Colombia está atrasada para comprar la vacuna 

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Muy a pesar que el Ministerio de Hacienda continúa destapando sus cartas sobre los recursos que se invertirán para financiar la vacuna de la COVID-19, una vez sea desarrollada por alguno de los laboratorios que compiten por lograr obtener la cura del virus que generó la pandemia, lo cierto es que el país tiene un atraso monumental en ese sentido. 

Con el anterior panorama, fue que dos proyectos de ley fueron radicados en el Congreso de la República que buscan modificar el ordenamiento jurídico para que le permita al Estado colombiano adquirir vacunas en fase de experimentación.

Los congresistas afirman que Colombia está rezagada en la negociación de una vacuna para inmunizar del virus a todo el país, a diferencia de muchos Gobiernos extranjeros que ya empezaron a realizar acercamientos con empresas farmacéuticas que han avanzado en la realización de una vacuna contra la COVID.

El representante a la Cámara Carlos Ardila, del partido Liberal, presentó una iniciativa de ley  que busca eliminar las prohibiciones de la Ley Estatutaria de Salud, para que se pueda utilizar recursos puìblicos en la compra de medicamentos experimentales.

El Congresista señala que la propuesta le permitiría al Gobierno Nacional destinar recursos del Presupuesto General de la Nación o del Fondo de Mitigacioìn de Emergencias (FOME), para la pre-compra de vacunas, cuyos ensayos cliìnicos se encuentren en fase III.

De otra parte, el representante del Centro Democrático, Ricardo Ferro afirmó que es necesario que se le garantice a los colombianos el acceso a una vacuna contra el Covid-19, y para ello, “es fundamental que el Gobierno Nacional pueda tener las herramientas jurídico legales que le permitan adquirir las vacunas en el mercado”, señaló.

El proyecto del representante Ferro del departamento del Tolima busca integrar a la empresa privada para que vincule a la compra de vacunas contra el nuevo coronavirus y reciba por parte del Estado beneficios tributarios.

“Es indispensable sumar a este esfuerzo al sector privado, para lo cual, el mecanismo vacunas por impuestos que trae el proyecto será de gran ayuda”, señaló el Congresista.

La próxima semana se realizará un nuevo de debate de control político al Gobierno para conocer las estrategias que se tiene para la adquisición y distribución de una vacuna contra la COVID en

Por su parte, el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, explicó que los recursos en su totalidad serán financiados por el Fondo de Mitigación de Emergencias (Fome), ya sea a través de créditos o de otras fuentes de ingresos. Se estima que la inversión será de entre 1 y 2 billones de pesos.

“Falta todo el análisis y toda la negociación que se haga con cada una de las farmacéuticas, pero lo importante es que los recursos están garantizados, nosotros vamos a hacer los aportes desde los recursos del Gobierno Nacional a través Fome”, explicó el alto funcionario.

Sin embargo, el viceministro advierte que existe el riesgo de que el país pueda perder los recursos invertidos, pues los laboratorios requieren una inyección inicial de dinero para garantizar la distribución de la vacuna, pero es posible que llegue el antídoto falle.

 “Si nosotros nos vamos con Oxford y el laboratorio que esté trabajando con ellos y hacemos esa compra, en la que nos dicen que si está funcionando, usted tendrá el puesto número diez en la fila, nosotros hacemos un pago, pero qué pasa si la vacuna no funciona, todos como Estado tenemos que tener en cuenta que debemos asumir ese riesgo que no se puede entender como un detrimento patrimonial”, explicó Londoño.

Teniendo en cuenta esta situación, Londoño afirmó que será necesario que se adelante un debate con los diferentes actores de la sociedad, para entender la exposición que tendrán los recursos.

En caso de que la inversión inicial no se haga y finalmente se desarrolle con éxito la vacuna, Colombia podría demorarse más tiempo en lograr obtener un lugar en la fila para que el laboratorio distribuya el número de vacunas que necesita para atender la emergencia sanitaria.

PRUEBA DE FUEGO  

 La mayor esperanza del mundo está puesta en una eventual vacuna contra el virus del Covid-19, que hoy tiene a la humanidad sumida en una pandemia que ha traído grandes consecuencias sociales, económicas  y de salud pública. Colombia, al igual que el resto de Estados, tiene el reto de poder adquirir inmunidad para sus ciudadanos, una vez se confirme la viabilidad de los proyectos que hoy se adelantan con este fin.

Sin embargo, dado que las potenciales vacunas que existen alrededor del mundo se están desarrollando por fuera de la región, Colombia tiene un gran reto diplomático para la adquisición de esta o estas, cuando haya luz verde. Pero es en este punto donde ya se viene criticando el desempeño del Ministerio de Relaciones Exteriores, uno de los actores directamente involucrados en este proceso, pese a que desde el Gobierno se ha anunciado que se vienen desarrollando conversaciones al respecto con algunos Estados y laboratorios.

Recientemente, el Congreso de la República le pidió a la canciller Claudia Blum que explicara en qué punto de las gestiones está el país, ante lo que la funcionaria respondió que se está desarrollando una estrategia a través de las embajadas y misiones diplomáticas en países con avanzados desarrollos científicos  como China, Israel, Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ginebra.

No obstante, el Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que hay riesgo de que pueda existir monopolio de una eventual vacuna para el Covid-19, además de que  muchas farmacéuticas no tienen  la capacidad para producir sus vacunas a una escala que pueda satisfacer completamente la demanda mundial. También señaló que hay otros países asegurando de forma avanzada las primeras dosis, si estos proyectos llegan a ser exitosos.

Estas advertencias por parte de la cartera diplomática empezaron a generar dudas en la ciudadanía, pero Sebastián Bitar, experto en relaciones internacionales señala que la Cancillería no puede salir a hacer anuncios de adquisición sobre una vacuna que no existe, pese a que hay varios proyectos que las autoridades en salud han calificado como prometedores.

En este mismo sentido, Gabriel Ben Tasgal, máster en relaciones internacionales, indica que  en este proceso no hace falta que el Ministerio de Relaciones Exteriores haga demasiado ruido alrededor de la gestión que adelanta para poder conseguir un eventual acceso a una o varias vacunas contra el Covid-19. Sin embargo, advierte que sí se necesita una relación sólida con las naciones que están avanzando en dichos proyectos.

Esta relación entre países, según Ben, se mide en la capacidad que tenga el Ministerio de Relaciones Exteriores de hacer que, en el caso de las vacunas que adelanta Estados Unidos, el presidente Donald Trump atienda la petición que se le haga para que intermedie con el o los laboratorios que desarrollan estos proyectos para que parte de las dosis que se puedan producir sean destinadas a Colombia.

 “No hace falta que haga demasiado ruido el país. Lo importante es que el ministro  de relaciones exteriores (Claudia Blum)  pueda levantar el teléfono, llamar al presidente de los Estados Unidos  (Donald Trump)  y decirle:  me haces el favor, le pides a la fábrica que está preparando la  droga, que nos dé prioridad a nosotros”, indica Gabriel Ben Tasgal.

Pero, esta capacidad de la canciller Claudia Bum ha venido siendo criticada, no solo en medio de la pandemia sino desde antes, incluso, muchos analistas han catalogado su gestión diplomática como silenciosa, pero en términos negativos, por la falta de visibilidad que según ellos ha tenido el país a nivel internacional,  desde su administración.

Carlos Pinedo, director del Programa de Relaciones Internacionales de la Universidad Militar Nueva Granada,  asegura que el problema del Ministerio de Relaciones Exteriores podría estar no en la forma en la que ha venido haciendo gestiones para una posible adquisición de una o varias vacunas sino en la estrategia de comunicación.

 “La estrategia de comunicación  de la Cancillería podría mejorar, pero me parece, por lo que se ha dicho, que  Colombia como actor internacional está jugando las cartas  que tiene en la medida de sus posibilidades. No veo que estemos adormecidos en este sentido”, agrega Pinedo.

ALIADOS, CLAVE  

En medio de la carrera por la vacuna muchos ciudadanos han manifestado preocupación por el rezago de Colombia para adquirir la ya registrada vacuna de Rusia conocida como Sputnik V, sin embargo,  el ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz, indicó que el país no podrá evaluar la viabilidad de dicha vacuna hasta que los productores no revelen la información referente a la misma.

Tal posición alrededor de la vacuna Rusia ha ratificado los intereses diplomáticos de Colombia, donde la relación con los Estados Unidos juega un papel protagónico. En este sentido Carlos Pinedo dice que es una situación en la que las alianzas que se han ido construyendo a lo largo de la historia son fundamentales y por esa razón no se puede esperar que los rusos sean la prioridad para el Gobierno.

De esta manera,  a juicio  de Pinedo,  mantener las alianzas que se han construido es importante porque improvisar en este momento no es la mejor opción para Colombia, en especial por la forma como el Departamento de Estados Unidos ha demostrado que el país sigue siendo prioridad en la región. /Colprensa

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