´Virus asesino´ ha matado a 803 personas en China

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El virus 2019-nCoV mató a otras 81 personas en la provincia de Hubei (centro), foco de la epidemia, donde también se registraron 2.147 nuevos casos de contagio.

 La epidemia del nuevo coronavirus mató a 803 personas en China, con lo que supera el número de muertes provocadas por el SRAS en todo el mundo en 2002-2003, según el último saldo publicado este domingo.

El virus 2019-nCoV mató a otras 81 personas en la provincia de Hubei (centro), foco de la epidemia, donde también se registraron 2.147 nuevos casos de contagio. En 2002-2003, el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) mató a 774 personas en todo el mundo.

De otro lado, un estadounidense se convirtió en la primera víctima mortal extranjera del nuevo coronavirus, que ya ha segado la vida de más de 800 personas en China, una situación que llevó a Hong Kong a imponer a partir de este sábado una cuarentena drástica para intentar frenar la epidemia.

El nuevo coronavirus infectó a más de 34.500 personas y mató a 803pacientes en China continental (que excluye a Hong Kong y Macao), anunciaron este sábado las autoridades sanitarias.

Un estadounidense murió en Wuhan (centro), el epicentro de la epidemia en China, afirmó la embajada de Estados Unidos, en lo que parece ser el primer deceso confirmado de un extranjero causado por esta epidemia.

Según explicó en un comunicado el ministerio chino de Salud, la víctima era un ciudadano estadounidense de unos 60 años, de origen chino.

Además, un japonés de unos 60 años, sospechoso de estar infectado por el coronavirus, también murió en un hospital de Wuhan, anunció el ministerio de Exteriores japonés.

Pese a las medidas de contención la epidemia sigue propagándose fuera de China continental y hasta ahora se han confirmado más de 320 casos de contagio en unos 30 países y territorios. América Latina y África siguen siendo regiones libres del nuevo coronavirus hasta el momento.

Todos los fallecidos por la epidemia están en China continental salvo dos víctimas registradas en Hong Kong y Filipinas.

Sin embargo, el número de casos de contagio del nuevo coronavirus mortal en China se está “estabilizando”, afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde Adís Abeba, donde se encuentra para la cumbre de la Unión Africana, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, celebró este sábado la respuesta “extraordinaria” de China ante el nuevo coronavirus, y llamó a evitar toda “estigmatización” en torno a la epidemia.

En número de víctimas mortales, el balance total ya se acerca al de la epidemia de SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), que mató a 774 personas en todo el mundo entre 2002 y 2003, aunque los expertos han advertido de que este nuevo coronavirus es menos letal.

La expansión de la epidemia llevó a las autoridades de Hong Kong a aplicar desde este sábado una cuarentena drástica de dos semanas a cualquier persona que llegue desde China continental. Quienes no respeten esta orden de confinamiento en hoteles o casas particulares se exponen a seis meses de prisión.

Las medidas de aislamiento también siguen vigentes en muchas ciudades chinas, donde decenas de millones de personas permanecen encerradas en sus casas.

La metrópolis de Shanghái (este), de 24 millones de habitantes, considerada el pulmón económico de China, exige desde este sábado el uso de mascarilla en lugares públicos.

Durante una visita esta semana a Wuhan, el vice primer ministro Sun Chunlan ordenó a las autoridades locales que adopten medidas de “tiempos de guerra” y les pidió incluso que rastreen la ciudad en busca de habitantes que tengan fiebre.

La localidad y la provincia de Hubei, de la que Wuhan es capital, llevan aisladas del mundo dos semanas por un cordón sanitario.

Más allá de Hong Kong, muchos países endurecen las medidas que aplican contra las personas procedentes de China y aconsejan no viajar al país, al que la mayoría de las aerolíneas internacionales ya ha dejado de volar.

Además, miles de viajeros y tripulantes permanecen confinados en dos cruceros en Asia.

En Japón, el número de personas infectadas en el crucero “Diamond Princess” alcanzó los 64 casos este sábado, entre ellos un argentino. Unas 3.700 personas a bordo permanecen encerradas en los camarotes.

En Hong Kong, 3.600 personas corrieron la misma suerte en el crucero “World Dream”, donde ocho pasajeros dieron positivo.

En China, la población sigue conmocionada con la muerte del médico Li Wenliang, un oftalmólogo de Wuhan, quien alertó a finales de diciembre de la aparición del virus, antes de contraerlo él mismo y fallecer, en un hospital, el jueves.

El doctor fue acusado de difundir rumores y terminó siendo sancionado por la policía. Ahora es un héroe nacional frente a unas autoridades locales acusadas de haber ocultado el comienzo de la epidemia.

Los trabajadores de los centros médicos, saturados, siguen siendo muy vulnerables al virus. Por ejemplo, 40 empleados de un hospital universitario en Wuhan se contagiaron en enero, según un estudio publicado en la revista Jama.

Los científicos siguen trabajando en la búsqueda de un remedio eficaz para atajar la epidemia y también intentan estudiar la cadena de transmisión al hombre.

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