El Distrito tiene 3 mil 828 sordos

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De acuerdo con la Organización Mundial para la Salud, OMS, más del 5% de la población mundial, es decir, 466 millones de personas, padece de pérdida de la audición. Se estima que de aquí al 2050 la cifra ascienda a 900 millones, lo que significará que, una de cada diez personas sufrirá de sordera.

Cabe resaltar que la pérdida de la audición se refiere a la pérdida de la capacidad de oír, bien sea total o parcial. La mayoría de las personas con pérdida moderada a grave de la audición vive en países de ingresos bajos y medios.

En el caso de Santa Marta de acuerdo con las cifras entregadas por el Instituto Nacional para Sordos, Insor, hasta la fecha hay un total de 3 mil 828 personas que sufren de pérdida de la audición; 1.162 más que lo entregado en el Censo realizado en el 2005 por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane.

Las proyecciones indican que del total de la población sorda en Santa Marta el 51% es género masculino, cifra que asciende a 1.956, mientras que, el 49% es de sexo femenino, es decir, 1.873 mujeres padecen de pérdida de la audición.

El grupo de edad que mayor concentración de población sorda se encuentra en el rango de los 60 años, representando una tasa representativa del 37% de la población sorda de la ciudad de Santa Marta. Son seguidos muy de cerca por aquellos se encuentran entre los 27 y 44 años.

Estas cifras demuestran un crecimiento significativo en la población con discapacidad auditiva en la capital del Magdalena, ubicando a Santa Marta como uno de los 10 territorios nacionales con mayor concentración de sordos en Colombia.

Este aumento también ha dejado en evidencia la necesidad de realizar acciones conjuntas que permitan promover los derechos y mejorar la educación de la población sorda de la ciudad, un ejemplo de ellos son las cifras en materia de cobertura del sistema educativo, solo 104 personas en edad escolar con pérdida de la audición de 400 que se encuentran censados, están matriculados en alguna institución educativa.

Esta situación también ha generado brechas en el mercado laboral para la población sorda, según las estadísticas entregadas por el Insor, el 8% se encuentra en la búsqueda de trabajo; el 13% se dedica al oficio del hogar; y solo el 14 % de ellos se encuentran laborando.

En el departamento del Magdalena la cifra es mucho mayor, la población con discapacidad auditiva es de 11 mil 652, siendo 6.251 hombres y 5.401 mujeres.

La mayoría de la población sorda en el departamento del Magdalena adquiere la discapacidad en edades avanzadas o por medio de una enfermedad. Asimismo, el 66,0% de la población con discapacidad auditiva está ubicada en el estrato Bajo-Bajo, mientras que, el 51,1% presenta pobreza multidimensional.

Todos estos retos en materia de desigualdad tanto en el departamento del Magdalena como en Santa Marta, llevaron al Instituto Nacional para Sordos a realizar visitas a las entidades territoriales y establecer compromisos con el objetivo de posicionar el tema en la agenda pública de las administraciones.

Así lo dio a conocer Natalia Martínez, directora general del Instituto Nacional para Sordos, “queremos visibilizar que Colombia y nuestra sociedad tienen una deuda tienen una deuda histórica y muy grande con la población con discapacidad, que aunque hemos alcanzado muchos logros muy importantes en materia de inclusión, todavía hay unos retos que queremos posicionar en la agenda y saldar esa deuda que tenemos con todos ellos”.

De acuerdo con la directora general del Insor, el primero de los compromisos es visibilizar a la comunidad con discapacidad y la creación e implementación de estrategias de relacionamiento y cooperación para generar alianzas con entidades públicas y privadas, de orden nacional e internacional para comenzar a saldar la deuda que Colombia tiene con ello.

“Hemos encontrado tanto en el departamento del Magdalena como en Santa Marta y en general en Colombia, que tenemos un tema que atender de manera urgente y es la cobertura, tenemos unas deudas en materia de cobertura, sabemos por datos y estadísticas que las personas con discapacidad y sordas o están fuera del sistema educativo o no aparecen en el registro”, precisó Martínez.

Asimismo, aseguró que hay temas urgentes por mejorar en materia de calidad de la educación, se necesita el fortalecimiento de las capacidades de que los modelos lingüísticos, intérpretes y docentes.

“Necesitamos que el sector educativo provea los recursos necesarios para garantizar un mejoramiento en la calidad educativa y también necesitamos fortalecer las capacidades de la sociedad civil en cuanto a la comunicación con las personas sordas en Santa Marta”, manifestó la directora general del Instituto Nacional para Sordos.

UN BALANCE AGRIDULCE

En Santa Marta el balance de la visita fue agridulce según lo expresó Natalia Martínez, puesto que, si bien encontró un compromiso destacable por parte de la institución educativa El Saber y la Secretaria de Educación del Distrito, encontró debilidades en materia de asignación de recursos financieros, contratación de operadores e inclusión.

“Nuestra primera visita fue a la Institución Educativa El Saber, y si bien encontramos comprometidos a los docentes y al rector, también encontramos que el colegio se encuentra desprovisto del personal que necesita, tienen unas necesidades gigantescas en materia de contratación de personal, no tienen los recursos necesarios, ni tampoco interlocutores con los que puedan apalancar esto, por supuesto entendemos que hay una nueva administración, pero digamos que la secretaría no encuentra un par con el que pueda movilizar estos temas”, señaló la directora del Insor.

Otra de las problemáticas que encontró el Instituto Nacional para Sordos tras su paso por la institución la congregación de todas las discapacidades en una sola instrucción educativa.

“El colegio recibe más de 350 alumnos en condición de discapacidad y en términos de política de inclusión eso no tiene porqué ser así, la discapacidad tiene que ocurrir en todos las instituciones educativas y lo que estamos observando que nos preocupa mucho es que en Santa Marta concentra a todas las discapacidades en el instituto El saber y sabemos que eso va en contravía de las disposiciones del Decreto 1421”, dijo la Martínez.

Aseguró además, que esta es una situación que ocurrir en todas las instituciones educativas de la ciudad, puesto que, las instituciones educativas tienen que ser un reflejo de la sociedad, en donde llegan personas Lgbt, personas en situación de desplazamiento, víctimas de violencia, personas en situación de discapacidad y personas transexuales, “la institución tiene que ser el reflejo de la sociedad diversa y no puede ser que entonces acá lo que estamos implementando es una política de exclusión”, puntualizó Natalia Martínez.

Por otro lado, la funcionaria de esta entidad también llevó se reunió con el Secretario de Educación, Antonio Peralta, d la cual precisó encontraron iniciativas interesantes en temas de bilingüismo. “Hay una disposición muy interesante por parte de la Alcaldía de Santa Marta para aplicarse el habla de muchas lenguas y esa apuesta de bilingüismo integral, diverso y abierto nos llamó mucho la atención, así como lo hace los circuitos de anillos aprendizajes que está fomentando la Secretaría de Educación entre pares”, indicó la representante del Insor.

LOS RETOS

En términos de políticas educativas, Santa Marta necesita de la implementación del Plan Progresivo de Implementación, así lo señaló la directora general del Insor, Natalia Martínez.

“Es obligación de ley así como es una obligación de ley el Plan de Desarrollo la Política Sectorial o el Plan Sectorial de Educación también, es obligatorio el Plan Progresivo de Implementación para personas con discapacidad y aquí creemos que hay que pegarle un par de revisadas al tema”, señaló la funcionaria.

Otro de los retos a enfrentar se encuentra en los procesos de contratación, “en estos momentos tenemos muchísima secretarías entre esas la de la ciudad de Santa Marta y el departamento del Magdalena en proceso de contratación de los operadores que contratan a su vez los modelos lingüísticos, los intérpretes y el personal de apoyo, hay situaciones en que los niños se quedan hasta mayo, abril o junio esperando a que lleguen sus intérpretes de lengua de señas, sus modelos lingüísticos y su personal de apoyo, y necesitamos resolver ese tema urgentemente no podemos dejar que los estudiantes sigan esperando a que las cargas administrativas de la secretaría de educación afecta en su derecho a la educación”, dio a conocer Martínez.

Finalmente, aseguró que tanto Santa Marta como el departamento necesitan disponer de recursos propios para la discapacidad, “necesitamos recursos adicionales por parte de la secretaria distrital y departamental, los recursos del estado no alcanzan, por eso Alcaldía y Gobernación necesitan la generación de recursos propios para atender a la población discapacitada”, concluyó Natalia Martínez, directora general del Insor.

PREVENCIÓN

En general cabe presumir que la mitad de los casos de pérdida de audición pueden prevenirse a través de medidas de salud pública. En los menores de 15 años, el 60% de los casos de pérdida de audición son atribuibles a causas prevenibles. La proporción es mayor en los países de ingresos bajos y medios que en los de ingresos altos. En general, las causas prevenibles de la pérdida de audición en niños son: Infecciones como la parotiditis, el sarampión, la rubéola, la meningitis, las infecciones por citomegalovirus y la otitis media crónica; complicaciones al nacer como asfixia del parto, bajo peso al nacer, prematuridad e ictericia y el uso de medicamentos ototóxicos en embarazadas y lactantes.

Algunas estrategias de prevención sencillas de la pérdida de audición incluyen: vacunar a los niños contra las enfermedades de la infancia, en particular el sarampión, la meningitis, la rubéola y la parotiditis; administrar la vacuna contra la rubéola a las adolescentes y las mujeres en edad fecunda, antes de que queden embarazadas; prevenir las infecciones por citomegalovirus en mujeres embarazadas mediante una higiene correcta; efectuar pruebas para detectar y tratar la sífilis y otras infecciones en las embarazadas y fortalecer los programas relativos a la salud materna e infantil, incluida la promoción de los partos sin riesgos.

Asimismo se recomienda seguir unas prácticas correctas de atención otológica; reducir la exposición a ruidos fuertes mediante la sensibilización de la población sobre los riesgos que acarrean; promulgar y aplicar legislación apropiada; y fomentar la utilización de dispositivos de protección personal como los tapones para oídos y los audífonos y auriculares que amortiguan el ruido ambiental; realizar pruebas de detección de la otitis media a los niños y llevar a cabo las intervenciones médicas o quirúrgicas  si es necesario y  evitar el uso de algunos medicamentos que puedan ser nocivos para la audición, a menos que sea prescrito y supervisado por un médico.

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