Pandemia y efectos por venir

Es esta una doble crisis sin precedentes que no define aún una salida en victoria. Gobiernos a prueba a todo nivel, con acciones de ensayo y error. Una emergencia sanitaria con ribetes de crisis política debido a las contradicciones entre autoridades locales, centrales y muchas veces entre miembros de los propios gabinetes. Fronteras en cierre, economías en parálisis, sociedades en cuarentenas, efectos devastadores, personas sin empleos, oportunidades de inversión a la baja; salarios recortados, aumento de la pobreza, empresas en quiebra, poco o ningún crecimiento económico, cadenas de valor en riesgo, menguada la capacidad productiva, entre otros inquietantes asuntos.

Se debe recurrir a pactos de gobernabilidad con los sectores productivos, implementar una estrategia económica y sanitaria, especialmente por cuanto no contamos con fuertes infraestructuras en dichas áreas, debiéndose fortalecer el sistema de salud con superior asignación de recursos públicos y reducir inequidades. La crisis afecta el cierre de centros educativos, nutrición de los menores, empleo, calidad de trabajo, grupos vulnerables (personas con problemas de salud, adultos mayores, discapacitados, jóvenes desempleados, personas subempleadas, mujeres, trabajadores sin prestaciones, migrantes, entre otros), sector informal, pérdida de ingresos laborales, menor consumo de bienes, servicios y desde luego mayor pobreza.

Necesarias son sólidas medidas de protección del empleo y de los ingresos de los grupos más vulnerables. Contemplar subsidios de desempleo, ingreso básico de emergencia, proteger la pequeña y mediana empresa. Acciones de política fiscal, reorganizar presupuestos, implementar paquetes de estímulos, proteger los ingresos y minimizar la contracción de la economía; más, por cuanto no sabemos a ciencia cierta cuál será el impacto de las afectaciones, infecciones, ni cuándo culminará la dispersión. De ahí qué respecto de su duración, importan en mucho que las medidas adoptadas gubernamentalmente acorten los períodos de los ciclos virales de estas dimensiones que frisan entre los ocho y catorce meses, de acuerdo con los índices históricos, pero sobre todo que las personas hagan lo que les corresponde, en dirección a salvar muchas vidas.

Importa lo importante, pero en esto debe resolverse lo inmediato y urgente para enfrentar esta crisis sanitaria, económica y social, cuya una de sus consecuencias será el incremento de la conciencia de vivir en una sociedad en riesgo permanente provocado por medicinas que enferman, economías frágiles, cambio climático y epidemias, razón por la cual la fragilidad humana será memoria de las generaciones del mañana. Igualmente enfrentaremos una mayor desigualdad económica, polarización social, xenofobia, transformaciones cotidianas en la vida de las personas, individualismo, y en fin un futuro que se percibe incierto y dependerá en mucho de las decisiones que en este presente se adopten y que habrán de modificar o no lo por venir. [email protected]

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