Realidades comunes, destinos paralelos 

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Nunca dejaremos de lamentar samarios y magdalenenses, el hecho cierto de haber sido separada la península de la Guajira del Magdalena Grande, conformado en su momento por los hoy departamentos del Cesar, La Guajira y el Magdalena; pero lo cierto es y no se trata aquí de entrar en disquisiciones de orden alguno, que miremos de consuno el porvenir con espíritu de cuerpo, voluntad política y decisión manifiesta; y en tal dirección, hermanados, como debe y tiene que ser por origen, común realidad y paralelos destinos La Guajira y el Magdalena, cómo avanzar con prisa y sin pausa hacia mejores como  superiores desarrollos y económico crecimiento en sus pertinentes engranajes y articulaciones en vela y custodia de propios beneficios y proyecciones en lo departamental, regional y nacional.

No podemos estar desunidos guajiros y magdalenenses, pienso que tenemos que acercarnos más, ser y hacer más en beneficio colectivo. Ser capaces de revisarnos, ver a ciencia cierta y real conciencia que nos puede unificar más en metas, propósitos objetivos; y, así las cosas, enderezar rumbos y encaminarnos en procesos de constructos y desarrollos que nos potencien en realidad y verdad, para avanzar por sendas de sólidos crecimientos económicos y demás otras pertinencias que tanta falta nos hacen a unos y otros.

Tenemos que ser igualmente conscientes de nuestra verdad en todos los campos, áreas y  niveles; y en consecuencia, apuntar con tino, previos estudios y análisis con fundamento en nuestras falencias, determinar proyecciones, prospecciones y estrategias válidas en todos sentido que respondan a las demandas poblacionales, así como a todo cuanto pueda servir a las propias y conjuntas realidades y necesidades, sin perder de vista lo regional y nacional que coadyuve en los propósitos que contemplen integralidad e integración.

Necesitamos de más gestiones mancomunadas que propicien impulsos y fomentos capaces de potenciarnos, particularmente por cuanto el fondo de todo es como alcanzar ponernos a tono con los índices mejores de desarrollo y crecimiento nacional, superar los indicadores que mal y peor nos califican y que no se compadecen con nuestras potencialidades, unas conocidas y otras que esperan las exploremos y explotemos en la certeza que contribuirán a hacernos mejores unidades territoriales.

Requerimos aunar esfuerzos, actuar, liderar, apoyarnos ahora más que nunca, amalgamarnos, cohesionarnos, secundar ideas, iniciativas, propuestas e ir tras las soluciones requeridas, no sin antes reconocernos abiertamente en nuestras problemáticas particulares y conjuntas. Significarnos en la capacidad que podamos tener administraciones y comunidad que estimulen y promuevan funcionamientos mejores, mismas que no sean hipotecados ni asaltados por intereses personales, partidistas, o de grupos, en el entendimiento y comprensión que el interés general debe primar siempre sobre el particular.

Es tiempo ya que conformemos causa común, verbigracia, conseguir una curul adicional en la Cámara de Representantes para la Guajira, regulemos funcionamientos conjuntos con plena observancia de la Constitución y la ley, manejemos coherencia discursiva y de acción, prescindamos de personalismos y vayamos tras las soluciones mejores para todos en individualidad y conjunto. [email protected] *Jurista

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