´Virus asesino´ ya ha matado a 1.800 personas

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Fuera de China continental, donde al menos 70.400 personas han sido infectadas, se han confirmado casi 600 casos de contagio de la epidemia de coronavirus, oficialmente llamada COVID-19, en una treintena de países de todo el mundo.

El número de muertos en China continental por la nueva epidemia de coronavirus superó este martes los 1.800 tras el fallecimiento de otras 93 personas en la provincia de Hubei, según cifras oficiales.

Las autoridades sanitarias de Hubei, epicentro de la epidemia, registraron este martes 1.807 nuevos casos de contagio, en retroceso con relación a la víspera.

En su actualización diaria, la Comisión de Salud provincial también informó de 1.933 casos nuevos, en ligera alza después de tres días consecutivos de disminución, informaron las autoridades de esta provincia, foco de la epidemia.

Fuera de China continental, donde al menos 70.400 personas han sido infectadas, se han confirmado casi 600 casos de contagio de la epidemia de coronavirus, oficialmente llamada COVID-19, en una treintena de países de todo el mundo.

Solo se tiene constancia de cinco muertes fuera de China continental: una en Hong Kong, una en Taiwán, una en Japón, una en Filipinas y otra en Francia.

La provincia de Hubei, donde 56 millones de habitantes están aislados del mundo desde el 23 de enero, ha restringido la libertad de movimiento de sus ciudadanos más allá de la capital, Wuhan.

Pueblos y ciudades están sometidos a “una estricta gestión cerrada”, las 24 horas del día, lo que significa que los habitantes no deben salir de sus casas hasta nueva orden.

Las compras y la distribución de comida y de medicamentos se pueden hacer de manera “centralizada”, precisa una directiva provincial publicada el domingo.

En el resto del mundo, la epidemia mantiene en alerta al planeta, con cerca de 600 casos de contagio confirmados en una treintena de países, incluido el primer caso en África, anunciado el viernes por Egipto.

El principal foco de infección fuera de China sigue siendo el crucero “Diamond Princess”, en cuarentena en un puerto de Japón, con 355 contagios a bordo, entre ellos 70 nuevos confirmados el domingo.

La noche del domingo Estados Unidos comenzó a evacuar del crucero a sus ciudadanos, para trasladarlos a bases aéreas en California y Texas. Más de 40 estadounidenses están infectados con el coronavirus en el crucero, según las autoridades estadounidenses, que aseguraron que se quedarán en hospitales en Japón.

 También Canadá, Italia y Hong Kong decidieron este fin de semana evacuar a sus nacionales en el crucero, que está cuarentena desde el 3 de febrero.

En China, después de haber destituido el viernes a los principales responsables políticos de Hubei y de Wuhan, el régimen comunista anunció el domingo sanciones a funcionarios de menor rango.

“Cuando se produce una crisis de este calado, esto tiene una importancia política, pues la imagen internacional de China y la legitimidad del Partido están en juego”, comenta el sinólogo Zhoy Xun, de la Universidad de Essex (Inglaterra).

Entretanto la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva advirtió que la epidemia podría impactar el crecimiento mundial en 2020, dependiendo de la capacidad de China para contener su propagación.

“En este momento, nuestro pronóstico es de (un crecimiento mundial) de 3,3%, y podría haber una reducción de 0,1 a 0,2%”, dijo, pero admitió que es “demasiado pronto” para estimar con precisión el impacto.

RESCATADOS

Más de 300 estadounidenses rescatados de un crucero aislado en Japón por el nuevo coronavirus regresaron este lunes a su país, donde estarán otras dos semanas en cuarentena.

La epidemia de COVID-19 sigue avanzando en China, donde se ha cobrado hasta ahora 1.770 vidas y ha contagiado a más de 70.500 personas, además de centenares en el extranjero.

Fuera de China, el mayor foco de infecciones es el crucero “Diamond Princess”, situado frente a la costa de Yokohama, en Japón, donde se declararon 99 casos nuevos el lunes, elevando el total a 454 personas, a pesar de que los pasajeros llevan 14 días confinados en sus camarotes.

A medida que crecen las críticas por la gestión de esa crisis por las autoridades japoneses, otros gobiernos, como los de Australia e Italia, anunciaron su intención de evacuar a sus ciudadanos. Hong Kong también expresó su deseo de repatriar a los suyos -unas 330 personas- “lo antes posible”. Canadá tomó la misma decisión para unos 250 canadienses.

El primer vuelo estadounidense aterrizó en la base aérea de Travis, en California, el domingo poco antes de la medianoche, seguido por otro en la madrugada del lunes, en la base conjunta San Antonio-Lackland, en Texas.

Antes del embarque, las autoridades estadounidenses fueron informadas de que 14 de los pasajeros habían contraído la enfermedad del COVID-19. Los infectados viajaron en un “área especial de contención”.

A su llegada, 13 de ellos, considerados como casos de “alto riesgo” fueron enviados a un hospital universitario en Omaha, Nebraska, donde se les puso en cuarentena.

Antes de embarcar al avión, una de las repatriadas, Sarah Arana, dijo a la AFP que estaba “lista” para irse. “Necesitamos una cuarentena real. Ésta no era buena”.

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