74% de los jóvenes del Magdalena no tienen acceso a la educación superior

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El costo de las matrículas, alojamiento en Santa Marta, alimentación, son algunos de las barreras de los estudiantes en los municipios que terminan su bachillerato con ganas de estudiar una carrera profesional.

Por:
EMILY
BUSTAMANTE NÚÑEZ

La realidad de la educación superior en el Magdalena es deprimente para miles de jóvenes en los municipios, quienes anhelan con acceder a estudiar una carrera profesional, pero las brechas históricas en materia económica, de sostenimiento y de desplazamiento hacía la capital del departamento, hace que muchos de esos sueños y ganas de salir adelante sean inalcanzable.

El Magdalena necesita la armonía de todos los actores para que esa población que no tiene oportunidades de estudiar, se les pueda brindar esa posibilidad, lo que se reflejaría en un mayor desarrollo en el territorio y disminución de los índices de pobreza.

En ese sentido, el líder de docentes universitarios en el Magdalena, Francisco García Rentería, afirmó que se debe avanzar en algunos aspectos fundamentales y estructurales como aumentar la cobertura de la educación superior porque 74 de cada 100 bachilleres que terminan en el Magdalena no acceden a la universidad.

“La situación se debe a hay unos costos de matrículas que comparados con algunas universidades públicas de la región no son nada accesibles para ese tipo de perfil estudiante que tenemos, donde son personas que están predominantemente en los estratos más bajos y por tanto al tener el Magdalena uno de los índices de pobreza multidimensional y monetaria más alta en Colombia´, sostuvo García Rentería.

Por otro lado, 96 de cada 100 cupos en las universidades en Santa Marta están concentrados en estudiantes que viven en el Distrito aun inclusive el Creo de Unimagdalena, tiene el 60% de su oferta concentrado en Santa Marta, según el docente.

TRASLADO A SANTA MARTA

Los jóvenes en los municipios del Magdalena además del costo de la matrícula ven como una barrera el tener que trasladarse hacía Santa Marta con todo los gastos de sostenimiento, debido a que una gran parte de las familias no tiene esos recursos económicos, por lo que existe la necesidad de revisar esa parte, puesto que la cobertura es baja inclusive comparado con la media nacional.

“Hay que trabajar en tratar de suavizar un poco los costos de las matrículas de la educación superior hablando de la responsabilidad que le tocaría a la Universidad del Magdalena por ser la universidad pública y además tratar de llegar a los municipios para acercar la oferta”, precisó el líder de los docentes universitarios.

Añadió que “también hay que revisar el tema de la calidad, nosotros ahorita se está hablando mucho de los rankings universitarios, en algunos aspectos es loable los resultados de los estudiantes de la Universidad del Magdalena por ejemplo de ingeniería ambiental, estamos entre las mejores 15 carreras en Colombia, lo mismo en ingeniería civil; meritorio lo de la Facultad de Salud donde tienen el programa de odontología que paulatinamente ha venido mejorando en las pruebas Saber Pro hoy está en el sexto lugar en los programas de odontología en Colombia”.

LA INVESTIGACIÓN

“Otros ranking que miden la productividad de la investigación donde estamos a mitad de tabla estamos de 27, en algún momento estuvimos en mejores lugares, eso da cuenta que hay que revisar ese modelo cuando nos comparamos con universidades públicas de la costa Caribe como la de Cartagena que está dentro de los 15 primeros lugares siempre. La cobertura y calidad deben someterse a una revisión profunda y una reflexión por parte de la comunidad académica universitaria para poder superar algunos problemas”, indicó García Rentería.

SEDES EN LOS MUNICIPIOS

El grueso de los jóvenes del Magdalena piden que la universidad se acerque donde ellos, quienes proponen regionales en municipios como El Banco, Plato, Ciénaga, Pivijay, Fundación y Zona Bananera, con ofertas pertinentes a esos sectores.

“La Universidad ‘Antonio Nariño’ funcionó mucho tiempo en algunos colegios bien adecuados, la Esap funciona en los megacolegios de Santa Marta, entonces con la voluntad de la Universidad, de la Gobernación de ayudar a la construcción de infraestructura y de las administraciones municipales podemos avanzar”, precisó García Rentería.

Agregó que “tenemos 25 municipios en el Magdalena sin oferta universitaria, hay que avanzar también en la modalidad de distancia y aún inclusive en la modalidad virtual pero pensando que para hacer eso se deben adecuar unas salas donde los pelaos puedan ir no solo en horario laboral sino las 24 horas del día con computadores y conexión a internet satelital, hay que pensar en el suministro energético porque en muchos municipios la luz se va a cada rato con incluso energía solar. Con voluntad y buenas ideas esas cosas se pueden hacer realidad en beneficio de los jóvenes del Magdalena”.

Para lograr mejorar en la parte de cobertura en la educación superior en el caso de la Universidad del Magdalena se deben hacer inversiones estratégicas como en el tema de los profesores aumentarlos, lo cual permitiría incrementar la capacidad de recibir más estudiantes, afirmó García Rentería.

También manifestó que “tenemos por fuera 74% de bachilleres que no acceden a la universidad, pero también tenemos una capacidad limitada en la Universidad, se deben pensar en estrategias de alto impacto para tratar de con la capacidad que se tiene optimizándola poder recibir más estudiantes. Hay que pensar en lo que hizo la Universidad de los Andes, donde algunas carreras de diferentes facultades pueden pasar de cinco a cuatro años, con eso se acelera el ciclo de permanencia de los estudiantes en la Universidad, pero adicionalmente liberamos algún tipo de espacio un año por programa para recibir más estudiantes. Ese es un modelo exitoso, es decir que hay no necesariamente cortar o bajarle el periodo académico impacta negativamente la calidad. En el contexto internacional la mayoría de las carreras son de cuatro años”.

LOS ESTUDIANTES

Mateo Vega, estudiante de ingeniería ambiental, dijo que “la universidad pública esta llamada atender la necesidad de educación superior del Magdalena, a lo largo de los años ha tenido un auge pero solo en Santa Marta, se ha convertido más en una universidad distrital que en una universidad regional. Cuando uno compara la Universidad del Magdalena con otras regionales como con la Universidad de la Guajira vemos esa diferencia”.

Agregó que “dentro del Magdalena la universidad pública es equivalente al Distrito y no en los municipios, cuando hablamos de cobertura la gran mayoría pertenecen a Santa Marta, cuando nos vamos a los municipios hay inclusive muchos que no tienen ni un estudiante en la universidad, hay un abandono frente a sus necesidades. La universidad también ha hecho que los estudiantes vengan hacía ellos cuando debería ser al contrario, donde unos pocos privilegiados por términos económicos y hasta cognitivos salen a estudiar y muy pocos son los que tienen ese sentido de pertenencia de volver a su territorio y ayudar a su gente, pero la misma universidad es la que debe promover ese motor de cambio”.

Por su parte, Angie Sabogal, estudiante de psicología, indicó que “es importante resaltar en la parte de la cobertura la realidad de las familias del Magdalena y es que estos momentos notamos que hay estudiantes que tienen que desplazarse a la ciudad de Santa Marta para poder acceder a la educación y asistir a sus clases, eso implica unos gastos en las familias donde muchas no tienen como solventarlos, entonces la universidad debe brindar las oportunidades de estudiar en lugares más cercanos a sus casas”.

LOS JÓVENES

Stiwar Herrera, estudiante de bachillerato de Ciénaga, precisó que “yo quiero estudiar ingeniería civil, pero mis padres no cuentan con los recursos para yo desplazarme hasta Santa Marta y pagar la matrícula, lo que pido como joven del Magdalena es que haya mayor presencia de nuestra universidad pública en el municipio, lo que nos ayudaría a poder ser profesionales y aportarles un mejor futuro a nuestras familias”.

Asimismo, Aileen Miranda, estudiante de bachillerato en el municipio de Aracataca, precisó que “no tenemos muchas oportunidades porque vivimos en los municipios y no temeos plata para estudiar en Santa Marta, pero yo anhelo que ahora que termine mi bachillerato poder estudiar psicología que es lo que me gusta así sea que me toque trabajar, nuestra petición es oportunidades para todos no solo para unos cuantos”.

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