Habemus procuradora 

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Como oriundo de la Región Caribe, saludo y recibo con beneplácito y regocijo la elección de la Doctora Margarita Leonor Cabello Blanco, como Procuradora General de la Nación, sin que medie en ello lisonja alguna, más sí el ánimo cierto de festejar esta posición para el país, en la seguridad que será Usted faro luminoso, dada su trayectoria como jurista, servidora pública, docente universitaria, afiliada al Instituto de Derecho Procesal, académica, conferencista y expositora en gran número de cursos, seminarios, talleres, actualizaciones, encuentros y congresos nacionales e internacionales de derecho, que le han valido reconocimientos de notables asociaciones aquende y allende las fronteras patrias.

Llega con el honor histórico de ser la primera Procuradora del país, cargo que honrará, y aspiramos y esperamos los colombianos ratifique dicha Institución como la cumbre de moral que debe y tiene que ser, en sus funciones de velar por el cumplimiento de las disposiciones constitucionales, legales, decisiones judiciales y administrativas; el ejercicio diligente y eficiente de las funciones públicas y ejercer control de gestión sobre ellas; exigir a los servidores públicos y particulares que cumplan funciones públicas la información que sea necesaria; visitar a las entidades estatales o particulares que cumplen función pública, a solicitud de personas o de oficio, para proteger los recursos públicos y garantizar el cumplimiento de los principios que rigen la función pública; vigilar el cumplimiento de las políticas relacionadas con la descentralización administrativa y ordenamiento territorial, el ejercicio de la autonomía y de los derechos de las entidades territoriales y promover las acciones pertinentes cuando se desborden los límites de la autonomía o se desconozcan sus derechos; así como por la eficiente prestación de los servicios públicos.

Desvincular del cargo, con audiencia previa, a funcionarios públicos que incurran en fallas contra la Constitución o la ley; deriven provecho patrimonial en el ejercicio de su cargo o funciones; obstaculicen investigaciones de la Institución; obren con negligencia en la investigación y sanción de las faltas disciplinarias de empleados de su dependencia. Emitir concepto en procesos disciplinarios que se adelanten contra funcionarios sometidos a fuero especial; presentar proyectos de ley en su área de desempeño; incentivar y exigir al Congreso expedición de leyes que aseguren promoción, ejercicio y protección de los DD.HH. y trabajar en pro de su cumplimiento; nombrar y remover, de conformidad con la ley, los funcionarios y empleados de su dependencia.

Sé, como todos los colombianos, ejercerá una Procuraduría con concepción humanista, ética, providente y visionaria. Apurará los temas importantes y urgentes de ajuste institucional que necesitan implementarse, defenderá el entorno ciudadano, intervendrá con decisión la protección ambiental, acudirá a la tecnología en prevención de la corrupción, potenciará la conciliación para la resolución de conflictos, agilizará la justicia, lo mismo que buscará soluciones de tipo legislativo en el orden Constitucional, con el apoyo de las Cortes. Lo mismo, articulará y llamará a la unidad a todos los colombianos, en la verdad de ser la guardiana de la Moral Pública, en y para lo que revestida estará como siempre ha sido, de carácter, recto criterio y firme determinación, como mujer de palabra y obra que ha cumplido a cabalidad, bien y fielmente las misiones todas que le han sido confiadas, lo que la avala para rescatar en bien de la patria la credibilidad perdida de los colombianos en sus instituciones y sabemos que bien lo quiere y bien lo puede.

Sean también estas líneas, para referir un episodio anecdótico en el que fuimos conjuntamente protagonistas con otros ciudadanos, como fue haber sido casi naúfragos en invitación que nos hicieran en la ciudad de Santa Marta, donde departiríamos con una pléyade de Magistrados, jueces y demás personalidades de los órdenes nacional y regional, cuando partiendo en lancha del Rodadero hacia su Morro custodio, acondicionado éste como restaurante, fuimos víctimas de un sorpresivo mar de leva y de la invencible tozudez de un lanchero, a quien indicado de una ruta segura de partida y llegada, prefirió la de su antojo, ocasionando percances, aunado a un corte del fluido eléctrico de la nefasta Electricaribe, cuyo episodio superamos satisfactoriamente gracias al Gran Arquitecto del Universo, a quien le pedimos la ilumine en su gestión como persona libre y de buenas costumbres. [email protected] *Jurista

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