Y EL ‘COLORISMO’ LATINOAMERICANO
El privilegio por ser blanco en USA

137

No debemos olvidar de dónde venimos y de dónde vienen el 100% de los suramericanos.

Por:
SALUA
KAMEROW

Hace unos días conversaba con un conocido aquí en USA quién criticaba la incongruencia de los afroamericanos con relación a sus reacciones por la muerte de George Floyd. Mi conocido, quien nació en el medio oeste de los Estados Unidos—muy conservador—,hijo, nieto, y bisnieto de blancos, me condenaba por expresarle que su falta de entendimiento con la situación actual era un rasgo de su “white privilege” o su privilegio por ser blanco (en español).

El privilegio por ser blanco es lo que se conoce como la ventaja inherente de la gente blanca caracterizada por la ausencia para percibir la inequidad social por la razón misma de provenir de la raza blanca. En otras palabras, los blancos (independientemente de su situación económica) son menos propensos a ser víctimas de ser perfilados de forma negativa por la policía y la sociedad, y como consecuencia, no conocen ni han sido víctimas (o sus allegados) de situaciones generadas por su color de piel, la ropa que usan, y la forma de arreglarse el cabello, lo que hace que tiendan a descartar las desventajas sociales de las personas de color.

En este contexto, recientemente hemos tenido una serie de marchas en USA por los hechos de abuso policial mayormente contra la comunidad afrodescendiente.  En Miami, sin embargo, muchas pancartas preguntaban dónde estaban los Latinos. Resulta que los Latinoamericanos no han salido a marchar y protestar porque ellos no encajan en la descripción de negros y se les ha reprochado su falta de participación en las calles.

Los Latinos tendemos a no salir porque ‘no es con nosotros’; en esta ocasión es con los negros. Yo he criticado la pasividad de los latinos en Estados Unidos desde mi recalada como inmigrante a este país. No digo que son todos, pero la gran mayoría se abstiene de ir a las protestas y a las urnas. Eso sí, cuando los acribillan socialmente como lo ha hecho Trump, agachan la cabeza y siguen como si nada. Muchos latinos además evitan salir a rezongar por miedo porque aún no tienen estatus definido o por temor a ser perfilados por la policía, pero como decimos en Colombia, el que no llora, no mama. Peor aún, ahora la estrategia es apoyar a Trump; casi tan grotesco como encontrar a un judío defendiendo a Hitler.

¿Por qué los latinos en Estados Unidos son mayormente republicanos, y esa mayoría tiende a tirarle más duro a los afrodescendientes que a un gringo? Desde mi perspectiva opino que los latinos guardan silencio ante situaciones de discriminación y prefieren hacer caso omiso que confrontar a una persona racista incluso cuando es con ellos, porque creen que eso los pone en un mejor estrato. Sin embargo, la razón que muchos sociólogos han utilizado para justificar el comportamiento de ese tipo de latinos está basada en la Teoría del Colorismo o, en otras palabras, el profético ‘usted no sabe quién soy yo’ utilizado en Colombia para recalcarle a otro cuales son las raíces sociales remontadas al colonialismo que lo hacen mejor que alguien.

Aquí conciben a los negros en una categoría inferior porque su tono de piel tiende a ser más oscuro que el de otros. Pero allá, las cosas no son muy diferentes, lo he vivido desde que nací. Lo vemos tradicionalmente en el blanco que aún hoy justifica el apellido con alguna casta española, y el que aún de color oscuro se justifica un tono más claro que alguien más. Adicionalmente las frases utilizadas coloquialmente son una vergüenza:  Negro ni el teléfono, negro tenía que ser, para ser negra estas muy buena, le pasó por negro, trabaja como negro para ganar como blanco, la vi negra, ahí hubo mano negra, me negrearon.

Nos olvidamos de dónde venimos y de dónde vienen el 100% de los suramericanos y no nos incomodamos por cambiar ni el hablado desconociendo la función social que nuestras conversaciones tienen cuando nos expresamos (para más pena) frente a nuestros hijos.

Hoy con mi columna quiero hacer un llamado a la población colombiana para que rectifiquen sus hablados coloquiales y empiecen a tratar con más respeto a los demás. Yo por el momento me voy a marchar con un cartel que dice así: El silencio latino se equipara al consentimiento de los latinos. La próxima semana les escribo desde la playa de Virginia para que viajen conmigo a través de mis historias, aún cuando sean solo culturales. Instagram: @culozunga, www.culozunga.com

También podría gustarte