Usuarios en Santa Marta dicen que se desafiliaran

262

Jorge Mario Cabana, es uno de los usuarios, quien asegura que la urgencia en la clínica ubicada en la Avenida del Libertador, se resume en tres letras: “LMT, lenta, mala y tediosa, uno prefiere irse para la casa a tomarse cualquier pastilla, porque permanecer horas y horas, para ser atendido se convierte en un martirio”.

 

En Santa Marta las denuncias en las oficinas del Ministerio Público aumentan y la EPS sigue sin resolver algunos traslados y contratos con médicos especialistas.

 

Las quejas contra el servicio que presta la EPS Medimás en Santa Marta, no deja de ser un dolor de cabeza sin cura para los afiliados, es por esto que muchos aseguran que preferirían marcharse a otra entidad prestadora de atención en salud.

Varios de los usuarios aseguran que no hay ningun motivo por el que quieran continuar en la entidad, pues desde que cambió de Saludcoop a Medimás, son más las complicaciones para una digna atención.

Para muchos Medimás más bien debería llamarse ‘Miedo-más’, pues “con el servicio que presta, da pavor ir por atención médica”.

Jorge Mario Cabana, es uno de los usuarios, quien asegura que la urgencia en la clínica ubicada en la Avenida del Libertador, se resume en tres letras: “LMT, lenta, mala y tediosa, uno prefiere irse para la casa a tomarse cualquier pastilla, porque permanecer horas y horas, para ser atendido se convierte en un martirio”.

Aseguró que no comprende como en los pasillos  hay personas peleando para que les suministren medicinas o les entreguen órdenes para especialistas.

“Yo muy poco me enfermo, pero puedo jurar que en las dos veces que he venido, siempre veo el mismo inconveniente con esta EPS”, explicó.

“Preferiría en el mejor de los casos irme para otra EPS, auqnue todas son lo igual de malas”, añadió.

Otra de las usuarias que en una mañana llegan a buscar atención aseguró que e que no hay remisión a especialistas, y mucha demora en las citas, en los procedimientos y en la entrega de los medicamentos.

Igualmente aseguran que el traslado a otras ciudades es un dolor de cabeza, y que siguen reteniendo a afiliados que quieren salirse de la entidad.

Tengo ocho meses de estar atrás de una radiografía magnética y todavía no hay contrato”, denuncia otra cotizante.

“Está grave Medimás, le mandan una cita a uno y esos teléfonos ya ni los contestan, y si acaso dan una cita es para dentro de dos meses y de aquí a allá el paciente se muere”, afirmó desesperada una paciente.

También podría gustarte