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HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

Miradas opuestas sobre los primeros años del Gobierno Duque

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El 7 de agosto, el presidente Iván Duque Márquez cumplirá dos años de gobierno. Llega a la mitad de su administración, la mitad del tiempo que tenía para cumplir con las promesas de campaña con las que ganó en junio de 2018 a Gustavo Petro.

Dos dirigentes políticos con miradas opuestas sobre la gestión de Iván Duque, uno de su mismo partido, y el otro siempre en las orillas de la oposición hacen el balance.

El senador del Centro Democrático, Fernando Nicolás Araujo, asegura que si no hubiese llegado la pandemia del coronavirus, Colombia estaría manteniendo un nivel de crecimiento económico importante y, según él, en materia de paz se hicieron ajustes importantes, como eliminar la conexidad de los delitos de narcotráfico y sexuales sobre menores de edad con los delitos políticos.

La otra voz es la del exministro y exsenador Juan Fernando Cristo, quien tuvo a Duque como compañero de Congreso y senador opositor cuando él fue ministro del Interior de Juan Manuel Santos. Sostiene que el mandatario nacional está rajado, que tiene engavetados los acuerdos de paz, que ha dejado desmejorar la seguridad y no cree que en materia de empleo y producción se vaya a mejorar.

Araujo y Cristo hacen, cara a cara, el balance a Iván Duque.

“TENGO EL MEJOR BALANCE DEL GOBIERNO”: FERNANDO ARAUJO

– Sin entrar en detalles, ¿cuál es el balance que le hace a los dos años del gobierno de Iván Duque?

Tengo el mejor balance del gobierno del presidente Duque. Ha venido resolviendo problemas muy específicos,  además transformaciones de la sociedad que se han hecho con mucho juicio, con rigor técnico, y con gran ejemplo porque no sólo es un trabajador incansable y ha puesto esa impronta en cada una de las acciones de gobierno.

– En 2018 el presidente Duque gana diciendo que no volvería trizas los acuerdos de paz, pero que tampoco eran risas. ¿En estos dos años cómo califica el momento de los acuerdos?

El presidente ha tenido muy claro cuáles son los aspectos positivos y negativos del acuerdo que firmaron Santos con las Farc. Por ejemplo, lo positivo: la desmovilización, que entregaran algunas armas, pero ha habido aspectos muy negativos como las disidencias. La senadora Paloma Valencia decía en plenaria que en la actualidad entre disidencias y otros grupos armados que han ido acogiendo a desmovilizados y nuevos integrantes, vemos que la reducción de personas que están utilizando las armas de manera irregular y de forma organizada es mínimo, unas mil. Ese acuerdo entonces sí tiene muchas falencias, lamentablemente no ha habido voluntad política en el Congreso para tramitar las reformas de fondo que se requieren.

– ¿Tan sólo se ha reformado lo relacionado con que el secuestro y el narcotráfico no serán amnistiables, como también los delitos contra menores?

No son temas menores, primero, que la violencia contra los menores no sea considerado un delito político me parece que es un tema de fondo y es otro asunto de fondo que el narcotráfico no sea un delito conexo. Sin embargo, el presidente Duque hizo seis objeciones al proyecto de la JEP que no fueron aprobadas por el Congreso de la República y generó traumatismos en la agenda legislativa pero que a mi juicio son necesarias esas objeciones al fuero de la JEP. La JEP requiere reformas profundas. Incluso sigue habiendo voces que insisten en eliminarla.

– ¿Es el gobierno de Iván Duque o el ELN el que no ha querido sentarse a hacer la negociación?

Sería lo coherente. El presidente Duque se eligió con una frase muy clara con respecto a los diálogos del ELN: siempre dispuestos a hacerlo pero con una condición que es un mínimo estándar, el ELN debe renunciar al secuestro, los tiene que devolver, de lo contrario mantener un diálogo con una guerrilla, legitimar esa acción como el secuestro es sencillamente permitir que se siga realizando. Aquí se tiene que sentar ese precedente y en esa posición del presidente hay un gran mensaje a quienes utilizan la violencia como arma de persuasión política y es decirles que en Colombia hay u estado fuerte que no le puede permitir los delitos de lesa humanidad.

– ¿Hasta antes de la pandemia el presidente Duque si le cumplió al país con el tema del empleo?

Para que pueda haber empleo tiene que haber crecimiento económico. El gobierno del presidente Duque recibió un país con un crecimiento del 1.9%, pero el año pasado estábamos por encima del 3%, el desempeño económico empezaba a generar optimismo no solamente en el consumo de los hogares colombianos sino también en las empresas que venían invirtiendo. Todo indicaba que íbamos por el camino de la generación de empleo de la mano del sector privado.

– ¿Si ha logrado el gobierno romper la brecha de la inequidad social?

Colombia hoy le está llegando a 7.5 millones de hogares por medio de diferentes tipo de subsidio, todos focalizados y condicionados, como Familias en Acción 2.6 millones, Jóvenes en Acción 300 mil, Colombia Mayor que este gobierno ha aumentado la cobertura en más de 175 beneficiarios y la gran impronta del gobierno que es el Ingreso Solidario para atender a los colombianos vulnerables que no están en ninguno de los programas mencionados y que ya está llegando a a 3 millones de hogares en menos de dos meses de implementación y esperamos que se pueda llegar a 4.5 millones de hogares.

– ¿Cómo ha sido el manejo de la pandemia por parte del gobierno?

Cuando uno revisa las cifras de Colombia respecto a otros países del mundo, por ejemplo, la tasa de letalidad en Estados Unidos es de 3.5%, en Brasil en 4.4%, en España del 10.4%, acá estamos en el 3.4%. Colombia está haciendo un esfuerzo inconmesurable. Son 70 los laboratorios para habilitar pruebas. Se están haciendo más de 30 mil pruebas diarias, cuándo se iba a  pensar que se tendría esa capacidad, persisten problemas, pero el gobierno está haciendo un esfuerzo que ha salvado vidas y que sin duda no tiene precedente, como la creación de ese subsidio a la nómina es una cosa que no tiene antecedentes en Colombia pero que era necesario.

Todas las medidas han sido absolutamente necesarias. La magnitud de la situación nos está llevando a una crisis económica muy profunda de la que estoy seguro que el próximo año se va a empezar a ver la recuperación, pero creo, el 2021 será de clara expansión económica que va a permitir recuperar las dificultades por las que estamos atravesando en el 2020.

– ¿El gobierno expidió lo decretos que le correspondían o abusó del Congreso?

Esta es una situación de calamidad pública, una crisis profunda que se vive una vez cada cien años, la última fue la gripa española en 1918 y crisis económicas tan profundas, acá hay diferentes choques, está la cuarentena, la caída del consumo, la caída de la producción, la contracción de la economía superó el 20%. El gobierno lo que ha actuado es con diligencia, con los estándares que permite la Carta Política.

– ¿Con Venezuela ha sido correcta la estrategia en estos dos años?

Juan Guaidó ha sido un hombre muy valiente con muchas limitaciones, Venezuela ya no hay duda, y eso se debe al trabajo diplomático, y se despojó la máscara que tenía la dictadura y claro que la situación allá es muy difícil, porque hay dos mil generales, muchos sobornados por la dictadura para comprometerlos y tenerlos vigilados por la inteligencia cubana, y esas son las circunstancias que ha ayudado a mantener la dictadura venezolana. Venezuela es una segunda Cuba, tiene unas características muy parecidas a la dictadura de la isla con la diferencia que Venezuela tiene muchos recursos naturales que no sólo es el petróleo y gas.

– ¿En qué se diferencia la oposición que le hacen hoy al presidente Duque a la que le hicieron ustedes al presidente Juan Manuel Santos?

Lo que pasa es que la oposición que le hicimos a Santos fue centrada en unos principios que él abandonó, pero además fue una oposición argumentada, de razones. Cuando decidimos votar No en el plebiscito, hicimos un debate con argumentos, siempre con los acuerdos en la mano y ahora el tiempo nos está dando la razón, no solamente los guerrilleros no han pagado un sólo día de cárcel sino que no han reparado a las víctimas. Se siguen burlando de las víctimas, burlarse de las víctimas es no permitirles la reconciliación. Fue muy distinta la oposición de nosotros a Santos. Al gobierno  Duque le han hecho una oposición basada en hechos que no están ceñidos a la realidad, los temas con los que trataron de movilizar al país con una reforma pensional y laboral inexistente, siempre con mentiras.

“EL BALANCE ES BASTANTE NEGATIVO”: JUAN FERNANDO CRISTO

– ¿Un balance muy general que le haga a los dos años del presidente Duque cuál es?

Objetivamente el balance para el gobierno y para el país más allá de la actual coyuntura de la pandemia es bastante negativo. El gobierno no tiene un rumbo, no tiene un gran propósito para el país, porque cada dos o tres meses, hasta que llegó la pandemia, va cambiando su foco, arrancó con la economía naranja, después se viene contra el acuerdo de paz y la JEP. Es un discurso flojo, sin mayores contenidos y no hay un liderazgo desde la Presidencia de la República que oriente a Colombia hacia algún gran propósito como país, como sí sucedió durante los 8 años del gobierno de Álvaro Uribe independientemente de que estuviéramos o no de acuerdo con el tema de la seguridad y también durante los 8 años del presidente Juan Manuel Santos frente al tema de paz. Cuando un gobierno no tiene un gran propósito seguirá en las frases de cajón que es lo que hemos visto durante éste tiempo.

¿Su balance de lo hecho por el presidente Duque en el tema de los acuerdos de paz?

Creo que engavetaron los acuerdos de paz, hay una simulación del cumplimiento de los acuerdos, especialmente para tener tranquila a la comunidad internacional. No han hecho trisas los acuerdos de paz no porque no hayan querido, sino porque no han podido. No han podido fundamentalmente por el gran respaldo de la comunidad internacional, por el blindaje de la Corte Constitucional y porque hasta el momento y ojalá sigue así la situacón no han encontrado mayorías en el Congreso para hacerlo, como también por la movilización de la sociedad civil en general.

Tampoco se ha avanzado en la implementación, hay una especie de congelamiento, se ha deteriorado mucho como consecuencia de la falta de implementación de los acuerdos de paz. La situación de orden público en las zonas históricamente afectadas por el conflicto, en el Cauca, en Bajo Cauca, en el Catatumbo, en Nariño, en Chocó, fundamentalmente y es en donde viene una gran paradoja, el gobierno ni implementa los acuerdos de paz, tampoco los hace trizas, ni los ha podido modificar, pero al mismo tiempo la seguridad que supuestamente es el gran activo de este gobierno por la herencia del expresidente Uribe, se ha demostrado una ineficacia del estado colombiano en estos dos años para combatir tanto al ELN, las disidencias de las FARC, como al Clan del Golfo y las distintas expresiones criminales. El mayor ejemplo es la impotencia del Estado frente al asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos, al igual que los excombatientes de las FARC que cumplieron dejando las armas. Esto es una especie de ‘Patria boba’ en materia de paz, seguridad y orden público en donde no se avanza en la paz ni se avanza en la seguridad.

¿El presidente no ha querido o el ELN no ha querido sentarse a negociar?

En Cúcuta tenemos un dicho que dice que a veces se juntan el hambre con las ganas de comer. Ni el ELN ha demostrado una verdadera voluntad política de paz, no tiene una decisión política tomada de abandonar las armas y sentarse en serio a negociar para reincorporarse a la sociedad colombiana, además tienen una división interna. Por el lado del gobierno del presidente Duque tampoco ha mostrado mayor interés y mayor voluntad a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional, del Vaticano, de la sociedad civil que han querido buscar un entendimiento con el ELN, ahí estamos en una parálisis total y veo muy improbable que en la mitad del periodo que le falta al presidente pueda haber avances en esa materia.

– ¿En el campo social, la equidad que ha hecho el gobierno cómo la califica?

Eso lo demuestran las cifras más que cualquier otro discurso político, la desigualdad sigue creciendo en Colombia. Hubo una pequeña disminución en los últimos años pero volvió a repuntar y obviamente ahora con la pandemia ha quedado más evidente el problema de desigualdad social en Colombia, que no es un problema de los dos años del presidente Duque, pero sí es un mal endémico.

Este gobierno lo que ha hecho con la última reforma tributaria del año pasado fue garantizarle más exenciones a quiénes más tienen en Colombia e incluso pretendió imponer el IVA a todos los productos de las canasta familiar, entonces ahí no veo que haya mayores avances en esto, por el contrario hay retrocesos y lo confirman las cifras y no se hace mucho tampoco por ejemplo en lo que tiene que ver con la desigualdad la implementación de los PDT de la paz territorial en los 171 municipios está totalmente rezagada.

– ¿Abusó el gobierno con la expedición de los decretos por la pandemia y desconoció al Congreso?

La pandemia ha traído peligros para la democracia a nivel mundial, la tentación autoritaria de los gobernantes frente a la pandemia, la tentación de decidir sobre las personas, la tentación que se le ha visto a éste gobierno de aprovechar la pandemia para tratar de hacer reformas estructurales como el tema pensional que ya lo tumbó la Corte Constitucional con el traslado a Colpensiones de afiliados del sistema privado, éste gobierno con la complacencia del Congreso, que renunció a su fuero durante éstos meses. No sólo es responsabilidad del gobierno ese abuso del Estado de Emergencia Económica sino de un Congreso que al comienzo no quiso sesionar presencialmente y después con el crecimiento de la pandemia obviamente se hace inviable por unas semanas, es un Congreso que se ve muy cómodo renunciando a sus facultades, que no hizo un sólo debate sobre los decretos de la emergencia, que no hizo la revisión adecuada y se distrae en proyectos absurdos como el de la cadena perpetua, cuando debió ser un Congreso que tendría que estar concentrado de lleno en los temas que beneficiaran 9 millones de hogares colombianos pobres y vulnerables.

– ¿Cómo califica lo hecho por el presidente con el tema de Venezuela?

Quiero ir más allá de Venezuela porque ese si es el frente en el que se demuestra, con toda claridad y contundencia, la improvisación del gobierno, la inexperiencia, la novatada de este gobierno. Lo que se construyó en política internacional durante 8 años del gobierno del presidente Santos con un balance ampliamente positivo se destrozó escaso año y medio, es  increíble la ineficacia del actual gobierno con la política internacional de Colombia que era muy respetada.

Lo de Venezuela es francamente un espectáculo lamentable, lo único que se ha hecho durante éstos dos años es afectar a los colombianos que viven en Venezuela, lo único que se ha hecho es afianzar un régimen dictatorial como el de Maduro, el concierto famoso de la frontera le ha costado mucho a Colombia en materia de política internacional, todos estos ruidos sobre mercenarios y operaciones encubiertas de Colombia son muy dañinos. Se está perdiendo la oportunidad de ser un gran protagonista de la salida democrática para Venezuela. Todos tenemos claro que Maduro tiene que salir del poder, pero en una transición pacífica y democrática, con una gran presión internacional que debe incluir a Estados Unidos, Latinoamérica y Colombia debe jugar un papel fundamental.

– ¿Cómo ha sido la oposición que se le hace hoy a Duque? ¿Es diferente a la que le hicieron a Santos

Lo que pasa es que son oposiciones diferentes, en el gobierno Santos se vivieron dos oposiciones. Una la oposición radical, insensata, beligerante, que incluso llamó a la desobediencia civil al acuerdo de paz que hizo el Centro Democrático, la otra la oposición a las políticas económicas y sociales del gobierno, pero dentro de la institucionalidad de la izquierda en cabeza del Polo Democrático.

Hoy el gobierno Duque vive dos oposiciones, la de una izquierda radical que en mucho se parece a la que hizo Uribe al gobierno Santos, que hoy llama a la desobediencia civil, que no encuentra nada positivo al gobierno Duque y la otra es una oposición de sectores de centro izquierda, como nosotros con el Movimiento en Marcha y sectores del Partido Liberal, de los Verdes, defensores de la paz, que es una oposición seria, constructiva, que ha buscado diálogo y entendimiento con el gobierno frente al tema de la paz, pero que lamentablemente no querido aceptar.

BOGOTÁ (Colprensa).

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