Ausencia de donantes ponen en riesgo cirugías y a los pacientes críticos

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La pandemia le ha traído varias dificultades a las instituciones de salud del país, no sólo por un riesgo latente de colapso ante el posible aumento de pacientes críticos y la necesidad constante de camas de cuidado intensivo, sino por la disminución de donaciones de órganos y de sangre, que han complicado el servicio de salud para otros pacientes. 

Diego Zuluaga, médico anestesiólogo y coordinador del comité de medicina transfusional de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación, le dijo a Colprensa que la disminución en las donaciones de sangre ha sido de al menos el 50% en los bancos de sangre y las instituciones de salud del país.

“Había hospitales en Colombia que para un fin de semana tenían 5 unidades de glóbulos rojos en su depósito, eso es una cifra supremamente bajita, llega un paciente con un sangrado, se le ponen las 5 unidades y el hospital se queda sin sangre”, contó también el médico.

Según Zuluaga, esto se debe principalmente a dos razones. Primero, porque las cifras de donación de sangre en el país eran aceptables gracias a que los grandes bancos de sangre adelantaban campañas constantes en espacios con grandes públicos, como universidades, empresas, centros comerciales, entre otros.

Con la llegada de la pandemia, las campañas para recoger donaciones no pudieron continuar. “Los hospitales no pudieron volver a hacer campañas de donación en los sitios de afluencia masiva de público porque estaban cerrados”, dijo Zuluaga.

Pero además de esto, el miedo masivo a dirigirse a los hospitales y a contagiarse del coronavirus causó que la cifra de donantes disminuyera aún más.

 “A la gente le da miedo ir a los hospitales porque lo que la gente tiene en su memoria es que como estamos en una pandemia, si usted se va para un hospital se contagia más fácil de covid-19”, contó el anestesiólogo.

¿Qué implica que los bancos tengan escasez de reservas de sangre? Esto supone un grave riesgo para los pacientes que necesitan cirugías urgentes y cirugías emergentes.

En el momento, las cirugías electivas, es decir, aquellas que dan un mayor tiempo de espera, no se están realizando en el país. Sin embargo, las cirugías emergentes y urgentes no dan espera y los pacientes necesitan sangre para sus operaciones.

Las cirugías emergentes son aquellas en donde hay riesgo en la vida del paciente y requieren atención inmediata.

 “Si hay un paciente que tiene una accidente de tránsito en una moto, tiene un trauma craneoencefálico y hay que operarlo del cerebro para drenar un hematoma, obviamente necesita sangre y esto hay que hacerlo sí o sí”, explicó Zuluaga.

Por su parte, las cirugías urgentes requieren asistencia en un periodo de tiempo de 24 horas. “Hay cirugías de pacientes que tienen tumores malignos, estos tumores no dan espera. Usted no puede dejar a un paciente con un tumor maligno esperando a que pase la pandemia para ver si lo opera”, aseguró el médico.

 “Tanto los pacientes que requieren cirugías emergentes como los que requieren cirugías urgentes y requieren sangre están siendo afectados porque muchas veces no se pueden hacer esas cirugías si no hay sangre”, alertó Zuluaga.

Según Yarelis Escobar, directora del Banco de Sangre del Hospital Internacional de Colombia, han tenido que cancelarse muchas cirugías porque no hay disponibilidad.

 “Estamos aumentando la estancia hospitalaria, disminuimos la posibilidad de mejoría del paciente y adicional a eso, estamos impidiendo que se haga el tratamiento definitivo”, afirmó Escobar.

Pero no solamente se ven afectadas aquellas personas que requieren intervención quirúrgica, también los pacientes con enfermedades oncológicas y hematológicas, pacientes que sufren de tumores, leucemia, linfomas, entre otros, y que necesitan transfusiones de sangre, plaquetas o plasma, todos estos escasos por falta de donantes.

Las afectaciones no son solo en el tema de la sangre, las donaciones de órganos también han disminuido. Según las cifras de la Red Nacional de Trasplantes, el país pasó de 207 donantes en 2019 a 109 en 2020, una disminución del 47% en la recepción de órganos.

Además, Zuluaga explicó que los procesos para donar se han complicado, pues la persona debe someterse a pruebas de enfermedades infecciosas y “si tiene covid inmediatamente se contraindica como donante”.

También se ha complicado el proceso para los receptores. “Muchos receptores tienen que desplazarse de una ciudad a otra y obviamente en este momento todos los desplazamientos son más difíciles ,entonces esto ha entorpecido el proceso”.

CULTURA DE LA DONACIÓN 

A pesar de que antes de la pandemia, y gracias a las campañas de los bancos del país, había unas cifras aceptables de donación de sangre, los médicos afirman que en el país no hay una cultura de la donación.

Escobar dijo que esto se debe a que la población tiene muchos mitos respecto a las donaciones, como que engordan, adelgazan o que deben seguir donando toda su vida.

 “Una donación de sangre ni te va a engordar ni te va a adelgazar, simplemente es un proceso en el que tú estás teniendo una pérdida de un volumen de sangre que vas a recuperar en las próximas horas. Tu cuerpo no va a ganar grasa o perder grasa por el hecho de hacer una donación de sangre”, explicó Escobar.

Entre otros mitos, algunos creen que los bancos de sangre obtienen beneficios económicos gracias a los donantes y que realizan estas actividades con fines meramente lucrativos.

 “La donación de sangre es un proceso totalmente altruista, voluntario y al final de cuentas la donación de sangre no se vende”, dijo Escobar. Lo que cuesta en este proceso es practicar las pruebas a la sangre para garantizar que no hay enfermedades infectocontagiosas que afectarán a los receptores.

Por último, hay quienes creen que la donación es insegura, pues se reutilizan los elementos como las jeringas, a lo que Escobar explicó que no es cierto. “Cada donante va a tener un proceso independiente con todas las medidas de seguridad, con profesionales totalmente idóneos y capacitados para realizar cada proceso”.

Pero además de la cultura de la donación de sangre, la de órganos es aún más baja, pues según Zuluaga, Colombia tiene una tasa de donación de 10 a 12 donantes por millón de habitantes, cifra que sigue a la baja durante los últimos 10 años.

Por eso, los especialistas y médicos hacen una invitación urgente para que los colombianos donen sangre y órganos en un momento en que muchos pacientes necesitan de atención urgente para mejorar su calidad de vida e incluso para sobrevivir.

Para Francisco Castellanos, director de la Organización Defensa del Paciente, lo mejor para motivar a donar es ser conscientes de que nosotros o nuestras familias pueden ser receptores de esas donaciones. “Si uno dona puede estar mañana incluso salvando la vida de algún familiar”, dijo Castellanos.

Además, es importante recordar que 400 o 600 mililitros donados pueden ayudar a 2 o 3 personas que lo necesitan, pues “no solamente salen unidades de glóbulos rojos, sino que también de ahí se puede extraer plasma y se pueden extraer plaquetas”, explicó Zuluaga.

Incluso, ante el miedo que sienten muchos de dirigirse a un hospital, el personal de salud afirma que los centros médicos son los más espacios seguros.

 “Dentro de las unidades de salud estamos totalmente protegidos, y yo creo que incluso hay una mejor seguridad en el manejo de elementos de protección personal”, dijo Escobar.

Al llegar a donar, a cada persona se le toma la temperatura, se hacen preguntas de seguridad y hay todas las garantías para ser donante, sin exponerse al virus, pero sí ayudando a alguien que lo necesita.

Aunque, según explicó Zuluaga, algunos bancos de sangre están yendo a las casas, agendando citas y atendiendo a los donantes en sus domicilios, esto no será suficiente si las personas no se motivan voluntariamente a donar en los distintos bancos de sangre del país./Colprensa

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