Debate y duelo por las talas del nuevo intercambio vial en la 80

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Ayer en la mañana, bajo un sol picante y un cielo azul intenso, un equipo de trabajadores del contratista continuaba con las tareas de corte y remoción de los pedazos que iban saliendo de los árboles sobre la calle Colombia a unos 50 metros al occidente de la glorieta. El tráfico vehicular se detenía por momentos, la motosierra se encendía, y los troncos iban cayendo sobre el pavimento.

Daniela Giraldo, una de las vecinas de la zona y quien lideró las movilizaciones contra la intervención, expresó su impotencia por ver caer varios de los símbolos del barrio.

“Da mucha tristeza. La oposición de nosotros recae en que podían haber incluido esos árboles en el diseño del proyecto porque hay pocos en la ciudad. El proceso comenzó hace año y medio, pero muchos nos dimos cuenta de la tala de los cauchos la semana pasada cuando llegó el anuncio del cierre vial”, anunció la joven.

La EDU responde
Jaime Escobar, líder ambiental de la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), explicó que el trámite del aprovechamiento forestal se reformuló y por eso se disminuyó el número de árboles que serían intervenidos por el proyecto.

“Inicialmente íbamos a talar 137 árboles y finalmente se concertó que fueran 84. Al principio íbamos a transplantar cinco, pero luego aumentamos a 11. La tala ya avanza al 90 % y restan nueve árboles porque están muy cerca de unos predios que faltan por ser negociados”, explicó el vocero.

La compensación ambiental que aprobó el Área Metropolitana implica la siembra de 514 árboles en el área de influencia y 98 de ellos estarán en el polígono de urbanismo del intercambio vial: “No van a ser sembrados por capricho, corresponde a un estudio juicioso sobre la conectividad ecológica y a qué tipo de especies son aptas por la forma, el color y las flores para un espacio urbano”, reseñó Escobar.

Por su parte el Área Metropolitana señaló sobre los cauchos que presentaban “en general regulares condiciones fitosanitarias y estructurales, principalmente por ramificaciones desde la base, fustes torcidos, podas antiguas mal cicatrizadas, raíces expuestas, daños mecánicos en ramas y tallos, evidencia de podas de despeje por redes eléctricas que han generado pérdida de arquitectura y mal desarrollo del sistema radicular, la mayoría por encontrarse en espacios limitados que no permiten su óptimo desarrollo”.

Sobre la caracterización de la fauna del sector, el vocero de la EDU detalló que al ser una zona de tanto tráfico no se encuentran mamíferos o especies grandes, pero sí aves y algunos roedores. La tristeza de la comunidad es que los árboles tardan en crecer y dar sombra de nuevo, más del tiempo que se demora un polluelo en alzar su vuelo por su propios medios.

Medellín (El Colombiano).

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