Descartado caso de contagio

Por el momento no se tiene pensado hacer pruebas a otros reclusos o personal de guardia, debido a que no presentan cuadros sintomáticos relacionados con el Covid-19.

Aunque no se le realizó la prueba para confirmar o refutar el contagio de covid-19 o coronavirus a un recluso de la cárcel distrital Rodrigo de Bastidas, el cual habían denunciado los internos podría estar contagiado, el director del centro penitenciario aseguró que queda descartado el contagio de este debido a que tras un chequeo realizado por personal de la Secretaría de Salud distrital se determinó que la sintomatología presentada se debe a una amigdalitis.

“No hubo necesidad de hacerle la prueba porque personal médico le hizo el análisis y se le diagnosticó que tenía una amigdalitis, y ya fue formulado medicamento y está en recuperación, fue descartado por la Secretaría de Salud, se hizo todo el proceso para tomarle la muestra, pero se estudió la historia clínica, y se determinó que no era necesario”, dijo Pedro Hugo Ángel, director del penal que agregó que por el momento no se tiene pensado realizar pruebas a otros reclusos o personal del Inpec, debido a que no presentan cuadros sintomáticos relacionados.

Cabe indicar que la toma de muestra a este recluso fue uno de los compromisos a los que se pactó la semana pasada entre las autoridades y los internos, para levantar la medida de huelga de hambre que se había iniciado al interior del penal, por entre otras razones, el temor a una propagación masiva del virus debido a las precarias acciones de prevención e higiene.

Como medida de prevención según indicó se ha venido realizando desde esta semana jornada de limpieza y desinfección en áreas comunes del penal, como parte del protocolo, esto con elementos de aseo propios de la cárcel teniendo en cuenta que no se cuentan con otros por parte de las autoridades, aunque si se han presentado donaciones de entidades oficiales.

 “La Procuraduría nos donó un par de telas para poder confeccionar los tapabocas para los reclusos, la Gobernación nos donó otros tapabocas, y la Alcaldía de Fundación también nos donaron cosas de aseo”, agregó Pedro Hugo Ángel, quien indicó que se sigue recibiendo se continúa con la recepción de alimentos empacados y elementos de higiene y aseo, los cuales son entregados por familiares de los reclusos quienes atendiendo el llamado de las autoridades del centro penitenciario han acudido con los elementos autorizados para ser entregados a los privados de la libertad.

Mientras que en lo que respecta a la entrega de ayudas a través de mercados a los familiares en estado de vulnerabilidad, el proceso de suministro quedó en manos de las autoridades distritales y departamentales.

Frente a las denuncias de pocos elementos de bioseguridad para los 104 miembros del Inpec encargados de la seguridad de la cárcel, el director aseguró que la falta de disponibilidad de estos ha sido el factor determinante para su compra y entrega no solo a los guardianes, sino también a los internos.

LOS RECLUSOS QUE SALDRÍAN

Sobre el Decreto 546 que expidió el Ministerio de Justicia por medio del cual se permitirá, desde ahora, “la prisión domiciliaria y la detención domiciliaria transitorias en el lugar de residencia a personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad frente al COVID-19”; el Director de la Cárcel distrital señaló que el número está por determinarse.

 “El número exacto no lo tenemos, tenemos previsto que se pueda acoger a algunos reclusos en esta medida transitoria. Ya a los jueces a cargo se les hizo envío de la documentación, lo que sí es que hemos evidenciado que algunos internos cumplen los requisitos por ejemplo de salud, edad, pero se descarta por la clase de delito a la que están condenados. De todas maneras, se les da tramite y la autoridad judicial y ya serpa el juez quien defina si se le concede la medida”, dijo Pedro Hugo Ángel, director de la Cárcel Rodrigo de Bastidas.

Cabe mencionar que el mencionado Decreto 546 pretende ex carcelar por lo menos a 7 mil presos en todo el país, lo que permitiría reducir de alguna forma el alto hacinamiento en los centros penitenciarios, por lo menos en Santa Marta donde ronda según las mismas autoridades el 300%, siendo el segundo mayor número de sobrepoblación, teniendo este centro capacidad para 312 reclusos, y en la actualidad cuenta con 1.332, de los cuales solo el 32% ya se encuentra condenado, y el restante a espera de concluir sus procesos.

También podría gustarte