El “caos decembrino” se apoderó de la Avenida Campo Serrano

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 Para los samarios las brisas si bien se convierten en una de las principales características de la época decembrina en la ciudad, también lo es el caos que se vive durante estos días en el corazón comercial de la ciudad; la Avenida Campo Serrano, o ´la quinta´ como le llaman popularmente.

Transitar tanto a pie como en vehículo por estos días, se ha convertido en una verdadera travesía, entre las ventas estacionarias ubicadas en los andenes que provocan que los peatones tengan que transitar por la vía diseñada para los vehículos, quienes a su vez, tienen que esquivarlos, además de los huecos en la carretera y los otros camiones y vehículos de toda índole parqueados en plena vía.

El panorama caótico que se vive todos los días durante diciembre resulta aturdidor para no solo los transeúntes, sino también para los mismos vendedores, quienes en algunos casos llevan más de 20 años trabajando en estos puntos, por lo que de alguna forma ya están acostumbrados a esto.

 “Esto es diciembre para nosotros, ver toda la ciudadanía en las calles comprando, durante todo el año esperamos que llegue esta época para poder obtener ganancias (…) el resto de meses no es tan bueno como esto, por eso nos aguantamos el caos que para nosotros significa buenas ventas” señala Aura Fontalvo una vendedora de productos elaborados en cuero como correas, billeteras entre otros en plena Carrera Quinta.

Los tradicionales animadores apostados en las entradas de los comercios de esta zona, con las invitaciones a que los compradores aprovechen los descuentos, es otro de los factores que se suman al “bullicio” que se vive en esta zona, durante todo el año, aunque por estos días se convierte en un caos que no todos son capaces de “aguantar”.

De igual forma, para algunos transeúntes la situación se sale de control al tratar de caminar por esa zona de la ciudad tratando de esquivar las ventas estacionarias que se ubican durante todo el año, sumándoseles las ambulantes que llegan de otras regiones del país o del departamento a tratar de “hacerse el agosto” alquilando espacios y  sin importar estar en plena vía pública vender y ofrecer sus productos.

 “Bastante complicado caminar por esta estrecha vía, los andenes invadidos entonces le da temor a uno caminar por la vía porque los carros y las motos a veces no respetan, esto es un verdaderos caos, no solo ahora en diciembre sino todo el año, solo que ahora más la bulla de los parlantes y el ‘corre corre’ de Navidad se vuelve más caótico esto” expresó una de las compradoras y transeúntes de la avenida Campo Serrano.

En ese punto estratégico de la ciudad como en otras zonas de alta afluencia de visitantes como en El Rodadero, Bello Horizonte y Taganga o en otros puntos donde hay un precario estado de la malla vial u obras en ejecución como en la avenida del Ferrocarril y la Carrera Cuarta en El Rodadero pareciera vivirse un panorama similar al de ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, o Manizales donde a diario se presentan trancones en todas sus intersecciones provocando su permanencia en el listado de las 300 ciudades con el peor tráfico del mundo debido a la cantidad de tiempo que se pierde por cuenta de los trancones.

CARROS PARQUEADOS POR DOQUIER:

En el caso de la Carrera Quinta o Avenida Campo Serrano, el panorama se torna aún más caótico con el parqueo de camiones de descargue, vehículos particulares y motos a un lado de la vía, a pesar de estar regulado con horarios por el Decreto 280 del 16 de noviembre de 2016, que regula regulan las actividades de cargue y descargue en el perímetro urbano.

El mencionado expone que “se prohíbe la circulación, el estacionamiento, cargue y descargue de vehículos cuya capacidad supere las cinco toneladas en las vías principales y arterias del Distrito, de acuerdo con el plan de Ordenamiento Territorial vigente. La operación de cargue o descargue solo podrá realizarse en estas vías, de lunes a domingo, en los horarios comprometidos entre las 9:00 a.m. a 11:00 a.m.; 3:00 p.m. a 5: p.m. y 08:00 p.m. a 05:00 a.m. en vehículos con capacidad máxima de cinco toneladas” reza el documento.

Aunque en la actualidad el Distrito cuenta con cerca de 45 hombres adscritos a la Secretaría de Movilidad para regular el transito y estos se ubican en ciertos momentos del día en esta zona, solo realizan controles a las motocicletas, permitiendo el colapso de la movilidad en esa zona al no sancionar a quienes parquean en esta vía o realizan actividades de cargue y descargue fuera de los horarios permitidos.

Algunos conductores que visitan la ciudad señalan que el panorama es tan caótico que la sensación de estar en una ciudad diferente a la de donde son originario “se cae” cuando de transitar por las vías se trata.

Así lo describe Kevin Martínez propietario de un vehículo, quien asegura que, si bien en la ciudad no circula un número elevado de carro como en Bogotá u otras grandes urbes, las condiciones se dan para que se sintiera como tal.

“Son bastantes carros, y a eso súmale las motos, y luego los motocarros, y los buses de servicios públicos, en fin, son bastantes los conductores en las vías, por eso uno con el tiempo aprende a qué hora salir, que vía tomar y cuáles no para evitar encontrarse con los trancones” asegura este joven conductor quien diariamente transita por la avenida del Ferrocarril en la que en horas pico las filas de carros pueden llegar a ser de incluso 300 metros.

LLAMADO A LAS AUTORIDADES:

Pero muchos conductores no solo “le echan la culpa” a las angostas vías o la vasta cantidad de vehículos, sino también a la mala sincronización de los semáforos que en puntos neurálgicos y de alto flujo vehicular, la luz en verde tan solo dure entre 10- 15 segundos.

En la intersección semafórica entre la carrera 19 con avenida del Río sentido norte –sur, donde los vehículos pueden verse “atrapados” incluso por tres rondas de semaforización debido al corto tiempo de circulación en luz verde.

 “Esto por acá es complicado transitar, fácilmente uno se puede quedar aquí por tres semáforos, el tiempo que dan para transitar es muy corto, además la vía es muy corto y también los camiones grandes se parquean cerca al semáforo obstruyendo la vía, es una verdadera odisea” aseguró otro conductor de la vía que espera que prontamente inicien los controles no solo para la verificación del cumplimiento de las reglas de tránsito por parte de particulares, sino también de empresas ya sea expendedoras de bebidas, o de mensajería que sin importar la hora o si trastornan la movilidad se parquean en las vías.

Y es que precisamente, el caos en la movilidad no solo se debe a las obras en algunos puntos, la precaria malla vial o a la inoperancia de las autoridades de movilidad, sino también al masivo parque automotor de la ciudad, que ha aumentado de forma exponencial en los últimos años.

Según el programa Santa Marta Cómo Vamos, en la ciudad año a año el parque automotor aumenta a un promedio del 5 por ciento, por ejemplo: en el año 2016 por las vías del distrito circulaban 28 mil 802 motocicletas, cifra que se incrementó al año 2017 hasta los 29 mil 874 motos, y según las cifras presentadas en el año 2018 la cantidad de estos vehículos que transitan por la ciudad son de 31 mil 816.

Este es uno de los vehículos que más aumenta de forma superior al promedio, pero que demuestra el crecimiento acelerado cada vez más del parque automotor en Santa Marta a diferencia de las nuevas vías.

Aunque actualmente en la ciudad existen dos unidades especializadas para la movilidad en la ciudad, una desde la Secretaría de Movilidad con los conocidos “agentes azules”, así como con la Policía Metropolitana de Santa Marta gracias al convenio firmado con la Seccional de Tránsito y Transporte, se hace necesario la puesta en marcha de un plan de intervención estratégico que permita dar respuestas al llamado de S.O.S de los miles de conductores de todo tipo de vehículos en la ciudad.

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