Regreso a clase, entre la necesidad y el temor

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Soy docente en una zona rural de Antioquia. En la vereda donde trabajo los padres manifiestan que no ven la hora de que sus hijos regresen al colegio, que ya no saben que hacer en las casas, pues ellos continúan laborando y los hijos solos en casa poco le dedican al estudio”, comentó Juan Pablo Castaño.

De hecho, su caso tiene coherencia con las necesidades de las regiones. Un estudio de la U. de los Andes recomendó al gobierno la apertura de instituciones como mecanismo para afrontar el maltrato, trabajo infantil y desnutrición en el Litoral pacífico.

Claro que entre los padres de familia de las ciudades también hay un porcentaje que apoya el retorno, aunque por diferentes razones, como la necesidad de devolverle al proceso formativo de sus hijos como la socialización.

Por ahora persiste el temor de contagio y el escepticismo en la viabilidad de los protocolos, sobre todo en la población de primaria. Hasta el miércoles, 1.517 menores entre 0 y 9 años fueron diagnosticados con covid-19, 2.676 entre los 10 y 19 años, para 4.153, que representa cerca del 12% de los 35.120 casos totales en el país.

La infraestructura en el país también genera dudas. Fecode, que realizó plantones ayer, aseguró que en la mayoría de los megacolegios del país las aulas albergan 40 estudiantes en un área de 30 metros, lo cual demanda, para abrir nuevamente, la construcción de nuevas aulas.

Para el doctor en educación René Londoño el riesgo que representaría la alternancia no se justifica con la poca diferencia que haría en el plan de estudio. Y aunque considera que será una realidad necesaria al menos los próximos dos años, cree que es prudente aplicarlo para final de año o desde 2021.

Por ahora, la mejor solución posible parece también la más difícil: respetar la autonomía y particularidad de cada familia frente a la emergencia sanitaria y el proyecto escolar de sus hijos. Pero ello exige, según la pedagoga de Seduca Karol Ariza, “cambiar la concepción frente a lo que significa aprender y formarse, y en un país que sobre estima lo cuantitativo no es fácil lograr” .

MEDELLÍN (El Colombiano).

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