La telemedicina como opción laboral

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La actual pandemia ocasionada por coronavirus no solo es una  crisis para los pacientes infectados y para la población general que se encuentra potencialmente susceptible de contagiarse, es una crisis que afecta a la económica en general, de la que no se escapan las clínicas privadas que se encentran desprotegidas por parte del gobierno nacional, pues pese a que se generaron una serie de medidas económicas para proteger a las empresas estas medidas se han convertido en un saludo a la bandera, ni las medidas, ni los decretos o disposiciones han servido para compensar la grave crisis financiera y asistencial de las I.P.S. privadas.

Todo esto ha traído un gran detrimento en las economías ya tambaleantes de estas empresas de salud, lo que ha llevado a algunas clínicas a cerrar servicios como los de consulta externa, cirugías programadas, despido de personal administrativo y médico que no está en estrecha relación con la atención primaria de pacientes contagiados, o a reducir sueldos y bonificaciones con el objeto de supervivir en esta crisis económica que el gobierno no ha podido poner en cintura.

Paradójicamente los médicos y especialistas, aquellos que son llamados “héroes”, han sido afectados por estas medidas, se les disminuyen sus ingresos desconociendo no solo su alto nivel de preparación que ha implicado años de estudio no remunerados, y que dicho sea de paso el Estado no ha financiado ni ha contribuido a dicha formación. Inclusive, en muchos casos, todavía tienen grandes deudas con el ICETEX o entidades crediticias, y que se encuentran desempleados o subutilizados por cuenta de una pandemia, quedando como héroes sin capa, sin escudo y sin trabajo.

Se debe recalcar que las crisis sirven para avanzar, no solo debe quedar en la memoria las cosas negativas que producen, pues lo mejor de éstas, son los mecanismos y actitudes que despiertan y como debemos perfeccionamos para superarlas, y para cambiar paradigmas y estilos que nos sacuden de ese estado de confort en el cual no desenvolvemos.

 “la creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a si mismo sin quedar superado, quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta mas los problemas que a las soluciones” (Albert Einstein)

¿Qué hacer entonces para corregir esta difícil situación?

En esta época donde la tecnología y las comunicaciones (TICS) contribuyen a la globalización, debe hacerse uso de e-salud, que se utilizan en muchos países del mundo y en algunas ciudades de Colombia, pero que no ha sido masificada su utilización, bien sea por desconocimiento o por esas mismas barreras mentales que los médicos y/o personal de salud ponen frente a las herramientas tecnológicas que el mundo y las ciencias proveen.

Tal y como esta crisis en particular, ha generado el auge del Teletrabajo en áreas como la educación y la justicia, debe materializarse en la salud. Es el momento en que las instituciones prestadoras de salud deben implementar la Tlemedicina, herramientas ya previstas por el legislador en nuestro país desde el 2010 y reglamentada entre otras con la resolución 2654 del 2019. Igualmente se debe exhortar a los pacientes y sus familiares a hacer uso de estos servicios, especialmente de la consulta por videollamada, pues contribuye no solo a que los especialistas realicen su trabajo, sino a evitar el contagio, a mantener el aislamiento, a garantizar el derecho de la salud no solo por condiciones de la pandemia, sino de algunas enfermedades y condiciones particulares como cáncer, hipertensión, diabetes, etc.

La tele-consulta como una parte de la telemedicina es una herramienta idónea y muy útil sobre todo en estos momentos de cuarentena y de aislamiento; con los parámetros estrictos de una consulta médica permiten que un paciente puede sentarse al frente de un computador o desde su celular y efectuar una consulta y obtener un dictamen acertado con su tratamiento adecuado. Hoy en día es cada vez más sencillo digitalizar imágenes diagnósticas y pruebas de laboratorio y acceder a las historias clínicas digitalizadas, lo que pueden aproximar a una conclusión y a un tratamiento adecuado.

Si por la complejidad de la patología o de su tratamiento no llega a una conclusión, se pueden utilizar los mismos datos para que en forma virtual se realice juntas y/o interconsultas médicas y así aterrizar en un diagnóstico y forma de tratamiento más concreto.  Obviamente que si la condición médica amerita un examen físico exhaustivo o más específico, se debe citar al paciente por urgencias o por consulta externa respetando las medidas de distancia y hacinamiento, todo esto con el objeto de aportar al sistema de confinamiento sin abandonar o dar la apariencia de desprotección con la que se siente la población en general por el cierre de servicios médicos.

Es momento de romper paradigmas y generar soluciones útiles acordes a la situación y cumplir con la eficiencia, universalidad, solidaridad, integralidad, unidad y participación; estos son los principios que se consagran en la ley de seguridad social integral.   Así se podrá mejorar la calidad de vida de los pacientes, hacer parte de la modernización que nos exige la crisis, y así seguir cumpliendo con ese juramento que hicimos al terminar nuestros estudios e iniciar nuestra vida profesional y asistencial.  Creo que no solo la humanidad, sino Asclepio, Esculapio, Galeno, Hipócrates y todos los dioses se enorgullecerán.

*Médico Especialista en Ortopedia y Traumatología

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