El socio del presente y futuro

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Hace pocas semanas hubo una noticia de gran relevancia que pasó algo inadvertida en los medios de comunicación. Estuvo en Colombia el director general de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, Adam Boehler, quien llego al país con un presupuesto importante para generar proyectos en zonas vulnerables y también en sectores que generan empleo, como infraestructura, energía renovable, cacao y turismo, entre otros. Un portafolio abierto a iniciativas viables y rentables que contribuyan a generar economías locales prósperas e independientes.

La inversión de EE.UU. no es nueva, contamos con más de 500 empresas, varias con más de 100 años en Colombia, que han contribuido al desarrollo en las regiones e impactado más de 15 sectores, donde 40% estaría en la prestación servicios. El sector minero-energético ha sido sustancial, pero no el único.

De acuerdo con datos actualizados del Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos, la inversión de ese país en Colombia a 2017 había generado 89.900 empleos, 49% más que en 2012, cuando fueron 44.400. El mayor generador de empleo fue el sector de manufactura con 23.800 puestos, seguido por minero-energéticos con 15.100, sector financiero y seguros, 7.400, servicios profesionales 5.400 y comercio 4.400.

Desde 2012 se ha visto un aumento en el interés en nuestro país: más de 200 empresas representativas de la economía estadounidense han invertido. En ocho años se ha invertido más de la mitad de los 90 años anteriores, entre los que figuran los casos de Sheraton, Pricesmart, Startbucks, Hewlett-Packard o Procter & Gamble.

De acuerdo con FDI Markets, desde 2012 y hasta 2017 los principales sectores a donde llegó la inversión estadounidense son software y servicios, servicios profesionales, servicios financieros, consumo, textiles, comunicaciones, equipos industriales, químicos y alimentos y en la industria automotriz.

En 2018 destacaron inversiones como las de General Motors para mejorar procesos de automatización de ensamble en Colmotores, o Equinox para desarrollar uno de los mayores datacenter de Colombia, o Amazon, que abrió un centro de servicios.

La de EE.UU. ha sido una inversión que impactó toda la cultura económica y ha implicado conocimiento, buenas prácticas, transferencia de tecnología, formación de capital, mayor competitividad y calificación de la mano de obra, así como la reducción de costos en las empresas. La IED como capital de largo plazo es relevante para el bienestar económico, genera empleo, mejora en los sistemas productivos y tiene efectos sobre la balanza de pagos.

La mayor entrada de flujos de inversión también es resultado de un marco regulatorio favorable a los capitales externos, brinda estabilidad, igualdad y seguridad jurídica. De ahí la importancia del TLC, pues permitió una plataforma estable para los negocios, un marco referencial permanente y confianza de largo aliento.

Por eso es tan importante resaltar lo que ha sido la inversión estadounidense y la injerencia de las empresas de EE.UU. en el desarrollo del país. Estamos en un buen momento para incrementar la inversión americana aquí, y la Ley de Crecimiento ha generado interés en ellas. Debemos continuar el trabajo conjunto y el esfuerzo para avanzar en las políticas que permitan más inversión en el área de servicio. No dan espera las acciones para avanzar en este sentido que siga creciendo el país.

*ExMinistra de Estado

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