Chanel libera a sus amazonas en París

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Por: ANNA PELEGRI

Los espectaculares decorados que Karl Lagerfeld diseñaba para los desfiles de Chanel daban casi tanto que hablar como sus colecciones. Pero un año después de su muerte, su sucesora Virginie Viard prescindió en París del suntuoso marco para dar total libertad a sus ‘amazonas’.

“Para el desfile, no hay marco. No me gusta lo que enmarca”, declaró Viard en la nota del pase de prêt-à-porter para el próximo otoño-invierno, en el último día de la Semana de la Moda marcado también por el desfile de Louis Vuitton.

“Libertad, energía, deseo absoluto”, añadió la diseñadora francesa.

La Tour Eiffel, un cohete, un supermercado, un yate de lujo… Lagerfeld, director artístico de Chanel durante casi cuatro décadas, acostumbró a su público a grandes puestas en escena en el Grand Palais de París, un monumental edificio de techo de vidrio donde se celebran los desfiles de la firma de lujo.

Y aunque Viard, su antigua mano derecha, había mantenido esta tradición desde la muerte del diseñador alemán el 19 de febrero de 2019, en esta ocasión se limitó a disponer varios islotes curvilíneos, de estratos blancos y líneas negras, de los que salían bocanadas de humo.

“No tenemos comentarios sobre cómo serán los próximos desfiles”, indicó a la AFP una portavoz de Chanel, limitándose a señalar que el decorado de este pase era coherente con la colección, “simple” y “romántica, pero sin florituras”.

GIGI Y SUS AMIGAS

Así, el desfile se convirtió en un libre albedrío de modelos vestidas en blanco y negro, que caminan solas o en pequeños grupos, como en la imagen que de inmediato despertó a las redes sociales de Gigi Hadid (de negro), flanqueada por otras dos jóvenes (de blanco). Lucen pantalón corto con medias con el logotipo de la doble C entrelazada, minitop y se cubren con un abrigo largo.

Viard también aporta un toque renovador a la colección, limitando el tweed – el emblemático tejido con que Lagerfeld inundaba sus desfiles -, a unas pocas prendas.

El look se rejuvenece con pantalones anchos que se abren por los costados, botas siete leguas y el pelo largo semirrecogido con una fina coleta.

Para vestir a estas amazonas, Viard pensó en la fundadora Gabrielle Chanel y su caballo, “Romantica”, explicó.

Más solemne apareció la top Kaia Gerber, con un vestido negro palabra de honor y mangas abultadas, adornado con un fino cinturón de pedrería con cierre en forma de cruz cristiana.

Este símbolo religioso también se lleva en forma de pulsera y de collar, a veces con una cinta negra o con pesada pedrería, un “look” rockero que recuerda el estilo que Madonna popularizó no sin controversia en los años 1980.

MASCARILLA CON CAMELIAS

Al margen de la pasarela, una invitada atrajo todos los flashes al convertir una mascarilla negra para protegerse del nuevo coronavirus en un complemento de moda: la decoró con tres camelias, la flor emblema de “Coco” Chanel.

Durante la Semana de la Moda, la alarma mundial por el nuevo coronavirus suscitó la anulación de varios desfiles, tanto de firmas de China, donde se originó la epidemia, como el de la francesa Agnes B.

El resto de pases se desarrollaron con normalidad y la inmensa mayoría de asistentes acudieron sin mascarillas.

Por su parte, Louis Vuitton desfiló como ya es costumbre en una dependencia del museo del Louvre, cerrado sin embargo desde el domingo por decisión de su personal para protegerse del coronavirus.

Su director artístico, el francés Nicolas Ghesquière, convirtió el pase en un espectáculo histórico, con una tribuna de 200 personajes creados por Milena Canonero, diseñadora del vestuario de películas de Stanley Kubrick como “La naranja mecánica” y “El resplandor”. Los atuendos que lucían estos “espectadores” recorrían desde el siglo XV hasta los años 1950.

Sobre la pasarela, Louis Vuitton mezcló prendas de todas las épocas, buscando el choque de estilos y las asociaciones extrañas, como delicadas faldas de volantes combinadas con coloridas chaquetas moteras, o toreras que se llevan con pantalones deportivos.

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