Construcción y manufacturas, de vuelta al ruedo de la economía

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Aunque por motivos de salud pública el Gobierno Nacional anunció la prolongación de la cuarentena hasta el 11 de mayo, por razones económicas a partir del 27 de abril dos sectores de la economía podrán reactivar paulatinamente sus operaciones: la construcción y las manufacturas.

De la construcción ya se venía hablando desde hace varias semanas. De hecho, el gobierno ha argumentado en múltiples ocasiones que el retorno productivo de este sector ha sido un acuerdo internacional, pues las actuales condiciones de empleo así lo exigen.

Es por ese motivo que la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) decidió tomar cartas en el asunto, presentando un plan de reactivación en el que se incluyen protocolos de bioseguridad para los trabajadores.

“Nuestro compromiso como sector es retomar actividades bajo estrictos protocolos de bioseguridad para proteger la salud de los trabajadores del sector, de sus familias y de los colombianos. Con este aislamiento inteligente podremos retomar la generación de empleo y continuaremos construyendo país”, afirmó Sandra Forero, presidenta ejecutiva de Camacol.

Según Fedesarrollo, la construcción tiene una participación en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional equivalente al 6,3 %. El sector se divide en tres fracciones: edificaciones, que ostenta el 45,7 % del aporte productivo; las obras civiles, que representan el 30,3%; y otra clase de construcciones, que equivalen al 24 %.

Tanto el ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, como Camacol han sido enfáticos en que serán las edificaciones las primeras en reactivarse, pues una de las prioridades del gobierno consiste en llevar a cabo todos los proyectos de vivienda social que se habían quedado estancados en medio de la emergencia sanitaria y económica provocada por el coronavirus.

Malagón insistió en que detener la construcción de aproximadamente 200.000 viviendas, que ya se encuentran vendidas, sería poner en riesgo a por lo menos un millón de familias.

Dijo también que al menos 980.000 personas dependen del empleo que provee que sector, lo cual constituye una razón suficiente para poner en marcha las operaciones de construcción.

Sin embargo, fue enfático en que únicamente serán cobijados por la medida de flexibilización aquellos trabajadores que estén vinculados a empresas formales, pues solo de ese modo podrá hacerse seguimiento del cumplimento de las condiciones de salubridad y seguridad laboral exigidas por las autoridades de salud.

“Es importante destacar que deben mantenerse algunas restricciones para aquellos trabajadores que tengan enfermedades de base que podrían exponer con mayor gravedad su salud”, destacó el director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, Iván Jaramillo.

Por su parte, el sector manufacturero tiene varios retos pues, en primer lugar, abarca múltiples variantes productivas, lo que lo hace proclive a incluir dentro de sus actividades un número relativamente alto de trabajadores.

Fedesarrollo indica que la participación del sector en la economía nacional corresponde al 10,9 %, siendo la tercera industria con mayor impacto sobre el PIB, después de Administración Pública y Defensa (15 %) y Comercio y Transporte (17,7 %).

A su vez, la industria manufacturera se divide en tres categorías: alimentos y bebidas (28,2 %), refinación (38,3 %) y otros (42,1 %).

“Este sector desarrolla actividades muy importantes que movilizan la economía (…) Por ejemplo, el subsector de las confecciones es uno de los más significativos en Colombia; lo mismo se repite en la manipulación y ensamble de piezas electrónicas”, destaca el docente de economía de la Universidad EAN, Jorge Munéva.

Al respecto, el presidente Iván Duque destacó que el sector manufacturero tiene dentro su naturaleza productiva una serie de elementos que contribuirán a enfrentar la pandemia del Covid-19, tales como la confección de trajes de protección especializados para el personal médico, así como tapabocas, guantes de látex, gafas y demás insumos necesarios en el sector de la salud, donde hoy se le está haciendo frente directo a la enfermedad.

“Sostengo que lo más importante es identificar los sectores que generan más empleo y que puedan controlarse a través de protocolos de salubridad, para establecer círculos de desarrollo económico porque, de lo contrario, vamos a tener grandes problemas”, concluyó Munéva.

BOGOTÁ (Colprensa).

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