Choques en sector salud por uso de UCI: ¿Se están usando mal?

 

El presidente Iván Duque y el ministro de Salud Fernando Ruiz anunciaron en televisión nacional que en algunas regiones se estaban presentando casos en los que pacientes duraban más tiempo del necesario en una Unidad de Cuidados Intensivos, como un mecanismo para generar más ingresos en un momento en el que el sector hospitalario atraviesa por una difícil crisis de recursos para sostener las nóminas y los gastos generales por la caída de las consultas, los servicios, las cirugías y los tratamientos.

La FM reveló hace algunos días que hoy todavía no es posible saber de forma completamente transparente si los pacientes que mueren por coronavirus, 36 nuevos en el último registro, lo hacen en una Unidad de Cuidado Intensivo, una cama de cuidado intermedio en un hospital, o en sus casas. Ese indicador no se publica en la página de datos del Instituto Nacional de Salud ni en las páginas de seguimiento de las alcaldías locales como en el caso de Bogotá. Es un dato importante porque con más de 30.000 contagios, hoy hay solo 245 pacientes confirmados con coronavirus que están siendo atendidos en UCI. El resto de los que necesitan atención, la reciben en una cama de un hospital sin cuidados intensivos, o en sus casas sin cuidados profesionales.

Para algunos expertos es una cifra preocupante y muy baja teniendo en cuenta el total de contagios. En conclusión, debería haber más atenciones en UCI con más de 33.000 infectados.

La nueva discusión gira entorno a si los hospitales y clínicas están dejando a sus pacientes covid o no covid que necesitan cuidados intensivos más tiempo de lo requerido, o si los están remitiendo a UCI innecesariamente con el fin de cobrar más al sistema por el uso de las camas. Una cama en UCI no vale lo mismo que una cama de cuidado intermedio. Los promedios del gobierno dicen que en cuidado intermedio el valor normal de un día, como en un hotel, es de $ 1.957.000. En UCI ese precio por día de atención es de $ 2.500.000.

La FM conoció que el Ministerio tiene casos en donde se habría cobrado un valor de hasta cuatro millones de pesos por día en UCI. Aunque ni el ministro ni el superintendente hablaron de casos puntuales, las investigaciones se van a dirigir en una primera parte hacia las regiones de Cesar, Atlántico, Sucre y Valle.

También hay sospechas de casos en los que no solo se cobra más del promedio en el sector por día, sino que se estaría remitiendo a UCI a pacientes que no lo necesitan, o teniéndolos allí por más tiempo del necesario para su recuperación.

En resumen, se trata de acusaciones de corrupción que tendrían que tener la complicidad en los casos puntuales de los médicos que son quienes con criterio profesional y ético deben definir si un paciente va a UCI o si sale de allí. Por tamaña acusación, las agremiaciones del sector respondieron con vehemencia. La Asociación Nacional de Hospitales y Clínicas le pidió al gobierno que denuncie los casos puntuales y que no generalice indiscriminadamente porque desprestigia a todo el sector. El presidente de la Asociación de Empresas de Medicina Integral, consultado por La FM, respondió sumándose al comunicado de la ACH.

“Hay que apoyar a las Clínicas y Hospitales. Es una infamia que nos estigmaticen a todos. Aquí todos estamos tratando de ayudar y nadie puede decir que aquí exista un cartel de UCI, es una falta de respeto con los médicos. Si hay dudas sobre uno u otro caso de un paciente en UCI, eso se debe decidir con las auditorías médicas que están hechas para eso”, dijo Morales.

El problema es más difícil

El Gobierno alistó hace poco un decreto que establece entre líneas que en caso de que los hospitales y las clínicas colapsen, el Estado intervendrá para hacer las veces de reasegurador cuando llegue el momento de que los recursos dispuestos para la Unidad de Pago por Capitación no alcancen si los números de contagios y hospitalizaciones rompen el límite por el pico de la pandemia.

Actualmente los cobros que se hacen por la atención a pacientes con covid 19 están incluidos en el Plan de Beneficios en Salud. Es decir, las EPS le facturan a la Administradora de Recursos de Seguridad Social los servicios que sus redes de hospitales y clínicas prestan a los afiliados, y la ADRES con base en la UPC paga lo necesario para cubrir los gastos.

Si el sistema colapsa por la sobreocupación de las UCI, en caso de que masivamente lleguen pacientes graves infectados por coronavirus, el gobierno tiene destinado que va a intervenir para encargarse de pagar 30 millones de pesos por 14 días de atención al paciente como si fuera un servicio no incluido en el Plan de Beneficios.

Esa estrategia está considerada para evitar que los servicios no puedan darse por la ruptura del sistema ante la sobreocupación. Las aseguradoras están pensadas para atender a los pacientes utilizando los recursos que se pagan por el total de sus afiliados. No todos sus afiliados se enferman al tiempo, lo que les permite atender con los recursos disponibles a los que se enfermen. Pero si todos los afiliados se enferman al tiempo, lo que podría pasar con el coronavirus, el sistema colapsa y quiebra.

El otro problema es que algunos analistas han detectado una reducción importante de la ocupación en muy poco tiempo, desde que en el sector se empezaron a conocer las sospechas del posible uso irregular de las UCI.

Hace poco más de una semana las cifras de ocupación eran las siguientes: Había en total 6.280 camas de unidades de cuidados intensivo en todo el país, 2.638 estaban ocupadas por pacientes sin covid, y solo 148 por pacientes confirmados con coronavirus. Con corte al 03 de junio las cifras cambiaron drásticamente lo que llamó la atención de los analistas.

Ayer había 6.364 camas de cuidados intensivos. 1.662 ocupadas por pacientes no covid, y 245 por confirmados para coronavirus. Es decir que en muy poco tiempo cerca de 1.000 pacientes no covid salieron de cuidados intensivos de forma repentina. Aunque ese dato no es concluyente, porque los pacientes podrían haberse recuperado en los tiempos correctos, llama la atención que sean tantos los que salieron de ese servicio en tan poco tiempo, mientras que el número de pacientes internados con coronavirus se mantuvo casi estable.

La discusión no es fácil porque sin acusaciones directas el tema queda en el aire. Además, ha generado una tensión entre el gobierno y las agremiaciones en un momento en el que se necesita coordinación y no enemistad. Para probar que hubo un uso irregular de las UCI la Superintendencia que es el ente de control al que le corresponde la tarea, debe hacer las investigaciones y en caso de ser necesario expedir las sanciones que se necesiten. Hasta ahora no hay conclusiones sobre esa hipótesis y los médicos con la generalización y los problemas laborales propios del sector, se sienten afectados.

Fuente: La FM

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