Simón Bolívar, Libertador por siempre 

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El Libertador Simón Bolívar (Caracas, Venezuela 24-jul-1783 – Santa Marta, Colombia 17-dic-1830), nuestro más grande héroe, desaparecido en cuerpo hace 237 años, nos legó toda una serie de enseñanzas, que aún vigentes, prometen ser eternas dada su visión y profundidad inmarchitables, entre ellas y soportadas en su esfuerzo titánico que permitieron la libertad de varios países de América; así como su desprendida propuesta de integración y hermandad que la mezquindad y el egoísmo de muchos no ha hecho posible se consoliden como debería y tendría que ser en contexto de grandeza y proyección universal, lo que nos demuestra que se adelantó en mucho a los conceptos actuales de globalización y prospectiva.

Fue y será por siempre nuestro Padre de la Patria, lo que nos llama a enaltecer y respetar su nombre, historia, trayectoria, ideas, legado, pensamiento. Gran conductor de la historia universal. Figura egregia que trasciende el ámbito militar para proyectarse como el grande estratega y conductor político. Hombre de ley, de fortaleza y de inmenso espíritu por la libertad. Con su muy particular visión percibió claramente cuál era el camino que debían transitar los pueblos americanos para constituirse, como en efecto lo fueron, en naciones libres y soberanas. Su obsesión fue la libertad, la integración y la unidad, objetivo que lo desveló hasta el momento de su fallecimiento, como se registra al final de su última proclama en Santa Marta (San Pedro Alejandrino, 10-dic-1830), dónde muestra no solo la virtud de visionario sino también la vitalidad del estadista y político: “… ¡ Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro !

Nos enseñó que no es ni será nunca posible encarar un proyecto común de un país sin unidad nacional; la cual es condición necesaria e insoslayable para superar cualquier reto, cualquier desafío, para alcanzar los sueños más anhelados, síntesis lo cual, para el éxito de toda gran empresa. Los pueblos siempre evocan su pasado de gloria: en momentos de tranquilidad, para rendir homenaje de agradecimiento y reconocimiento a sus próceres por sus obras; en épocas de convulsión, para buscar en ellos los ejemplos necesarios para enfrentar los grandes desafíos. Hoy, bueno es volver nuestra mirada al Libertador Simón Bolívar, para nutrirnos de sus convicciones y de su conducta y explorar en su paradigma las soluciones mejores para situaciones difíciles como las que vivimos en lo sanitario, económico, social y político. La grande gesta bolivariana nos recuerda que hubo compatriotas que pudieron vencer diferencias y obstáculos y que, con coraje y con valor, con honradez e inteligencia, se puede servir a la patria dignamente.

Es entender como se ha dicho, que los hombres de acción y de pensamiento, y Bolívar lo fue en grado superlativo, realizan cosas grandiosas, son almas apasionadas, almas de espíritu elevado que potencian pasiones a las cumbres de la genialidad y las convierten además en fuerzas hercúleas para obrar sobre los acontecimientos, dirigirlos o servirlos. Obran, como no, sobre su tiempo, como una acción eficiente que se asientan en las corrientes de manera permanente, y de este modo su influencia se prolonga en los años venideros como hecho permanente y como pensamiento trascendental.

Nos invita el ejemplo magnífico e insuperable de la vida y obra del Libertador, a que cada uno de nosotros lo emulemos y sintamos que la Patria nos necesita, sobre todo en estos momentos aciagos para convertir nuestros territorios en un lugar mejor, recordando que si hay victoria en vencer al enemigo, mayor será esa victoria cuando nos venzamos a nosotros mismos y ayudemos con ello a robustecer los beneficios en favor de la Patria, que serán beneficios para todos. [email protected]

 

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