Novena a Santa Marta

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Hoy, todos los fieles devotos a Santa Marta se disponen a cumplir el octavo día de la Novena a la Santa Patrona de la ciudad.

Los actos religiosos serán coordinados por Semillitas y Revolución Juvenil Emaus. Se comenzará a las  5:00 p.m.  con la Santa Eucaristía en la Catedral Basílica de Santa Marta y acto seguido la Novena.

Estos actos de fe y devoción serán transmitidos en vivo por las plataformas digitales de HOY DIARIO DEL MAGDALENA y el Periódico Popular AJÁ&QUÉ.

ORACIONES PARA TODOS LOS DÍAS

Por la Señal de la Santa Cruz…

Acto de Contrición. Altísimo y amantísimo Redentor Nuestro, por el incomparable e inexplicable amor que nos tiene vuestro Sagrado Corazón, te hiciste hombre como nosotros padeciendo los más acerbos dolores y menosprecios mientras vivías, muy especialmente durante tu pasión y muerte en la Cruz, y por estos padecimientos te ruego humildemente que me perdones todos mis pecados de los cuales me arrepiento de todo corazón.

Perdón, dulcísimo Jesús mío, y por los padecimientos que sufrió vuestra Santísima Madre, por los merecimientos del glorioso Patriarca San José, y de su sierva Santa Marta me propongo nunca más pecar ayudado de vuestra gracia. Amén.

OCTAVO DÍA

Meditar algo sobre la devoción a la Santísima Virgen.

Oración. Amabilísima Patrona nuestra, Santa Marta, con mucha devoción serviste a Jesús y a María, y ahora que estás gloriosa en el cielo y vuestro valimiento para con Jesús y su Santísima Madre es muy grande, pedirles que se dignen concedernos la gracia de la perseverancia final; y también que antes que demos los últimos sollozos de la vida tengamos un dolor perfecto de nuestros pecados y un ardentísimo amor a Dios y conformidad a su santa Voluntad. Amén. Rezar tres Padrenuestros, Avemaría, y Gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.

ORACIÓN FINAL

Oración a la Santísima Virgen. Inmaculada Virgen María, soberana Reina de los ángeles y de los Santos, vuelve a nosotros estos ojos misericordiosos, y compadécete de nosotros miserables pecadores que recurrimos a Ti. Bien lo sabes, celestial Señora, el peligro que nos rodea y amenaza a nuestro cuerpo y alma; socórrenos y defiéndenos hasta que nos veamos libres en la tierra de los bienaventurados. Amén.

Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amantísimo Corazón de Jesús. ¡Dulcísimo Corazón de María, sed mi salvación! Procura confesar y comulgar espiritualmente durante la Novena.

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