“El gobierno aprendió que el Congreso no es notario de sus caprichos”

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Para el exvicepresidente Germán Vargas Lleras  la aprobación de la recién sancionada reforma tributaria  es una muestra de que el presidente de la República, Iván Duque Márquez, entendió  cómo funciona la relación con el Congreso.

“El Gobierno  aprendió, esperemos, que el Congreso no es un simple notario de sus afanosos caprichos y que siempre debe estar dispuesto a escuchar y a valorar los aportes que, particularmente en materia impositiva, hacen los representantes de todos los colombianos en las cámaras legislativas”, señala Vargas Lleras en su habitual columna de domingo.

Así mismo, reconoció que  tanto el Gobierno como el Congreso actuaron de manera responsable al aprobar  la Ley de Crecimiento Económico en medio del clima de protesta que  atraviesa el país y que continuará con o sin reformas. “Eso se llama gobernar”, agrega.

El exvicepresidente  destaca que en esta ocasión la reforma tributaria  respetó la constitucionalidad de su trámite en el Congreso y aprendió  así la lección de que no es posible acoger un texto en una de las cámaras sin discutir ni votar su articulado.

Según Vargas Lleras, la reforma tributaria aprobada recoge todo lo bueno de la anterior y la profundiza en muchos aspectos, como los avances en materia de disminución de los impuestos a las empresas para que puedan ser más competitivas.

“La reforma concertada incluyó muchas iniciativas que propusimos, orientadas a reducir la tasa de tributación de los negocios y también de los ahorradores. En el caso de los negocios, algunos cálculos preliminares permiten señalar que en el año 2022, cuando la reforma regirá plenamente, de una tasa de tributación del 71 % bajaremos a una que fluctuará entre 40 y 50 %”, señala.

Agrega Vargas Lleras que  esta reforma desafía a quienes no confían en la capacidad y el espíritu emprendedor de los colombianos porque a ellos les gusta el  Estado omnipresente,  proveedor de todos los bienes y servicios y empleador.

Sin embargo, para el exvicepresidente, la apuesta del Gobierno no fue tan ambiciosa como lo planteaba su partido porque  desechó temas como la eliminación del impuesto al patrimonio para las personas naturales, la de convertir el famoso 4 × 1.000 en una retención en la fuente para progresivamente ir desmontándolo y pasar muchos de los bienes que hoy están excluidos del IVA a exentos. Asegura que también se opusieron a una tarifa del 39 % para las personas naturales de alto ingreso.

“Vamos por el camino correcto de tener unas tasas de tributación más competitivas a nivel regional y mundial. El balón ahora pasa a la cancha del sector privado, que deberá demostrar que con esta reforma sí está en capacidad de crecer más, de competir mejor y de generar más y mejores empleos de calidad, sobre todo para los jóvenes” añade.

BOGOTÁ (Colprensa).

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