‘Paras’ lo despojaron de un predio y hoy lo tiene la Alcaldía de Ciénaga

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Por

Dagoberto Mata

El denunciante afirma que, en la casa que hoy reclama en el corregimiento de Palmor ubicado en la Sierra Nevada de Santa Marta jurisdicción de Ciénaga; funcionaba el centro de operaciones de las Autodefensas Unidades Colombia tras la muerte de su padre y su posterior desplazamiento.

Sentado en la puerta de la casa que en la década de los ochentas perteneció a sus padre, donde se levantó junto a él y sus hermanos; la cual fue despojada por las Autodefensas Unidas de Colombia tras asesinar a su progenitor el 10 de enero de 1986 y a su hermano 21 días después, permanece casi que a diario José Javier Herrera Navarro, quien hoy pide a la alcaldía de Ciénaga que le devuelva este bien que es habitado por un tercero bajo el consentimiento de la administración municipal que lo adquirió al parecer con documentación falsa.

EL CAMPESINO que por la violencia ha perdido a varios familiares reclama este predio ubicado frente a la subestación de Policía del corregimiento de Palmor.

Al pasar todos los días o llegar a esta vieja casona, ubicada frente a la subestación de Policía de Palmor, a la mente de José Javier llegan los momentos vividos allí con los suyos antes de ser golpeados por la violencia que se vivió en esta parte del departamento del Magdalena donde las guerrillas y los paramilitares, eran los amos y señores de la región.

El denunciante, quien se dedica hoy a los trabajos del campo, inició un pleito para demostrar con documentos en mano, que la casa fue adquirida por la alcaldía de Ciénaga al parecer con documentación de dudosa procedencia en los noventas.

“Ellos tienen un registro y no pagan impuestos, yo si lo estoy pagando porque el predio está a nombre de mi papá. Cuando matan a mi papá, los paramilitares nos hicieron ir de aquí. Al momento de irnos la madrasta de nosotros era hermana de un paramilitar, ellos hacen unos documentos después de 27 días de que mataron a mi padre; la señora bajó a Ciénaga, habló con un abogado e hizo los documentos de ese predio pero los de mi papá no los movieron para nada. Yo tengo escritura original y todos los papeles a nombre de él”, explicó.

Herrera Navarro argumenta la posesión ilegal del predio en que en las escrituras que su progenitor tenía, las cuales hoy reposan bajo su poder “dicen que el señor José Arnulfo Herrera Duarte, viudo, le compra a Durpiano Blanco. Al momento de esto decir que él es viudo, así viva con ella; nosotros somos los herederos de esa posesión”.

De acuerdo al campesino, al momento de salir las AUC de la población y retomar el control las Farc, “la señora toma nuevamente posesión de la casa y se la vende al señor Marcos Durán con papeles falsos. Marcos se la vendió después a la Alcaldía”.

LA CASA ERA EL CUERTEL DE OPERACIONES DE LAS AUC

Todo lo denunciado por el campesino, está hoy declarado ante la Fiscalía de Justicia y Paz, donde con la desmovilización de las autodefensas, el ‘Clan Rojas’ declaró en versión libre sobre la muerte de Herrera Duarte, pero además, de la posesión que hicieron por la fuerza de esta casa, la cual se encuentra en un punto estratégico del poblado enclavado en la serranía.

“Yo fui ante una audiencia de versión libre con los Rojas y ellos declararon que sí, que habían matado a mi papá y que el predio era cuartel de los paramilitares al tomar posesión; todo esto lo dijeron ellos en la audiencia. Cuando ellos quedan libres, hablé con Rigo’ Rojas; él salió y me dijo: ‘hermano, con nosotros no hay problema porque ya declaramos eso y toca es que el abogado se ponga pilas para que le entreguen el predio’. Hizo unas llamadas delante de mí y me dijo que el proceso seguía vigente”, contó.

FUE SECUESTRADO POR LAS FARC EN EL META

José Javier Herrera Navarro recuerda que tras salir desplazado de Palmor, dejando todos sus sueños atrás e irse para donde unos tíos en Caparrapí, Cundinamarca, decidió después de dos años de estar allí buscar un mejor futuro en el departamento del Meta, pero allá la violencia volvió a ensañarse con él; fue secuestrado y desplazado por las Farc a mediados de los noventas.

“Yo salí de Palmor desplazado para Caparrapí, Cundinamarca donde unos hermanos de mi papá. De ahí me fui para Vista Hermosa, Meta y allá me secuestró después de un tiempo el frente 27 de las Farc. Duré 16 días secuestrado y me tocó pagar 25 millones de pesos en ese tiempo por el rescate; perdí una finca que tenía en Piñalito, Meta (corregimiento de Vista Hermosa), todo esto está en proceso en la Fiscalía y registros de víctima”, contó.

Con este nuevo golpe recibido por el conflicto interno que vivió el país en los ochenchas, noventas e inicios del 2000, Herrera Navarro decidió regresar a la tierra que lo vio crecer, donde desde entonces busque que le devuelvan el inmueble que le dejó su padre. “Lo único que pido es que la Alcaldía me entregue el predio porque yo tengo los documentos originales. No estoy reclamando lo que no es mío; estoy es reclamando lo que me pertenece, lo que me quitaron con documentación falsa. Tengo los impuestos pagos hasta el 31 de diciembre de este año” puntualizó.

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