Plazoleta de comidas populares

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Uno de los objetivos de la administración distrital es consolidar el Mercado Público como un escenario turístico, al posicionar unidades de negocio, fomentando el desarrollo de una economía social, estable y sostenible.

Con una jornada de descuentos desde tempranas horas de este sábado, en la que los principales protagonistas son los productos que se ofertan en la nueva y moderna Plaza de Pescados y Mariscos y la Plazoleta de Comidas Populares, el Distrito en conjunto con la administración del Mercado le apuestan a reactivar no solo la economía de los vendedores que laboran en este punto, sino recuperar la tradición de acudir a este sector.

Los tradicionales cayeyes, huevos pericos, sopa de mondongo o de pescado, y sin faltar el arroz de camarón que se venden en la Plazoleta de Comidas y que pueden ser consumidos a cualquier hora se convirtieron en los platos apetecidos por los asistentes a esta jornada, hasta por las autoridades distritales y turistas que en su ruta a tomar los buses hacia Minca o la zona rural aprovecharon también para probar las delicias gastronómicas preparadas en muchos casos por personas  de “vieja data”, pero con gran conocimiento y respeto por la gastronomía local.

La actividad en la que hicieron presencia la alcaldesa Virna Johnson Salcedo y el gobernador Carlos Caicedo, fue ampliamente aplaudida por los más de 160 vendedores de la plaza comercial, teniendo en cuenta que si bien cuentan con modernos espacios, aún la ciudadanía no acude de forma masiva a esta, y en su lugar sigue prefiriendo comprar en las calles de manera informal, y sin las condiciones de higiene.

Precisamente, con este objetivo se desarrolló la primera jornada de descuentos en la Plaza de Pescados y Mariscos y la Plazoleta de Comidas Populares, teniendo en cuenta que esta obra tuvo una inversión de más de $15 mil millones y que se encuentra bajo la administración transitoria de Amoblamiento Urbano, acompañado de cerca de 8 mil metros cuadrados de bienes públicos recuperados.

 “Tenemos esta gran jornada para que los samarios nos apropiemos de lo nuestro, es un sitio al que podemos venir a comer y que apoyemos lo local. El objetivo es apoyar a quienes tienen su actividad comercial en este sitio, se necesita que los apoyemos diariamente, hay las condiciones para que consuman y compren productos de buena calidad”, dijo la mandataria distrital quien con el ejemplo al desayunar el tradicional cayeye demostró que las comidas populares que se ofertan en este sitio son de confianza.

Uno de los objetivos de la administración distrital es consolidar el Mercado Público como un escenario turístico, logrando que quienes han sido beneficiados con espacios dignos de trabajo, mejoren de manera significativa su calidad de vida, al posicionar sus unidades de negocio, contribuyendo así, a reducir los índices de informalidad, fomentando el desarrollo de una economía social, estable y sostenible.

Por su parte, el gobernador Carlos Caicedo indicó que esta es una apuesta integral de refundar el Mercado, conectando las diferentes infraestructuras en un corredor que sigan quienes acudan a esta zona. “Este es un lugar al que invitamos a todos los samarios, basado en experiencias en otros países y ciudades y el que sin duda se puede aplicar en algunos municipios del departamento con el modelo que aplicamos, en El Banco, en Plato, Fundación son algunos de los que con articulación de los municipios se pueda lograr”, manifestó Caicedo a quien se le ha reconocido como el impulsor de la recuperación de este sector.

INFRAESTRUCTURA MODERNA

La jornada que estuvo acompañada no solo de la asistencia masiva de samarios a comprar los productos también tuvo como ingrediente muestras musicales, las cuales aseguran se mantendrán como otro factor de atracción para que los samarios acudan a este sitio, del cual dependen no menos de 160 familias, es decir, se convierte en un dinamizador de la economía familiar de muchos samarios de estratos medios y bajos.

Precisamente, la estrategia de reactivar la nueva cara de la Plaza Especializada en Pescados y Mariscos; y la Plaza de Comida Popular del Mercado Público, busca no solo generar mejores condiciones de vida y económicas para las personas que ejercían la actividad comercial en el anterior centro de abasto, sino también convertirlo en un lugar turístico y de paso obligatorio para quienes visitan a la Bahía más linda de América, donde podrán encontrar un ambiente agradable, exquisitos platos tradicionales de la ciudad y adquirir todo tipo de productos.

La Plaza Especializada en Pescados y Mariscos, cuenta con alumbrado público solar, 80 cubículos de venta, una cafetería, ocho cuartos fríos, dos cuartos de procesamientos, baños para hombre y mujeres; ocho cubículos de desechos, 47 parqueaderos, área común, área administrativa, una planta eléctrica, zona de cargue y descargue.

Por otra parte, la Plaza de Comida Popular tiene una capacidad para 4 mil personas, donde funcionaran 29 unidades productivas y 7 restaurantes gourmet, agrupando a más de 63 minoristas; y 45 cocineros formados por la administración distrital.

Según la secretaria de Desarrollo Económico, Isis Navarro Cera quien lideró esta actividad, se replicará en varias ocasiones al año de forma articulada con los vendedores y la administración, así como el edificio del Mercado y la Galería Comercial, donde también se vive la problemática de la poca asistencia de la ciudadanía, por lo que en trabajo conjunto se tendrán más tomas, y trabajos de apropiación de estas zonas.

 “El objetivo es reactivar este sitio, aquí se están desarrollando trabajos con los vendedores en temas de certificación y de manejo de alimentos, también en el trabajo de formalización, ellos están capacitados por el Sena y entidades competentes que le dan a ellos las mejores capacidades no solo para atender a quienes acudan, sino también en materia de higiene”, precisó la funcionaria distrital.

SUSTENTO FAMILIAR:

Detrás de cada vitrina en la que se exponen los productos en cada uno de los puntos del nuevo Mercado, se encuentran historias de vidas sorprendentes y a las que este tipo de mejoramiento en las condiciones no solo en la ofrecen su mercancía, sino en la que habitan hasta 10 horas al día les ha cambiado sustancialmente la vida, y por la cual se muestran agradecidos.

Entre esas se encuentra la señora Elda Rosa Montenegro Pacheco, cienaguera de 48 años de edad y que asegura ha sacado adelante a sus hijos a punta de venta de pescados y mariscos, y a la cual el espacio que de 2 metros por 1 metro en la nueva plazoleta de Pescados y Mariscos donde habita desde hace cerca de cuatro meses no solo le ha cambiado la vida, sino la forma en la que la percibe.

“Yo todos los días vengo de Ciénaga hasta la plaza a vender el pescado, he sacado adelante a mis 3 hijos vendiendo los pescados, ellos se graduaron del colegio y eso me hace orgullosa. Hoy en día nosotros hicimos cursos y por eso la gente pueda estar segura de que lo que compra acá está en buenas manos”, señala esta vendedora.

Esta mujer asegura que el temor del día a día de que su mercancía no solo fuera decomisada, sino lanzada al suelo por las autoridades ha quedado atrás y la tarea de descifrar cada día en que lugar ubicarse para la venta de sus productos se perdió porque hoy cuenta con un lugar digno, donde estar y vender los pescados que trae desde Ciénaga.

“Invadíamos por la Olímpica, luego nos quitaron, entonces nos fuimos para la otra calle, donde también nos quitaron, era una odisea porque a cada rato nos perseguían. En el último lugar donde estábamos nos censaron y nos mandaron luego para este punto donde quedé por el sorteo (…) estamos mejor en este punto, nos ha ido bien, lo único que falta es que la gente regrese a comprar acá y deje de comprarle a los de las carretillas, dice Elda Rosa Montenegro Pacheco quien agrega que espera que estas actividades que tengan como centro de atracción el Mercado Público se sigan realizando.

Al igual que esta mujer son en total más de 160 los vendedores e igual número de familias las que tienen como sustento familiar las ventas y ganancias que se obtengan la actividad comercial en tanto en la Plaza de Pescados y Mariscos y la Plazoleta de Comidas Populares, además Edificio del Mercado y la Galería Comercial, donde entre estas dos infraestructuras se encuentran más de 800 comerciantes.

Para la administradora del Mercado Público, Nancy Llath Barrera entre las tantas formas de atraer a los clientes a que acudan a este sitio a comprar no solo las verduras y hortaliza, o cárnicos se trata de lo que se cataloga la “Experiencia Mercado” que no solo se trata de acudir a un sitio a comprar e inmediatamente terminar su recorrido por la zona.

 “Le hemos apostado a vender el Mercado como una experiencia a la ciudadanía, la cual acude los sábados y domingos a no solo comprar lo necesario, sino que aproveche los demás puestos de ventas (…) la tradición de nuestros abuelos de disfrutar haciendo una compra para luego acudir a la plazoleta de comidas” indicó.

 La administradora asegura que todo queda evidenciado en los registros donde se aprecia la Plazoleta de Comidas completamente llena de clientes no solo locales, sino también extranjeros que mientras esperan los buses que los lleven a sitios como Minca, Guachaca, Buritaca entre otros consumen la gastronomía local con productos, sembrados y cosechados en la región.

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