El 80% de los colegios públicos en la categoría de baja calidad educativa en Santa Marta

2.034

Por primera vez bajo una modalidad virtual, el programa ‘Santa Marta Cómo Vamos’ presentó el Informe de Calidad de Vida, el cual mostró un diagnóstico exhaustivo de la ciudad en distintas dimensiones. En esta ocasión, se pudo conocer el análisis en cuanto a: educación, salud, seguridad, servicios públicos, vivienda, gestión pública, empleo, entorno económico, competitividad y pobreza, aspectos fundamentales de la calidad de vida de los samarios. 

La presentación del detallado informe, estuvo precedida por Lucas Gutiérrez director del programa y contó con la participación de Alfonso Lastra, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Santa Marta; Adriana Santarelli, rectora seccional de la Universidad Cooperativa de Colombia, Campus Santa Marta; el doctor Alfredo Méndez, rector seccional de la Universidad Sergio Arboleda, y Pablo Vera, rector de la Universidad del Magdalena.

El informe denominado ‘Reto de Calidad de Vida de los Samarios’, dejó entrever inicialmente un diagnóstico demográfico de la ciudad en donde se señaló que según las últimas proyecciones realizadas por el DANE, se estima que en Santa Marta habitan 521 mil personas, principalmente una población urbana.

Se resalta que, un poco menos del 10% de la población de la ciudad es venezolana, esto según el último informe entregado por Migración Colombia en donde se evidenció que la población proveniente del vecino país en la capital del Magdalena es de 43 mil 064.

EDUCACIÓN 

Bajo este contexto, el primer tema presentado en el informe de calidad fue el de la educación en el Distrito de Santa Marta, en el cual se analizaron principalmente las tasas de cobertura, deserción, repetición y calidad en cuanto a los indicadores de las Pruebas Saber 11°.

Durante su intervención el director del programa ‘Santa Marta Cómo Vamos’ destacó que la cobertura en todos los niveles educativos de la ciudad, muestra un desempeño positivo y año tras año ha ido en aumento.

 “Tenemos un total de matrícula de 112.645 estudiantes de población entre 5 y 16 años de edad, cuando miramos la tasa de cobertura neta que a diferencia de la cobertura bruta en este caso se tiene en cuenta no solo los estudiantes de cierto nivel educativo, sino que estén en el rango adecuado de edad para dicho nivel, vemos que igualmente la tasa de cobertura neta tiene una pendiente mayor, no son tan elevadas como la cobertura bruta, pero en todo caso ha habido esfuerzo en el aumento de las tasas de cobertura”, sostuvo Gutiérrez.

Con respecto a la deserción se notó una disminución en todos los niveles de escolaridad, esto gracias a las políticas de acceso y permanencia al sistema educativo. Asimismo, ha disminuido la tasa de repetición para todos los grados, salvo en la educación media en donde se evidenció un importante aumento.

Referente a los indicadores de las pruebas Saber 11° el resultado mostró que un 52 por ciento de los colegios públicos de la ciudad están en la categoría más baja de calidad educativa, es decir la D; mientras que, otro 37 por ciento se encuentra en la categoría C.

Es así como de 100 colegios públicos que hay en el Distrito de Santa Marta, 89 están en las dos categorías más bajas de calidad educativa, lo que enciende las alarmas y demuestra la necesidad de una mejor calidad educativa. Es válido destacar que desde hace cuatro años, el 80% de los colegios públicos están en estas categorías más bajas de calidad educativa.

DEFICIENTE CALIDAD DE LA EDUCACIÓN 

El principal déficit en ese sentido es sobre el nivel de la educación media, el cual evidencia que solo el 50 por ciento de las personas que deberían estar estudiando en dicho nivel no lo hacen, igualmente, en el grado de transición existe un vacío de cerca del 70%.

Adicional al pobre desempeño en materia de calidad educativa, la educación básica y media en la ciudad, tiene un fuerte componente de desigualdad, el informe demostró que esta se aprecia en todos los elementos de calidad, es decir, matemáticas, inglés, lectura crítica, en donde hay unas brechas significativas en la educación pública rural y urbana.

Junto a la mala calidad educativa en la educación básica y media, la transición más baja hacia la educación superior configura una vulnerabilidad social y económica que constituye una trampa de pobreza.

De acuerdo con las reflexiones entregadas durante la intervención, frente a estas deficiencias la ciudad debe entender que se están produciendo en las escuelas públicas bachilleres que difícilmente pueden entrar a la educación superior. Asimismo, se necesita una política pública de apoyo de acceso a la educación superior, pero además, tomar conciencia sobre el daño que se está haciendo a la sociedad con tan mala calidad educativa desde hace muchos años, en ese sentido el informe arrojó que las políticas públicas han sido ineficientes y el costo social ha sido enorme.

ANALFABETISMO Y REZAGO ESCOLAR 

Sin bien en el Distrito la tasa de analfabetismo ha disminuido y se mantiene en 3,05 por ciento, en Santa Marta tres de cada 100 personas de 15 años o más no saben leer ni escribir. Asimismo, en el 7,1 por ciento de los hogares, al menos una persona de 15 años o más no sabe leer ni escribir.

Con respecto al atraso en materia de educación, en el 18 por ciento de los hogares samarios, por lo menos un niño, niña o adolescente entre los 7 y 17 años presenta rezago escolar según lo establecido por la norma nacional.

Frente a la inasistencia escolar, se dio a conocer que el 5,5 por ciento de los niños, niñas y adolescentes entre los 6 y 16 años no asisten a las instituciones educativas.

Y finalmente, el 34 por ciento de los hogares en Santa Marta cuentan con al menos un integrante con bajo nivel de logro educativo, es decir, solo registran un promedio que no supera los 9 años de escolaridad.

LOS EXPERTOS 

Frente a este tema, Adriana Santarelli, rectora seccional de la Universidad Cooperativa de Colombia, Campus Santa Marta; el doctor Alfredo Méndez, rector seccional de la Universidad Sergio Arboleda, y Pablo Vera, rector de la Universidad del Magdalena, panelista de en la presentación del informe concertaron en la necesidad de una educación de calidad para la ciudad de Santa Marta.

A su turno Santarelli hizo hincapié en la necesidad fundamental de atacar con ímpetu la baja calidad educativa en Santa Marta, puesto que, de esta se derivan múltiples consecuencias con respecto a la salud, empleo y seguridad, entre otros aspectos.

 “La educación es el origen de muchos procesos, es la mejor vía para transformar, el primer gran reto es el de elevar los niveles de la calidad de la educación, del acceso a la educación. (…) Debemos generar opciones importantes de nueva modalidad que sean asequibles para la juventud, nuevos picos de programas que permitan un enlace en el mundo laboral rápido y un cambio en la cultura a través de la educación, si logramos encauzar a la población con una mente emprendedora podríamos entonces solventar los temas de trabajo y de informalidad que son críticos para la ciudad”, sostuvo la rectora de la Universidad Cooperativa de Colombia, Campus Santa Marta.

Durante su intervención el doctor Alfredo Méndez, rector seccional de la Universidad Sergio Arboleda, en concordancia con Santarelli precisó que lo básico y lo fundamental es una educación de calidad.

“De la educación se deriva todo, si no hay educación no hay creatividad, no hay fortaleza económica, sino de fortaleza económica, no hay empleo, ni trabajo y si no hay empleo y trabajo, no hay desarrollo, y si no hay desarrollo no hay bienestar, la educación es fundamental para el desarrollo de las sociedades”, indicó el experto.

Además señaló que, “si miramos los índices de educación del departamento del Magdalena, que han sido y siguen siendo bajísimos, son vergonzosos, estamos en el nivel de competencia por el último puesto con Choco, ¿y no será que todas estas circunstancias que afligen la ciudad son producto, entre otras cosas, o fundamentalmente por la falta de cultura y educación de nuestra sociedad?, es decir, la violencia, el robo, el maltrato todo eso deriva de la falta de cultura, las sociedades culturalizadas tienen en la formación de sus habitantes el seguro para evitar que la delincuencia y todos los demás males que afectan a la sociedad”.

Por otro  lado, Pablo Vera, rector de la Universidad del Magdalena manifestó que la ciudad necesita fijar una política educativa que avance y permita avanzar en términos de calidad educativa.

 “Entendemos el carácter fundamental que tiene la educación y es frustrante para uno, porque nosotros estamos en la cima de la pirámide, en el sentido de que recogemos todo lo que viene avanzando en los niveles precedentes, y el gran problema con la educación, siempre lo hemos dicho, es que las transformaciones no son de un día para otro, pero lo cierto es que pareciera que en la ciudad, la continuidad y la estabilidad en el gobierno no ha servido para fijar una política educativa que avancé y permita avanzar”, expresó el rector del Alma Máter.

Resaltó que, aunque hay esfuerzos por parte de los profesores que se han agudizado, sobre todo, en este tiempo de pandemia, las instituciones educativas todavía siguen presentando problemáticas de base en materia de saneamiento básico y deficiencia de planta docente.

También podría gustarte