Para la gente 

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Hace unas semanas, cuando acompañábamos al presidente Iván Duque a poner en servicio 89 kilómetros de vía en el proyecto Neiva-Espinal-Girardot, lo oímos decir que las obras son de los ciudadanos y que los colombianos son los únicos dueños de estos proyectos. Estamos convencidos de que es así, y por eso trabajamos día a día, por entregar los proyectos a sus verdaderos propietarios.

Esta ha sido la motivación para la gestión de la Agencia Nacional de Infraestructura durante estos dos años de gobierno del Presidente Duque. Detrás de la política de “concluir, concluir, concluir” no hay otro objetivo que ese: que las personas disfruten de las obras que les pertenecen. En eso ha sido el fundamental el liderazgo y apoyo de la vicepresidente Marta Lucía Ramírez y la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco, en compañía de quienes establecimos una hoja de ruta que nos ha implicado mucho trabajo, pero que también ha dejado muchas satisfacciones.

Una de ellas, quizás la principal, fue la finalización y entrega de la primera autopista de cuarta generación: Girardot-Honda-Puerto Salgar (GHPS). Este corredor vial, de 190 kilómetros de longitud, tuvo una inversión de 1,95 billones pesos, y generó más de 4.400 empleos, entre directos e indirectos, durante su construcción. Además este proyecto tiene obras estratégicas como la variante Purnio-El Korán y dos puentes sobre el río Magdalena.

Esta autopista, al igual que el tramo del proyecto Neiva-Espinal-Girardot, mencionado anteriormente, tienen un fuerte impacto en los departamentos de Cundinamarca, Tolima y Huila, considerados de alguna manera la ‘columna vertebral’ para comunicar al centro del país con la costa Pacífica, y en particular a Bogotá con el puerto de Buenaventura, ambos eslabones fundamentales para la competitividad del país.

Otro corredor fundamental para esta región es el de Girardot-Ibagué-Cajamarca, un proyecto de 4G que tiene grandes desafíos por la topografía montañosa de la región. Allí, los colombianos tendrán una seguidilla de 20 puentes desde la intersección Combeima, en Ibagué, hasta el Valle del Cocora, en Quindío. En total, el proyecto contempla 62 puentes hasta Cajamarca y seis túneles. Vale la pena destacar que este corrector se conecta con otras obras, como 144 kilómetros de vía que unen esos tres municipios, con los viaductos de Gualanday 1 y 2, así como un túnel de 900 metros que tiene el mismo nombre.

Precisamente, con la meta de entregar obras, el pasado mes de febrero pusimos al servicio de los colombianos el nuevo viaducto y la segunda calzada de 6,8 kilómetros en la variante de Gualanday, en la vía existente de este mismo corredor. en el departamento del Tolima, obras que permiten hoy conectar a Ibagué con Bogotá en doble calzada.

Con estas entregas y avances de obra reducimos tiempos de recorrido, fortalecemos el comercio exterior y contribuimos a dinamizar la economía, que se ha visto muy golpeada por la pandemia del COVID-19.

De la mano con los avances en los proyectos, la ANI ha trabajado en alcanzar cierres financieros de las concesiones de 4G, que les permita asegurar los recursos para su finalización. En estos dos años hemos logrado avances significativos. Particularmente la IP Cambao-Manizales recientemente suscribió un contrato de crédito puente por 230.000 millones de pesos con entidades financieras para el desarrollo de las obras en sus 244,8 km. Esto, en especial, fue el resultado de trabajo responsable y dedicado, pues era un proyecto que por mucho tiempo presentó serios inconvenientes.

Otro ejemplo son los desembolsos logrados en el proyecto Neiva-Espinal-Girardot, que ya completan los 29.000 millones y que hacen parte del monto total de los recursos comprometidos en un contrato de crédito por 693.000 millones de pesos, que serán destinados para la ejecución de las obras del proyecto. Con este corredor, de 198,35 km, mejoramos la conexión entre los departamentos de Huila, Tolima, Putumayo, Nariño y Caquetá con el centro del país.

 “Concluir, concluir, concluir”, pensando en entregar las obras a los colombianos. Esa ha sido la consigna desde el siete de agosto de 2018. Y para lograrlo hemos trabajado sin descanso, alcanzado hitos como los antes mencionados, y también logrando reactivar el programa de 4G, que en ese momento presentaba un avance del 16% en promedio en sus 29 proyectos, pese a que muchos se habían adjudicado desde 2014.

Entonces, entendiendo el desarrollo de la infraestructura como política de Estado, desde el Gobierno nos propusimos a destrabar los proyectos, lograr cierres financieros y tomar decisiones claves que permitieran el desarrollo de las obras. Los resultados saltan a la vista: los contratos de 4G presentan un avance promedio del 42%, es decir, un incremento del 26% durante los dos años de gobierno del presidente Duque. El sector genera empleo y jalona la economía de las regiones.

Mantenemos nuestro compromiso para lograr el cumplimento en la ejecución de los proyectos concesionados, pues entendemos que las obras son de la gente, y con ellas conectamos las vidas de los colombianos, comunicándolos con vías modernas y seguras.

*Presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura. 

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