“Me duele el pecho”

Por
WILMAN
ESCORCIA SIERRA
Médico Internista*

¿A quién no le ha dolido el pecho alguna vez en su vida? es el síntoma más frecuente de nuestra consulta diaria y éste sí que asusta a quien lo presenta ¿cierto?, inmediatamente piensa ¿me estoy infartando? ¿Voy a  urgencias enseguida? o ¿voy al médico ya? Ojalá siempre fuera así y no dejar al profesional siempre como última opción.

Pues el dolor en el pecho seguirá siendo el síntoma más común por lo que se consulta al servicio de urgencias o a la consulta externa en personas mayores e incluso en adultos jóvenes ¡mientras no tomemos conciencia de su prevención!

¿El corazón no duele cierto doctor? preguntan con frecuencia los pacientes para que el médico les diga que no y poder justificar el no hacer ejercicio, no cuidarse la tensión arterial y conservar los malos hábitos alimentarios.

¡Pues sí duele! tiene nervios que lo hacen sentir como duele la cabeza o el estómago,  sin embargo en muchas ocasiones lo que hace doler el pecho no es el corazón sino otros órganos o estructuras de nuestro cuerpo que asemejan un temido infarto.

Como le insisto a mis estudiantes de Medicina ¡todo dolor en el pecho que llegue a urgencias hay que pensar en infarto hasta no demostrar lo contrario! sobre todo en personas mayores, con tabaquismo, obesidad, diabetes, hipertensión, sedentarismo e increíblemente el estrés.

Existen pacientes que tienen todos estos factores de riesgo y siguen creyendo que el ajo, meter los pies en agua fría y sobarse el pecho (esto referido por los pacientes en la consulta, no invento) ¡los mejorarán!

Pero volvamos a las causas del dolor en el pecho que no son cardiacas,  en un estudio en hospitales colombianos se demostró que el reflujo gastroesofágico (presenta dolor torácico principalmente al acostarse) la osteocondritis (dolor que proviene de las costillas, cartílagos y músculos del tórax) y los trastornos de ansiedad, depresión y pánico. (Los pacientes hacen un cuadro clínico exactamente igual a un infarto miocárdico con dolor opresivo irradiado al mentón y espalda adormecimiento del brazo, entre otros, sin tenerlo solo por somatización), los mencionados son los diagnósticos más frecuentemente encontrados como causas de dolor sin complicaciones posteriores a su egreso.

Insisto ¡el dolor torácico asusta! pero no necesariamente sea su corazón. Pero, ¿cómo sé sí el dolor en el pecho es del corazón o no?, es difícil diferenciar pero el dolor en el pecho generalmente que viene del corazón es opresivo dura varios minutos y puede estar acompañado de dificultad para respirar, sensación de desvanecimiento, mareos y sudoración profusa que empeora con el ejercicio. El dolor del pecho de causa no cardiaca suele empeorar con cambios de posición, sensación de que los alimentos regresan a la boca, aumentan al toser y que desaparece espontáneamente, jugando los antecedentes de la persona papel importante, puesto que no es lo mismo un dolor torácico en un diabético o hipertenso que en una persona sana con buenos hábitos de vida siendo el tratamiento y  pronóstico de dicho dolor diferente.

Insisto siempre en consultar a su médico para que sea el quien determine el origen y conducta a seguir.

Por último con el dolor en el pecho cabe el refrán “Es mejor decir aquí corrió un cobarde que aquí murió un héroe” siendo aquí el cobarde el que consulta a su médico.* Docente Universidad del Magdalena.

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