‘La Toya’ Montoya, activista de corazón

86

Ella y sus amigos se han conmovido con que lo que sucede en la Sierra Nevada de Santa Marta, porque indirectamente afecta a todos.

La  exmodelo y presentadora ‘Toya’ Montoya, después de dejar las pasarelas a un lado, se ha concentrado en su papel de activista en pro del medio ambiente y a su Fundación Sonrisas con Futuro.

Trabajó cerca de 18 años como modelo y  hace dos años consideró que era el momento de cerrar de la mejor manera su ciclo en el modelaje, por eso aprovechó Colombiamoda 2018 para despedirse.

Ahora está dedicada a la labor que indiscutiblemente le apasiona, promover la protección del medio ambiente, a través de sus redes sociales y su Fundación “Sonrisas con Futuro”, allí trabaja con sus amigos samarios Lina Gómez, Elvis Reyes y Marlon Gutiérrez, apoyando a niños de escasos recursos económicos, sin embargo, hace cinco años aproximadamente también se comenzó a preocupar por el bienestar de las comunidades indígenas que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta.

Es así como desde su Fundación han centrado el trabajo en una comunidad arhuaca asentada en las faldas de la Sierra que se llama Katanzama, adelantando el proyecto de construcción de un colegio y mejoramiento de la estructura del existente.

“¿Qué va a quedar? ¿Qué les vamos a dejar? ¿Por qué las generaciones venideras tienen que sufrir por nuestra avaricia y la de nuestros gobiernos? Ninguna tecnología puede reemplazar nuestros recursos naturales. ¿Entonces? Por qué seguimos callados, por qué permitimos que exploten y acaben con esos recursos que garantizan nuestra existencia. Todos decimos queremos preservar la vida, pero es lo único que no hacemos.

Hoy vivimos con las máscaras para defendernos de un enemigo invisible, si permitimos la inyección de químicos en los suelos, si permitimos que las empresas y Gobierno sigan destruyendo nuestra única casa, entonces no tendremos más opción que seguir usando máscaras, enfrentar guerras, y vivir en un mundo que nuestra imaginación no alcanza a dibujar”, publicó en su cuenta de Instagram ‘La Toya’ Montoya.

Agregó que “Los bosques no pueden esperar, el asesinato de líderes ambientales no puede esperar, las especies amenazadas no pueden esperar, la emergencia climática no puede esperar. Nosotros no podemos esperar. El tiempo es HOY. Pronúnciate”.

La Toya Montoya es incansable en esta labor y así también se ha unido a su gran amiga Giselle Lacouture, ex reina del Carnaval de Barranquilla, para crear una alianza con la aplicación Rappi S.A.S. y la Organización Gonawindua Tayrona, encargada de agrupar a las cuatro etnias de la Sierra, para el recaudo de donaciones.

Lo anterior cuenta ‘La Toya’, obedece al desastre ambiental que  golpeó a esta zona y que fue muy poco divulgado, pero que a ella y a sus amigos conmovió, pues es de tener en cuenta que lo que sucede en la Sierra Nevada de Santa Marta, indirectamente afecta a todos.

 ‘La Toya Montoya’ advierte que se debe entender un poco más la cosmovisión de estas etnias y la manera como se relacionan con la naturaleza, además de razonar sobre lo que ocurre allá porque nos va a afectar igualmente a todos; y ellos, que son los guardianes espirituales y materiales del lugar, están muy mal.

 “Estas comunidades indígenas consideran que la Sierra Nevada es el corazón del mundo, por lo que si este espacio está afectado, la situación no es alentadora y en menor o mayor medida afectará a todos”, aseguró la exmodelo samaria.

A la Sierra Nevada se le mira siempre como un lugar para hacer turismo de aventura, para ‘La Toya’ Montoya significa una conexión permanente con sus recuerdos, su infancia y hasta la familia, también un profundo respeto por la naturaleza y el deseo inmenso por ayudar.

Siempre ha admirado la labor de las comunidades indígenas allí asentadas, entonces piensa que la mejor manera de retribuir a la Madre Tierra todo lo que le ha dado es en ayuda a esta gente, porque con estos espacios se hace más viable la vida y lo que se le va a dejar a las futuras generaciones.

En medio de este clamor también invita a cambiar un poco los consumos y la relación con eso que se consume, apoyar a las comunidades que están relegadas en la montaña, pues allí quedaron pueblos arrasados y por tanto es deber de todos darle una mano a la Sierra.

También podría gustarte