Bayona: la medalla con la cual Colombia celebró el triunfo

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Martha Bayona Fue la compañera de Mariana Pajón en la velocidad por equipos que le permitió a la bicampeona olímpica alcanzar su primer título en la pista el martes y, apenas un día después, se colgó su segundo oro en individual.

 

“Pudo ser para cualquiera, pero como en la pista, parece que les gané el embalaje a los demás”, dice entre risas, esas que tanto le cuestan negociarle a su timidez, la deportista que ha acaparado últimamente la atención en los Juegos Bolivarianos: Martha Bayona

 

La bicampeona bolivariana con su triunfo en la velocidad individual en Cali, le dio el oro que le permitió a Colombia consagrarse de forma anticipada en los Juegos. La historia parece perseguirla

“Pudo ser para cualquiera, pero como en la pista, parece que les gané el embalaje a los demás”, dice entre risas, esas que tanto le cuestan negociarle a su timidez, la deportista que ha acaparado últimamente la atención en los Juegos Bolivarianos: Martha Bayona.

Fue la compañera de Mariana Pajón en la velocidad por equipos que le permitió a la bicampeona olímpica alcanzar su primer título en la pista el martes y, apenas un día después, se colgó su segundo oro en individual que aparte de confirmarla como una realidad de la selección, tuvo rótulo histórico porque fue el que le permitió a Colombia retener por anticipado el título de las justas.

La corona lograda hace cuatro años en Trujillo, se queda en el país gracias a esta reina de la pista que vivió 24 horas a puro pedal, a puro triunfo. “Se está trabajando muy duro y ahí se ven los resultados. No me esperaba que esta medalla fuese a darnos la victoria general, me siento demasiado feliz y la intención es darle muchas más”, suelta con una euforia inusitada.

Es otra Martha. Y la razón para explicar tanta alegría desbordada no es el histórico triunfo como tal, son su inspiración y apoyo incondicional que la han seguido a mañana tarde y noche desde las gradas del velódromo Alcides Nieto Patiño. “Mis papás tenían pensado venir, luego cancelaron y cuando se confirmó que iba a correr con Mariana,  el domingo entré por internet y les compré los tiquetes. La verdad es una medalla muy especial por lo que significa y más aún porque ellos me están acompañando”, confiesa la bondadosa deportista.

Es la menor de tres hermanas y la única que le siguió la cuerda, o mejor, la rueda a Pedro Bayona, que como pedalista amateur, quería que sus hijas también se montaran a la bicicleta. “Nora es mi hermana mayor  y luego sigue Diana María, ellas corrieron, pero les pareció duro. En mi caso, mi papá me decía que corriera una Vuelta al Futuro y ya después me retirara, pero luego vinieron los viajes al exterior, el Panamericano, el mundial y ahora este inicio de ciclo, así que está orgulloso y yo feliz”, rememora.

Aunque vive en Medellín, cada mínimo espacio de agenda lo aprovecha para estar en su casa en Bucaramanga y degustar la comida de su mamá, Martha Pineda, a quien le lanzó la mascota de los Juegos tan pronto se bajó del podio. “Ella se merece todo por sus cuidados y consejos”, los que le ha dado toda la vida, incluso cuando a los cinco años le dio por montarse a la bicicleta para no bajarse nunca más.

Faltan muchos kilómetros por recorrer, pistas por conquistar, pero ella no va tan lejos, prefiere disfrutar el presente y en modo Bolivarianos simplemente advierte que “aún quedan dos oros en disputa y hay que ir por ellos”.

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