Virus deja más de 687.000 muertos  

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Desde el comienzo de la epidemia, más de 17.896.220 de personas en 196 países o territorios contrajeron la enfermedad. De ellas al menos 10.326.000 se recuperaron, según las autoridades. 

La cantidad de muertos en Estados Unidos asciende a 154.449 con 4.620.502 contagios. Las autoridades consideran que 1.461.885 personas sanaron.

Después de Estados Unidos, los países con más víctimas mortales son Brasil con 93.563 muertos y 2.707.877 casos, México con 47.472 muertos (434.193 casos), Reino Unido con 46.193 muertos (303.952 casos) e India con 37.364 muertos (1.750.723 casos).

Entre los países más golpeados, Bélgica registra la mayor tasa de mortalidad, con 85 decesos cada 100.000 habitantes, seguido de Reino Unido (68), España (61), Perú (59) e Italia (58).

China, sin tener en cuenta los territorios de Hong Kong y Macao, registró un total de 84.385 personas contagiadas, de las que 4.634 murieron y 79.003 sanaron totalmente.

SITUACIÓN EN AMÉRICA

América Latina y el Caribe superaron los 200.000 muertos por el coronavirus, que ha obligado a las autoridades de Melbourne, la segunda mayor ciudad australiana, a decretar un toque de queda de seis semanas, mientras otros países como España registran rebrotes preocupantes que socavan cualquier expectativa de recuperación económica.

Con un total de 200.212 muertos y 4.919.054 de casos, América Latina y el Caribe se ha convertido en la segunda región más golpeada por la pandemia, solo por detrás de Europa que registra 210.435 muertos y 3.189.322 casos, según un recuento de la AFP con datos oficiales.

Brasil (93.563 muertos) y México (47.472) son los países latinoamericanos más afectados, seguidos de Perú (19.408), Colombia (10.330) y Chile (9.533).

Con una media diaria de 2.610 fallecidos, la cifra de muertos en la región se duplicó en julio.

Y el pico de la curva no parece estar cerca para países como México, que el sábado registró 9.556 nuevos infectados y 764 fallecidos, según cifras de la secretaría de Salud federal.

En Australia, que superó relativamente bien la primera ola, con 18.000 casos y 208 muertos, para una población de 25 millones, Melbourne, su segunda ciudad por tamaño, lucha desesperadamente por mantener a raya la epidemia que no remite.

El aumento “inaceptable” de infectados llevó a las autoridades a decretar un toque de queda de seis semanas y a prohibir la celebración de bodas, lo que ni siquiera había ocurrido en el fragor de la crisis.

La mayoría de colegios y universidades en Melbourne volverán a la enseñanza a distancia a partir del miércoles por la noche, pocas semanas después de haber regresado a las aulas, mientras las guarderías y los centros de día cerrarán a partir del jueves. Los ciudadanos podrán salir de casa solo para hacer compras de primera necesidad y para hacer ejercicio un máximo de una hora al día.

“Estas son las decisiones adoptadas porque otra cosa menos estricta no nos mantendrá seguros”, justificó el primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews.

Con el hundimiento histórico de la economía mundial, el descalabro del PIB en la zona euro y Estados Unidos en recesión, los efectos de la crisis sanitaria originada por la pandemia pueden ser duraderos, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) el sábado.

Los países europeos, la región más golpeada hasta ahora por el coronavirus, luchan entre la necesidad de reactivar sus maltrechas economías y controlar los rebrotes.

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