El reajuste a la educación 

44

Mucho se ha hablado en las últimas décadas de la necesidad de introducir nuevos elementos a nuestro sistema educativo, de tal manera que permitan abrir un espacio para nuevas alternativas de desarrollo humano, y desde luego para potenciar los ritmos de crecimiento del país.

En nuestro modelo nos encontramos con que el 50% de la población joven no puede tener ingreso a la universidad, por diversas razones, la primera de ellas el tema económico. Pero también nos hallamos frente a unos índices de deserción, dentro de aquellos que sí pueden lograr ingresar a la educación superior, y que llegan a la preocupante cifra del 42%, según un informe del Banco Mundial, en donde además califica a Colombia como el segundo país de América Latina en este fenómeno.

A todo esto se suma el actual escenario de la pandemia, en donde los índices de desempleo prácticamente de han duplicado, al sobrepasar ya el 20%, lo que implicará que el escenario educativo sufra un dramático deterioro, tal como ya lo estamos experimentando.

Todo hace pensar en que la capacitación de los jóvenes tiene que ir mas allá de los programas convencionales, en donde se preparan en conocimientos generales para poder ingresar a una universidad, pero quienes no lo logran, no están en capacidad de definir una ocupación específica, porque carecen totalmente de conocimiento.

Dentro de un modelo técnico, los alumnos de la secundaria podrían prepararse a la par en artes y oficios, de tal manera que aprendiendo carpintería, electricidad, mecánica, sistemas, música, arte, etc. tendrán acceso a unas bases que no solo los invitará al emprendimiento, sino que podrían mas fácilmente emplearse para trabajar en el oficio que han aprendido.

En países como Alemania existe ese esquema, y ésta es la razón por la cual pueden disponer de técnicos suficientes para impulsar la industria y muchas actividades productivas. Igualmente las artes pueden ver allí, en esos ambientes para la edad temprana, el surgimiento de muchos talentos.

Ahora con la pandemia, se estima por el mismo Banco Mundial, que un 17% de los asistentes a las escuelas primarias o secundaria dejarán de hacerlo, situación que se agrava para los jóvenes entre los 15 y los 17 años, pues en esta franja uno de cada cinco dejará de concurrir al aula de clase.

Pero el mismo estudio establece que cuando la educación tiene la modalidad técnica, la probabilidad de deserción se reduce hasta en un 47%. A su vez, este tipo de instrucción, le va a permitir mejores oportunidades laborales a quien ingresa al mercado.

*Abogado 

También podría gustarte