Mascarilla obligatoria

365

Fuera del epicentro del brote, cuatro ciudades -entre ellas Pekín y Shanghái- anunciaron la suspensión de la circulación de los autobuses de larga distancia, una medida que afecta a millones de personas que se desplazan con motivo de las vacaciones del Año Nuevo chino.

Además, la provincia de Guangdong, la más poblada de China, impuso este domingo a sus 110 millones de habitantes la obligación de portar mascarilla. Esta imposición –aplicada también en la provincia de Jiangxi y otras grandes ciudades– ya está vigente en Wuhan.

Casi todas las víctimas mortales fueron registradas en Wuhan o en la provincia de Hubei, pero el domingo el virus se cobró su primera vida en Shanghái, gran metrópolis financiera del este del país.

En Hong Kong, un grupo de manifestantes lanzó cócteles Molotov contra un edificio de viviendas vacío, de reciente construcción, donde iban a ser destinados y colocados en cuarentena los pacientes diagnosticados con el coronavirus.

China entró el sábado en el Año de la Rata, pero las conmemoraciones del Año Nuevo fueron mínimas y poco festivas. En las calles de Wuhan reinaba este domingo un aire fantasmagórico en muchos de sus barrios.

Los habitantes de la ciudad describen además en los hospitales un caos digno de una “película de horror”, con un personal desbordado, pacientes abandonados y una espera angustiante e interminable.

Solo los voluntarios inscritos trasladan en sus propios vehículos y de manera gratuita a los enfermos a los hospitales y de estos a casa.

En Wuhan, los altavoces rompen el silencio que parece haberse abatido sobre la urbe para transmitir una serie de mensajes de las autoridades: “No crean en los rumores. No difundan rumores. Si no se sienten bien, vayan al hospital”.

El alcalde Zhou Xianwang informó que unos cinco millones de personas salieron recientemente de la ciudad por las vacaciones del Año Nuevo, y que el cuerpo médico de la ciudad estaba “muy tenso y cansado”. /AFP

También podría gustarte