Simón Bolívar, siempre vigente

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Simón Bolívar (24-jul-1783 Caracas/17-dic-1830 Santa Marta), fallecido hace ya 189 años, pero vigente para la historia de nuestros pueblos y comunidad de naciones, fue sin duda un gran republicano. Nunca tirano, monárquico ni déspota, más sí libertador, legislador, independentista y constructor de repúblicas libres. De él se ha dicho con verdad meridiana en consenso universal, que quiso tutelar -como lo intento- a los países liberados; no sólo para evitar su desintegración, sino para hacer germinar en su seno las costumbres de la libertad en ámbitos de un poder moral que premiara o sancionara la conducta cívica de los pobladores.

Fue igualmente demócrata en las circunstancias posibles y grande observador de las costumbres políticas, al entender que el ciudadano era el protagonista que faltaba en nuestra vida, y qué sin él, como sujeto y objeto de la polis, no podía nunca edificarse una república, como se ha demostrado siempre. Entendía desde su ilustrado como avanzado y emancipador pensamiento, que el ciudadano se forma en la praxis política, en la polis, en el respeto a las leyes y que son estas, valederas vías para consolidar las costumbres republicanas y afincar los valores de libertad cívica con convicción política, soberanía, integración, independencia y redención social. Fue siempre parte de su ideario, que fueran nuestros países dueños de su propio itinerario, amos de su destino y responsables de sus victorias morales, políticas y militares.

Pero la libertad soñada y anhelada nunca fue completa, jamás se dio, como consecuencia de las permanentes desuniones, las muchas incomprensiones, las perversas estratagemas del enemigo colonial y sus nativos partidarios, la perniciosa incidencia de las oligarquías parroquiales, el caudillismo, rivalidades, intrigas, celos, y demás otros obstáculos que a la postre impidieron en la realidad hacer de América Latina la grande patria libertadora. Desafortunadamente, no pudo conformarse la gran confederación de naciones, esa Gran Colombia que soñó y defendió con vehemencia y ardor el Libertador Simón Bolívar.

Los ideales de Bolívar, amparados en su decir que “El sistema de gobierno más perfecto es el que produce la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”; siguen ahí, son ciertos, positivos, esperanzadores. Entrañan libertad, justicia, igualdad, la autenticidad de una fraternidad americana. Integracionista, fue su idea unir a nuestros países en un solo bloque económico, político, social, para defender la soberanía, las riquezas de la América y la búsqueda de una democracia verdadera, que soportó así: “Yo deseo más que otro alguno ver formar en América Latina la más grande Nación del Mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”. Loor y gloria eterna al Libertador Simón Bolívar. [email protected]

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