Un “alcalde” de siete meses, la nueva cara de la campaña antiaborto en Estados Unidos

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El bebé se convirtió en alcalde honorario de su comunidad de Texas en octubre con un dulce eslogan: “Haz que Estados Unidos sea amable otra vez”, un giro de la frase de campaña del presidente estadounidense Donald Trump, que promete hacer a “Estados Unidos grande otra vez”.

“El desayuno del alcalde está listo”, anuncia Chad McMillan en la sala de su rancho de Texas. El menú de esta mañana incluye una mamadera de leche tibia y una porción de puré.

Charlie McMillan no es un funcionario ordinario de la ciudad. Con solo siete meses, es la nueva cara del movimiento antiabortista en Estados Unidos.

El bebé se convirtió en alcalde honorario de su comunidad de Texas en octubre con un dulce eslogan: “Haz que Estados Unidos sea amable otra vez”, un giro de la frase de campaña del presidente estadounidense Donald Trump, que promete hacer a “Estados Unidos grande otra vez”.

La “agenda” de Charlie incluye patriotismo, adopción y “vida”, en referencia a la identificación como “provida” de los adversarios del aborto, que ha generado polémica.

La aparición del alcalde infantil se produce en medio de una creciente ansiedad entre los defensores del derecho al aborto, que temen que la Corte Suprema invalide el fallo Roe v Wade, que hace 46 años legalizó la interrupción voluntaria del embarazo.

“Uno de los ejes de campaña se centra en la valiente elección que (…) su madre biológica hizo para darle vida”, dijo la madre adoptiva de Charlie, Nancy Jane McMillan.

“Estaba en medio de una crisis y decidió no interrumpir el embarazo sino llevarlo a término, y fuimos los destinatarios increíblemente bendecidos de esa valiente elección”, añadió.

Los padres de Charlie compraron en octubre el título de alcalde honorario en una subasta realizada como parte de una campaña de recolección de fondos para los bomberos de su comunidad de Whitehall, aproximadamente una hora al noroeste de Houston, en Texas.

La iniciativa, que no involucra ninguna tarea real, fue “simplemente algo divertido que se nos ocurrió”, dijo McMillan.

Pero entonces la agente inmobiliaria de 43 años se dio cuenta de la influencia que el “Alcalde Charlie” tenía en la gente de Whitehall.

“Solo un poco de amabilidad es muy útil y, en este momento de división política y cultural en Estados Unidos, es genial ver cómo un bebé de siete meses, con una promesa de campaña para hacer que Estados Unidos sea amable de nuevo, puede generar un cambio”.

Los padres de Charlie forman parte de la junta de desarrollo del Centro de Ayuda para el Embarazo de Houston, una organización cristiana que aleja del aborto a mujeres con embarazos no planificados.

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