Caicedo exhortó al Gobierno Nacional a defender la paz 

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El gobernador Carlos Caicedo, manifestó que hay una gran necesidad en Colombia de defender la paz y no permitir que este en cuarentena, sino trabajar para que haya menos violencia, en especial rechaza los asesinatos de líderes sociales y masacres en el país. 

 “A pesar de la emergencia sanitaria y la cuarentena decretada por parte del Gobierno Nacional como una medida para enfrentar el avance de la pandemia Covid-19, en 2020 el asesinato a líderes y lideresas sociales y las masacres, van en vertiginoso aumento”, enfatizó el mandatario departamental.

Añadió que “de acuerdo con los reportes de la Oficina Derechos Humanos en Colombia, hasta el mes de Julio se registran 37 dirigentes sociales asesinados a lo largo y ancho del territorio colombiano, cabe mencionar que a esta grave situación, se suma también el asesinato de reincorporados de las extintas Farc EP en total, hasta la fecha 218 exguerrilleros han sido asesinados desde la firma del Acuerdo de Paz en 2016, esto sin duda se configura es una afrenta para el Estado Social de Derecho y el régimen constitucional, una clara violación a los convenios internacionales en lo concerniente a los derechos humanos”.

El documento de Caicedo, indica que con horror e indignación, la sociedad colombiana y la comunidad internacional, durante el curso de las últimas semanas, observa impávida la persistencia de la guerra y el terror en los territorios.

Para el Gobernador del Magdalena, una vez más la violencia se manifiesta con brutalidad contra la población civil. Causa estupor que el objetivo principal de las últimas masacres, sean los jóvenes y adolescentes, como se evidencia en las masacres ocurridas en la ciudad de Cali, en los municipios de Samaniego y Ricaurte en el departamento de Nariño, Corinto y El Tambo en el Cauca y las ocurridas en los departamentos de Arauca y Antioquía, entre otras.

LA POBREZA 

El denominador común en esos territorios son la pobreza y la miseria, la falta de oportunidades en educación, trabajo y vida digna para los jóvenes. Paradójicamente en medio de la semana de la juventud se perpetraron las masacres contra ellos y ellas. Con estas masacres el país retrocede en el tiempo al miedo, y debilita la materialización de lo que por años hemos anhelado, La Paz. Es preciso mencionar que nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes son semilleros de la democracia y la razón de ser de las transformaciones sociales, son las generaciones que con esperanza se expresaron y movilizaron por La Paz, que esperan respuestas efectivas por parte del Estado en materia de educación pública, gratuita y de calidad, deporte, cultura y condiciones de vida digna, señaló Caicedo.

 “Se impone en la agenda de Colombia, la estructuración y consolidación de una política pública juvenil con enfoque territorial y de género, que les permita la participación en la vida política y social. La generación que le ha plantado cara al servicio militar obligatorio, esperando aportar desde otros campos a un país sin guerra, ve como quienes insisten en mantener viva la violencia truncan sus sueños y anhelos. Es deber del gobierno nacional garantizar que los grupos armados ilegales no se apoderen de la tranquilidad que ya empezaban a gozar nuestros ciudadanos y en especial, nuestros jóvenes”, expresó el mandatario departamental.

También precisó que “esta semana que apenas empieza, nos levantamos con otra lamentable noticia de una masacre en Venecia, Antioquia. Ahora bien, en virtud de lo anteriormente mencionado el recrudecimiento de la guerra en los territorios, es directamente proporcional a la no implementación del Acuerdo de Paz, dicho en otras palabras, la implementación efectiva del Acuerdo de la Habana, implica fortalecer al Estado Democrático Social de Derecho, que permita el surgimiento de nuevas voces en los escenarios públicos para enriquecer las discusiones alrededor de los grandes problemas nacionales, fomentar el pluralismo y la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad. Como Gobernador del Magdalena hago un vehemente llamado al Gobierno Nacional en torno a este trascendental tema, la paz no puede estar confinada”.

La paz, es un bien supremo que se materializa por medio del respeto a los derechos humanos, la profundización de la democracia y la justicia social que implica oportunidades para los territorios sumidos en la pobreza y el abandono; el Estado tiene la responsabilidad, política y ética de ser el garante de tan preciado Bien. Finalmente, hacemos un llamado a la Organización de Naciones Unidas, OEA, HRW, Amnistía Internacional y a la Unión Europea para que presten especial atención a la grave crisis de derechos humanos que se vive en Colombia, concluyó Caicedo.

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