Mejores ciudadanos

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Se impone en contexto de avance permanente y continuo, seguir construyendo democracia, formando cada día y cada vez más ciudadanos que conquisten, aprecien su libertad y no se crean como muchos ser los poseedores de la verdad revelada, soportados en sus convicciones y no en lo objetivo, demostrable y probado a la luz de todos. Pareciera que hemos perdido el camino, siendo importante retomarlo para anteponerlo a los gobernantes que por egolatría erigen monumentos en torno a sí mismos para los aplaudan y batan incienso.

Parece no haberse entendido que la democracia hay que edificarla con ciudadanos formados y forjados en el ejercicio libre de sus derechos y en el responsable cumplimiento de sus deberes y obligaciones, en la compresión que los derechos brindan libertad en todos los aspectos. Deberes y obligaciones crean esencialmente la responsabilidad de esa tan anhelada libertad.

No podemos aceptar que haya quienes pretendan dirigir y conducir la libertad de los demás para utilizarlos cual borregos en sus propios intereses, valiéndose de argucias hasta hacerles creer a los incautos que el populismo y la entrega de sobras condicionadas a la idolatría pueda tenerse como libertad, pues ella, la libertad, se consigue ofreciéndoles a los ciudadanos los elementos necesarios para que cada quien tome sus propias decisiones y propio destino. Comprar las voluntades por escasas monedas (mala cosa de ocurrente frecuencia), mientras se les vulnera la educación, los servicios de salud de calidad y más derechos, es otra manera de dependencia, de sometimiento a quienes gobiernan, además de tomar las decisiones importantes que debiera el pueblo.

Veamos. Las decisiones de la política de una unidad administrativa deben tomarse a partir de la información pública. A través de la política pública se dispone de los recursos del pueblo, no siendo ético tomar las decisiones a espaldas de la gente ocultando la información en que se fundan esas decisiones, como tampoco comprometer su porvenir sin que estén fundamentadas en estudios de viabilidad técnico, científica y sustentabilidad medioambiental.

Todo en la administración pública debe adoptarse desde lo ético y honesto, contar con estudios que garanticen y cumplan con los estándares mínimos de seguridad, sustentabilidad ambiental y económica. De otra manera, se pone en peligro el porvenir de un territorio. Razones las dichas para que se sigan formando ciudadanos que conozcan sus derechos, obligaciones y su propia historia, a efecto de no volver a cometer los errores de una democracia simulada y enmascarada en el control real del poder desde la oficina de una sola persona.

Estamos llenos de historias de individuos que llegaron al poder diciéndose honestos, enjuiciando a los demás y desprestigiando a quienes no comulgan con sus ideas y eso no es democracia, ya que ella existe la posibilidad de disentir y construir a partir de consensos y respetando las divergencias. Se trata la democracia de evitar la concentración del poder en una sola persona, de ahí la importancia que lleguen a los cargos públicos personas con cualidades y calidades de primera condición y formación para defender los intereses públicos. Sigamos en la tarea de impulsar y velar que se siga formando en democracia.  [email protected] *Jurista

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