Óscar Escandón volvió a sonreír en el ring

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Quienes aseguraron que la carrera del boxeador tolimense Óscar Escandón ya se había terminado, estaban equivocados. Así lo ratificó el pasado fin de semana el pugilista del barrio El Refugio, pero no con palabras, sino con hechos.

Lo hizo en el Toyota Arena de Ontario, Estados Unidos, donde venció al filipino Jhack Tepora, un pegador 10 años menor (24), quien se encontraba invicto (23 peleas) y, además, hace parte de la escuela del múltiple campeón orbital, Manny Pacquiao.

A pesar de lo anteriormente mencionado, y que marchaba en el tercer puesto de su categoría en la Federación Internacional de Boxeo (FIB), además de ser noveno en el escalafón del Consejo Mundial (CMB), el asiático no logró llegar al segundo asalto.

En efecto, un minuto y 40 segundos fue el tiempo que necesitó el atleta ‘Pijao’ para noquear a su contendiente, quien era el favorito en las apuestas para quedarse con el triunfo y ganar una oportunidad de combatir por un cinturón.

En el escenario norteamericano la mayoría de asistentes creyeron que el colombiano sería una especie de ‘saco de arena’ para que su oponente entrenara, tomando como base sus más recientes choques, donde fue superado fácilmente.

Pero tremenda sorpresa la que se llevaron cuando de ese ring voló hacia lo más alto un ‘Ave Fénix’, cuyo color no era el rojo fuego, sino el Vinotinto y Oro.

RENOVADO
Contrario a lo ocurrido en sus tres últimos duelos, donde optó por esperar al rival para plantear su táctica, en esta ocasión Escandón apenas tardó 10 segundos para lanzar su primer golpe, y de ahí en adelante no dejó de buscar al filipino.

Recordando las viejas épocas, cuando entendió que su baja estatura más que un problema, era una ventaja, el pupilo de Raúl Ortiz, pero que ahora es entrenado por Rubén Guerrero, fue inteligente y atacó por abajo, con mucha fortaleza.

Fue así como antes de sonar la campana, un gancho con la zurda impactó de manera violenta la zona del hígado del asiático. La caída no fue inmediata, sino pausada, pues el rival primero se arrodilló, y luego puso su cabeza sobre la lona, debido al dolor.

De inmediato el juez se agachó para revisar la condición del peleador, la cual no era la mejor. Por eso le realizó el conteo, mientras en la otra esquina esperaba ansioso Óscar, y cuando llegó a 10, el tolimense golpeó sus puños, sonrió y se arrodilló para darle gracias a Dios por este resurgir.

CASI NO PELEA
“Estoy muy contento, ya que las cosas me salieron muy bien. Yo venía trabajando para esto. Toda la honra es para Dios, mis principales agradecimientos son para Él, pues gracias a su iluminación yo estoy ahora celebrando esta victoria. Fue su designio”, sostuvo Escandón a EL NUEVO DÍA.

Y confesó que “yo hace cuatro semanas me iba a retirar definitivamente. Lo había hecho tras mi última derrota, pero decidí intentarlo de nuevo. Sin embargo, sentí que todo había culminado cuando se me cayó una pelea.

Lloré bastante, pero mi esposa me levantó el ánimo. Me dijo que hiciéramos una oración toda la familia para pedirle a Dios que se concretara su voluntad, y al otro día me llamaron para ofrecerme el combate con el filipino”.

Escandón refirió que “ellos vieron en mí un rival de experiencia, pero creían que yo en cuatro semanas no podría estar listo. Lo que no sabían es que yo llevaba mucho tiempo entrenando. Por eso acepté, entendiendo que era un mensaje del Todopoderoso. Por eso subí al cuadrilátero con confianza”.

De la pelea, el ibaguereño indicó que “me sentía fuerte, a pesar de que él estaba invicto, lo vi y creí en que podía derrotarlo. Por eso fui por él, creo que lo sorprendí, y tomé todos los consejos de mi entrenador”.

Cabe resaltar que con este triunfo, ahora el tolimense quedaría a la espera de un combate por un título. “Esta victoria me abrirá puertas, ya que Tepora está muy bien escalafonado. No sabría decir qué se viene, eso depende de mis apoderados. Confío en que será algo lindo, algo grande. Estoy listo para cualquier reto”.

(CIFRA)

26 victorias y cinco derrotas acumula Óscar Escandón como boxeador profesional.

DATO

Tres años y nueve meses pasaron para que Escandón volviera a ganar una pelea.

IBAGUÉ (El Nuevo Día).

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