¿Resistiremos tanta inequidad?

Samarios y magdalenenses desconcertados estamos y considero que lo estaremos por mucho tiempo, toda vez que no hay ni habrá manera de entender cómo algunos sondeos de opinión, encuestas, artículos periodístico, emisiones radiales y demás similares auscultaciones y manejo propagandístico, -de los que se refieren y sostienen en el pasillo son “pagos”-, califican de óptimo el manejo que se le está dando a la crisis sanitaria, económica, social y política en el departamento y su capital, cuando la realidad visible muestra verdades en contrario sentido, como bien lo traduce la realidad que entre nosotros deja esta pandemia, así se empeñen por todos los medios en negarlo o proclamarlo oficialmente como si así pudieran esconder las consecuencias de su muy negligente gestión y conducción en lo que ciertamente interesa, independientemente de envanecidas posturas, cuando no se esta facilitando las oportunidades para que los necesitados generen sus propios mercados, toda vez, que los entregados bajo el caos y desorganización propiciando la propagación de la pandemia, con dineros públicos, solo conllevan una solución ilusoria temporal.

Cuánto vamos a pagar samarios y magdalenenses sanitaria, presupuestaria, política y socialmente esto que nos está aconteciendo; o será que seremos capaces de resistir las una y más despectivas intervenciones mediáticas del gobernador – con vida política de mas de veintiséis años – y alcaldesa llenas de imprecisiones y mentiras, que posiblemente nos lleven a escenarios insufribles con consecuencias impredecibles, en los que los rodean sus áulicos de turno, cuyas genuflexiones y coincidencias son totales al momento de pedir no pocas prebendas del erario público, al que ninguno de ellos, muchos de los cuales “importados”, no han contribuido nunca, como si lo hacemos los buenos ciudadanos, tal como algunos Medios Nacionales han  detallado las contradicciones y falencias de la Primera Autoridad del Departamento, quien viene ocupando cargos públicos con las administraciones que el denomina reiteradamente como “de los de antes”.

Cómo vamos a salir de esta situación dirigidos por personajes que solo saben derrochar lo que no deben. La inconmensurable desfachatez, fatuidad y arrogancia con la que dicen mentiras tras mentiras y más mentiras es insufrible como vergonzosa, siendo la salud de Santa Marta un nefasto ejemplo de lo dicho, lo peor como se vanaglorian de estar liderando las incongruentes encuestas, y ser los más en la adopción de medidas de contención, cuando la evidencia demuestra lo contrario, como lo reflejan los datos. Con todo esto, cabe preguntarse y de hecho se preguntan miles de ciudadanos sensatos, quien o quienes se han enriquecido con lo hecho en el marco de la crisis, quien o quienes se han enriquecidos en el reciente pasado con el mal manejo de la salud de Santa Marta y el Magdalena y ahora con las pandemia del Covid – 19, quien o quienes han sido beneficiado en detrimento de los presupuestos oficiales nacionales, de los samarios y magdalenenses, teniendo por amor a Dios los órganos de control, el deber de actuar y reaccionar ante la negligencia que han demostrado.

No nos queda otra que resistir, ver que rumbos toman todos estos acontecimientos. Empezar a ver qué hacer, ya que estamos en una democracia amenazada con tanto autoritarismo, populismo, demagogia; y de otro lado, viendo correr los dineros oficiales haciendo lo suyo; peor aún, con complicidades y conciencias oscuras, amordazando a muchos, sometiendo por hambre a medios y a profesionales de la comunicación. Definitivamente no podemos soportar más iniquidad y ver cómo es que se le va a poner límite a tanto abuso, a esa carrera desbocada en la que persiguen por encima de todo y de todos perpetuarse en el poder. En nosotros estará tanto lo uno como lo otro. Es el llamado y la convocatoria desde la madurez, el buen juicio y la cordura, en la integridad que no podemos seguir permitiendo lo que sucediendo, está es hora de la Reconstrucción Moral de nuestro Departamento y la Capital del mismo, es intolerable la situación, por cuya razón en una columna anterior hable de la opción  de la revocatoria en su debida oportunidad. [email protected] *Jurista

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