“La música siempre ha sido mi refugio”:Bako

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The Mills, una de las mejores bandas de Colombia.

Lo que sería el cierre, la culminación de lo que fue un sueño hecho realidad, hacer una banda de rock y lograr cautivar a un público justo en el momento de mayor auge del reggetón en Colombia, se convirtió en la puerta de entrada de una nueva etapa artística y la renovación de la energía necesaria para seguir apostándole al proyecto: The Mills.

Esto fue lo que les ocurrió el año pasado a los integrantes de esta agrupación colombiana, que para dicho cierre, organizó un concierto especial en el escenario del Teatro Colón de Bogotá, con una selección de sus canciones más conocidas, revestidas con una sonoridad distinta.

Se trata del álbum ‘10 años en vivo-desde el Teatro Colón’, realizado a finales del año pasado, logrando tal acogida que tuvieron que realizar dos presentaciones en este legendario teatro, pero además, les dio la oportunidad de realizar la más ambiciosa gira nacional llegando a ciudades que antes no habían visitado.

Sin duda, los cinco integrantes de The Mills, renovaron fuerzas para continuar en la lucha, y mientras lanzan este álbum en vivo, vienen trabajando en la nueva música de la banda que esperan poder ir presentando en el segundo semestre de este año.

Esta producción en vivo cuenta con tecnología innovadora grabado con sonido inmersivo (sonido 3D) que llega desde todas las localizaciones del espacio, en los 360 grados de tal manera que el oyente se siente totalmente inmerso en el.

Bako, vocalista líder de la banda, habló con Colprensa sobre esta celebración, los diez años de recorrido y el nuevo camino que tomará The Mills con su nueva música.

¿Cómo un músico afronta este tipo de pandemia y aislamiento social?

La música siempre ha sido mi refugio y más en estos tiempos, donde me encierro y me pongo los audífonos y me aíslo, me olvido de la pandemia y de más para concentrarme en hacer música, como una verdadera terapia.

¿La cuarentena le cambia la cotidianidad como artista?

Lo más curioso es que siempre el artista está en búsqueda de ese aislamiento social para desarrollar su arte, pero siempre que sea por opción y no obligación. Te cambia porque hay días que te tienes que obligar a trabajar, porque antes, si no te fluía la inspiración, podías salir, comer algo, verte con tus amigos, pero ahora no.

¿Cuál es el balance que hacen en estos diez años de trabajo con The Mills?

Lo primero, que no es buena idea hacer una banda de rock en un país como Colombia (risas).  La otra mala decisión es hacer una banda, porque siempre tienes que ponerte de acuerdo con tus otras cuatro esposas (integrantes), lo cual es un cóctel para que todo saliera mal, pero como esto es arte y así es la vida, todo salió bien, gracias a Dios, y llegamos a los diez años.

Estamos conmemorando esto que nos cambió la vida. Para algunos de nosotros era nuestra primera banda, nuestro primer encuentro con la música, mientras que otros ya tenían experiencia en el circuito musical bogotano.

Yo creo que esa inocencia, sin saber bien en qué nos estábamos metiendo, sin ningún tipo de pretensión, hizo que la cosa funcionara porque no había más deseo que él hacer música.

¿Difícil mantener una banda unida por diez años?

Hace dos años pasamos por un momento muy difícil y queríamos acabarlo todo, porque habíamos perdido esa ingenuidad y se convirtió en la ansiedad de sacar una nueva canción y las plataformas, las descargas y todo eso. Por eso, el concierto del Teatro Colón es tan importante, que sería una gira de despedidas, la queríamos acabar pero despidiéndonos bien. Cuando empezamos la gira que inició en el Teatro Colón todo nos volvió a sorprender, porque volvimos a la ingenuidad y dejarnos sorprender, por lo que agotamos una fecha y se abrió una segunda fase que se vendió igualmente y se armó la gira y empezaron a aparecer ciudades a las que jamás habíamos ido. Era puro disfrute, todo fluía entre nosotros de una manera natural.

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