Conozca los protocolos con los cuales trabajarán

Para garantizar la salud de los trabajadores, cada proyecto contará con un inspector por cada 100 trabajadores y la ropa de trabajo que use el colaborador deberá permanecer en la obra y tendrá que ser distinta a la de uso diario

El Gobierno Nacional expidió el decreto a través del cual se prorroga el aislamiento preventivo obligatorio en Colombia hasta el 11 de mayo, donde algunos sectores, como la construcción, tendrán excepciones dentro de la norma para el reinicio gradual de sus actividades, con el fin de empezar a reactivar la economía del país, tras un mes de cierre.

Según el decreto publicado por el Gobierno Nacional, entre las excepciones a la norma se encuentra la ejecución de obras de construcción de edificaciones y actividades de garantía legal sobre la misma construcción, así como el suministro de materiales e insumos exclusivamente destinados esta.

Además, se incluye también la intervención de obras civiles y de construcción, las cuales, por su estado de avance de obra o de sus características, presenten riesgos de estabilidad técnica, amenaza de colapso o requieran acciones de reforzamiento estructural.

Para ello, los ministerios de Vivienda, Salud y Trabajo presentaron un documento a través del cual se dan las recomendaciones y los protocolos que deberán seguir las compañías del sector que quieran iniciar labores en el marco de la emergencia por el Covid-19.

El ministro Jonathan Malagón explicó que lo primero que se debe tener en cuenta para el reinicio de las actividades de construcciones de edificaciones es que cada compañía adapte su protocolo con base en lo establecido por el Gobierno, para poder realizar las labores de vigilancia y control por parte de las alcaldías y el propio gobierno.

Estas medidas abarcan a la totalidad de la cadena productiva del sector, por lo tanto las cementeras, ladrilleras y demás empresas que garantizan los suministros para el sector deberán cumplir con los estrictos lineamientos de prevención y mitigación para garantizar la salud de sus trabajadores.

En cuanto a la inquietud que se origina sobre cuántos trabajadores se pueden tener laborando en cada construcción, el ministro resaltó que los que sean necesarios, “siempre y cuando se garantice el distanciamiento social exigido entre los trabajadores y el uso de la dotación de protección especial”, ya que cada construcción debe garantizar el suministro diario de tapabocas, gel antibacterial, entre otros.

El ministro aclaró que los trabajadores no necesariamente deben ser del sector o la localidad de la obra que se adelanta, pero para su tránsito cada uno de ellos deberá estar debidamente acreditado por parte de la empresa y se debe priorizar el uso de medios alternativos para su movilización, como la bicicleta.

Desde le Gobierno Nacional recomendaron realizar reubicaciones de trabajadores para que estos puedan trabajar en proyectos cercanos a sus viviendas, cuando esto sea posible, y que se implementen horarios flexibles y turnos de trabajo que permitan reducir la utilización del transporte público en horas pico, el cual, por disposición del Gobierno, no podrá exceder el 35 % de su capacidad.

Para garantizar la salud de los trabajadores, cada proyecto contará con un inspector por cada 100 trabajadores y la ropa de trabajo que use el colaborador deberá permanecer en la obra y tendrá que ser distinta a la de uso diario. Cada trabajador debe tener sus propios elementos de protección y dotación, evitando su intercambio, así como el intercambio de herramientas.

El gobierno ha sido enfático en señalar que la empresa debe ser la responsable de proporcionar los elementos de protección a los trabajadores, quienes “en ningún momento están en la obligación de sacar plata de su bolsillo para contar con esos elementos”, los cuales se tienen  que suministrar diariamente.

Para el reinicio de las actividades solo se dispuso el caso de los proyectos de construcción de vivienda nueva, por lo que una remodelación de vivienda personal no está contemplada y no podrá reiniciar actividades todavía, porque se podrían exponer a sanciones.

Precisamente, las sanciones que habrá para las construcciones que no cumplen los protocolos estará orientadas por las entidades territoriales y son las que contempla la Ley, que incluyen hasta el sellamiento de la construcción.

En caso de que se registre un crecimiento de infecciones con el reinicio de estas actividades, se suspenderá de inmediato, ya que el objetivo principal es proteger la salud de los trabajadores. “Es importante señalar que la apertura del sector se realizará de forma gradual, a medida que cada proyecto cuente con su manual de implementación del protocolo. Tal gradualidad permitirá ir monitoreando, permanentemente, el proceso de reapertura”, concluyó el ministro de Vivienda.

La presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, Sandra Forero Ramírez, señaló que con esta medida se permitirá garantizar el sustento de 1,6 millones de trabajadores directos y se reactivará la cadena de valor del sector.

 “Nuestro compromiso como sector es retomar actividades bajo estrictos protocolos de bioseguridad para proteger la salud de los trabajadores del sector, de sus familias y de los colombianos. Con este aislamiento inteligente podremos retomar la generación de empleo y continuaremos construyendo país”, afirmó.

El protocolo tiene tres pilares: la prevención, la contención y mitigación. Todas las medidas se soportan en la correcta trazabilidad de la información de todos los actores intervinientes en obra (contratistas y cadena de suministro), el aislamiento social organizado al interior de las mismas y las medidas de protección y bioseguridad que hacen que una obra sea un lugar muy seguro.

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