´Baraja´ de aspirantes al Ministerio de Justicia   

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Luego de la renuncia de Margarita Cabello al Ministerio de Justicia empezó el sonajero de posibles nuevos titulares de la Cartera. 

¿Podría ser la secretaria jurídica de la Presidencia, Clara María González? La funcionaria acumula cuatro candidaturas a la Contraloría y más recientemente, integró la terna para fiscal general en la que salió elegido Francisco Barbosa.

Aunque se la menciona para llegar al Ministerio, también está en el sonajero para llenar la vacante dejada por el magistrado Carlos Bernal, quien renunció hace un par de semanas, por lo que la Casa de Nariño debe conformar la respectiva terna.

También se habla del exmagistrado Wilson Ruiz, actualmente ternado por la Corte Suprema de Justicia para ser procurador, pero quien también ha buscado sin éxito ser contralor un par de veces, así como registrador y defensor del Pueblo.

Su principal “pero” es que precisamente está nominado a una elección que todavía no está agendada en el Senado.

Un tercer nombre que se baraja es el del ministro del Deporte, Ernesto Lucena. Ese rumor anda hace varias semanas. En junio, preguntado sobre ese tema, dijo: “Honor que me harían, pero estoy muy concentrado en el deporte”, anotando que “la justicia y el derecho me encantan, pero que yo sepa no se ha dado ese movimiento aún”.

Además se ha dicho que también podría llegar al cargo, el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, quien ya fue viceministro de Justicia.

Sin embargo, hay otro asunto a considerar. Antes de la salida de Cabello, en las 18 carteras había solo ocho mujeres. Las siete ministras que continúan en sus cargos son Alicia Arango (Interior), Claudia Blum (Cancillería), María Victoria Angulo (Educación), Karen Abudinen (TIC), Ángela María Orozco (Transporte), Carmen Vásquez (Cultura) y Mabel Gisela Torres (Ciencia).

Desde comenzó a gobernar el 7 de agosto, el presidente Iván Duque se ha ufanado de tener una gabinete paritario. Incluso, en noviembre, cuando ingresó la canciller Blum en reemplazo de Carlos Holmes Trujillo, que pasó a sustituir a Guillermo Botero en el Ministerio de Defensa, el equipo quedó con nueve mujeres entre 16 carteras -todavía no existían las de Deporte y Ciencia-. De hecho, la antecesora de Cabello fue Gloria María Borrero.

En los siguientes movimientos -Arango reemplazó a Nancy Patricia Gutiérrez en Interior y Ángel Custodio Cabrera a Arango en Trabajo-, la paridad se mantuvo con la llegada de la ministra Torres, pero luego se rompió cuando renunció María Fernanda Suárez a Minas y allí fue nombrado Diego Mesa.

Así que para no seguir desbalanceándose más, el gabinete requeriría al menos suplir a Cabello con otra mujer, y si se mueve a otro integrante del equipo a la cartera de Justicia -sería el caso de Lucena, por ejemplo-, esa vacante sí sería asumida por una ministra -que en esa hipotética circunstancia podría ser la viceministra Lina Barrera-. En todo caso, el presidente Duque, que aspiraba a tener colaboradores de cuatro años y ya completa diez ajustes ministeriales, está en mora de volver a tener un grupo cercano paritario.

Cualquiera que sea el movimiento que haga Duque, la persona que llegue a ocupar el cargo que deja Cabello deberá tomar su posta en cuanto a tres temas fundamentales con los que se encontró la exfuncionaria: cárceles, digitalización y reforma a la justicia.

Del primer punto salió el Decreto 546, muy criticado por su poca efectividad, porque tras haberse esperado que el mismo permitiera la salida de unos 4.000 presos de los reclusorios, hasta el 3 de agosto solo habían salido 913 internos.

Sobre la digitalización de la justicia, en mayo, la saliente Ministra le dijo a la Comisión Primera del Senado que “el presidente Iván Duque ha pedido optimizar la capacidad judicial a través de la digitalización de la justicia y otros mecanismos, incluyendo una reforma a la justicia en la que seguimos trabajando”.

Y precisamente, una de las tareas que deberá asumir la persona que asuma la dirección del Ministerio es sacar adelante la reforma a la justicia, cuyo proyecto ya está listo para ser radicado, después de socializar el borrador con congresistas, magistrados, académicos y trabajadores judiciales.

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