Sigue el ‘agarrón’entre Jorge Robledo y Gustavo Petro

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Al cierre del año 2019 el enfrentamiento políticos entre dos de los más destacados dirigentes de la izquierda se mantiene, los senadores Jorge Robledo y Gustavo Petro.

Ambos en días pasados contrivirtieron duramente por redes por el tema del vallenato, al punto que incluso muchos artistas criticaron a Petro por pretender apropiar el mismo para sus intereses.

En su más reciente columna de opinión, Robledo señaló que “en las últimas semanas, el senador Gustavo Petro se ha despachado contra todos –Fajardo, Claudia López, el Partido Verde y hasta el Comité Nacional de Paro–, incluido el Polo Democrático Alternativo, a cuyo Presidente, el concejal de Bogotá, Álvaro Argote, le lanzó el trino más agresivo y falaz que pudo: Cace (sic) con el Polo un debate en el año 2010 sobre la existencia de un cartel de la contratación dirigido por los Moreno Rojas, prefirieron mi retiro antes que aceptarlo. Su problema con esta afirmación –que repite desde hace una década– es que no puede demostrarla, porque sí dividió al Polo, pero no por esa razón, como está demostrado hasta la saciedad”.

Según Robledo, “el rompimiento de Petro con el Polo se inició al otro día del 22 de junio de 2010, cuando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido –su máxima instancia para esos efectos– se declaró en oposición al gobierno de Juan Manuel Santos, quien acababa de ser puesto en la Presidencia de la República por el presidente Álvaro Uribe Vélez, a cuyo gobierno el Polo siempre se opuso”.

Recuerda que ese 23 de junio, Petro –en contra de la posición definida por el Polo, del que había sido su candidato presidencial– le envió una carta formal a Juan Manuel Santos, que acababa de vencerlo en las urnas, proponiéndole llegar a acuerdos en su gobierno.

“La carta de Petro cayó, como era obvio, muy mal en el Polo. Porque mandaba un mensaje de coincidencias con Santos, el ex ministro de Defensa y candidato presidencial de Uribe, con quien antagonizamos antes y durante la campaña electoral. Y porque Petro se dirigió a Santos en nombre del Polo cuando no tenía la potestad para hacerlo, como lo estableció la presidenta del partido, Clara López, quien debió desautorizarlo públicamente. Pero dicha desautorización no impidió que Petro se reuniera con Santos –no en una “reunión de cortesía”, como ha dicho Petro– y que llegaran a acuerdos, según informó, con foto y todo, la prensa. Y el apellido Moreno no apareció para nada en esta controversia pública”, dice Robledo.

Dice que Petro quedó en minoría y se ratificó desde el Polo su oposición, sin acuerdos, al gobierno de Santos y mantener en la presidencia del partido a Clara López, descartando la exigencia de Petro de elegirlo a él presidente del Polo.

Recuerda además que Petro maltrató durante la consulta al exmagistrado Carlos Gaviria, “pero así y todo el Polo le hizo la campaña, incluido el senador Iván Moreno, quien el 12 de mayo de 2010 le realizó un acto de respaldo. Petro rompió con los Moreno –con quienes siempre hizo esfuerzos por acordarse para entre los dos sectores controlar al Polo – el 20 de octubre de 2010, al acusarlos por la contratación en la Alcaldía de Bogotá. Aunque los cargos no les parecieron concluyentes a El Tiempo, Semana y La Silla Vacía , el 4 de noviembre el Comité de Ética del Polo les inició proceso formal”.

Cierra su columna Robledo recordando que el Polo suspendió a Iván Moreno, también le pidió a Samuel Moreno que renunciara a la Alcaldía de Bogotá y la Comisión de Ética también lo suspendió de la organización y lo expulsó del partido. “¿Qué otro partido en Colombia, en situación semejante, ha actuado con el rigor con el que procedió el Polo?”, finalmente se pregunta.

BOGOTÁ (Colprensa).  

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