  enseño a moverse al mundo.

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