Novena de Aguinaldos

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Hoy se celebra el cuarto día de la Novena al Niño Dios y todos estamos invitados a ofrecerla para que se viva la paz en todos los hogares colombianos.

En Santa Marta, no solamente en las Parroquias se hace la Novena, también en muchos hogares, empresas y fundaciones, dando ejemplo de fe y devoción por el Hijo de Dios en su infancia.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Buen Dios de infinita caridad, que tanto amaste a los hombres, que les distes en vuestro hijo la prenda de tu amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciera en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno de él te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicando por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén. (Se reza tres veces Gloria al Padre).

CONSIDERACIÓN DEL SÉPTIMO DÍA

Presentémonos el viaje de María y José hacia Belén, llevando consigo, aún no nacido, al Creador del Universo hecho hombre.

Contemplemos la humanidad y la obediencia de este Divino Niño que aunque de raza judía y habiendo amado durante siglos a su pueblo con una predilección inexplicable, obedece así a un príncipe extranjero que forma el censo de población de su provincia, como si hubiese para El en esa circunstancia algo que lo halagara, y quisiera apresurarse a aprovechar la ocasión de hacerse empadronar oficial y auténticamente como súbdito en el momento en el que venía al mundo.

¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnancia a la criatura, parezca ser la única cosa creada que tenga atractivos para el Creador? ¿No nos enseñará la humildad de Jesús a amar esa hermosa virtud?.

¡Ah…!Que llegue el momento en que aparezca el deseado de las naciones, porque todo clama por este feliz acontecimiento, El mundo, sumido en la oscuridad y el malestar buscando y no encontrando el alivio de sus males, suspira por su Libertador.

El anhelo de José, la expectativa de María, son cosas que no puede expresar el lenguaje humano. El Padre Eterno se halla, si es lícito emplear esta expresión adorablemente impaciente por dar a su Hijo único al mundo, y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles.

El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esta santa humanidad tan bella que Él mismo ha formado con tan especial y divino esmero. En cuanto al Divino Niño, objeto de tantos anhelos, recordemos que hacia nosotros avanza lo mismo que a Belén.

Apresuremos con nuestro deseo el momento de su llegada; purifiquemos nuestras almas para que sean su mística morada; que nuestros actos de mortificación y desprendimiento “preparen los caminos del Señor y hagan rectos sus senderos”.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VÍRGEN

Soberana María, que por vuestras grandes virtudes, y especialmente por vuestra humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera por madre suya, te suplico que prepares y dispongas mi alma, y la de todos los que en este tiempo hicieren esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado Hijo.

¡Oh dulce Madre! Comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le aguardaste vos, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. Se reza tres veces el Avemaría.

ORACIÓN A SAN JOSÉ

¡Oh Santísimo San José! esposo de María y padre adoptivo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abraséis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén. Se reza el Padrenuestro, el Avemaría y Gloria

GOZOS NAVIDEÑOS

Espejo sin mancha, santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano. ¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño, da al mísero amparo! Ven a nuestras…

¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, De Israel anhelo Pastor del rebaño! ¡Niño que apacientas con suave cayado ya la oveja arisca, ya el cordero manso! Ven a nuestras…

ORACIÓN AL NIÑO DIOS

Acordaos, ¡oh dulce Niño Jesús! que dijiste a la venerable Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad, agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será́ negado”.

Llenos de confianza en Vos, oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada.

Concedednos, por los méritos infinitos de vuestra encarnación y de la infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto… Nos entregamos a Vos, oh Niño omnipotente, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza. Y de que, en virtud de vuestra divina promesa, acogerás favorablemente nuestra súplica. Amén.

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