Mindefensa: ¿fusible quemado? 

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No hay dudas que son horas difíciles las que vive el ministro Carlos Holmes Trujillo, contra quien empezó a ambientarse una moción de censura en el Congreso. 

Mientras que Colombia la semana próxima empiece a dejar atrás las trágicas jornadas de protesta por los abusos de la Policía Nacional que llevaron a la muerte de un ciudadano y que desataron después violentas jornadas en que murieron 11 personas, el ministro de la Defensa, Carlos Holmes Trujillo, pondrá en juego su suerte política cuando deba enfrentar en el Senado de la República, una moción de censura a la que le citaron por haber presuntamente violado la Constitución Política al permitir, sin el permiso del Congreso, el ingreso de una misión militar de los Estados Unidos.

Y es que los últimos días que ha tenido que vivir el ministro Trujillo no han sido los mejores. Ha estado en medio de polémicas que han puesto en entredicho la labor que empezó a cumplir hace diez meses, en noviembre, cuando tuvo que precisamente entrar a reemplazar a Guillermo Botero, quien tuvo que renunciar porque de lo contrario el Senado le habría aprobado la moción de censura en su contra, luego de que Botero le ocultó al país un bombardeo en el cual murieron 7 menores de edad quienes eran guerrilleros al servicio de Gildardo Chucho, uno de los jefes de las nuevas Farc.

Trujillo llegó en ese momento rodeado de una buena imagen, venía de ser canciller cargo en el cual tuvo relativamente buenos resultados. La violencia generada por los carteles del narcotráfico en las zonas en donde estuvo la Farc, en especial Cauca, Nariño; el complejo orden público en el Catatumbo y los reiterados asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, empezaron a ser los puntos débiles en los cuales Trujillo empezó a mostrar debilidad.

CHUZADAS 

Sin embargo el año 2020 no ha sido el mejor para el ministro de la Defensa. Arrancó con el escándalo que dio en el Ejército Nacional de nuevas ‘chuzadas’ que habrían sido hechas por la inteligencia militar que incluso usaron modernos equipos que fueron donados por organismos de inteligencia de EE. UU. para fines ilegales.

Esa situación, según trascendió, fue lo que motivó al cierre de diciembre de 2019 a que saliera el comandante   del Ejército Nacional, el general Nicacio Martínez. Trujillo debió salir a enfrentar ese escándalo que cuatro meses después, en mayo, se volvió a revivir cuando en medio de plena pandemia del Coronavirus, se conoció un nuevo paquete de chuzadas, que se le llamaron desde el propio Ejército como los perfilamientos que se hicieron a opositores del gobierno, periodistas, líderes sociales y defensores de derechos humanos entre otros.

MILITARES GRINGOS 

Y fue para la misma época de los perfilamientos, cuando el ministro de la Defensa tuvo que empezar a sortear uno de los temas más polémicos y que hoy lo tienen ad portas de la moción de censura. La misión especial de 53 militares de los Estados Unidos que vinieron a Colombia para apoyar a las Fuerzas Militares en la lucha que se adelante contra el narcotráfico.

El tema llevó a que de inmediato la oposición demandarán esa presencia de los militares, ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, al considerar que el gobierno no le pidió al Senado de la República que autorizara su llegada. La controversia llevó a que Trujillo tuviera que enfrentar varios debates en el Congreso, uno de ellos en la plenaria del Senado, en la  cual aseguró, con el amplio apoyo del Centro Democrático, que la misión no puede ser considerada como tránsito de tropas en el país, motivo por el cual el Congreso no debe dar el aval.

Con la decisión del Tribunal Administrativo de frenar la misión, el tema pareció restar interés, pero en agosto, Carlos Holmes Trujillo, al revelar que esos 53 militares ya estaban cumpliendo labores, hizo referencia a una supuesta carta que el anterior presidente del Senado, el liberal Lidio García, envío a la Presidencia de la República, en la cual asegura que más de 60 senadores se habían manifestado a favor de esa presencia.

De ahí fue que se empezó a gestar la idea de la moción de censura, cuando el senador opositor del Polo Democrático, Jorge Robledo, anunció que presentaría demanda ante la Comisión de Acusaciones al presidente Iván Duque y al ministro Trujillo, una denuncia disciplinaria ante la Procuraduría y el juicio político en el Senado.

 “¡En este caso tan grave le cabe denuncia por prevaricato al presidente Duque y al ministro!”, declaró el senador del Polo Democrático, quien indicó además que “la acusación principal contra el presidente Duque es que él violó una orden expresa del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que le ordenó que las tropas norteamericanas no podían operar en Colombia, hasta tanto eso lo autorizara el Senado de la República y hoy esas tropas están operando violando la Constitución”.

Frente a Trujillo, sostuvo que “el ministro, con cálculo, con dolo diría yo, organiza las cosas en una rueda de prensa para engañar al periodismo, para mentirle a los medios de comunicación e inducirlos a un titular falaz que presentaba como si el Senado de la República hubiera autorizado la presencia de esas tropas cuando eso no había ocurrido”.

Para el senador opositor “el ministro viola el Código Disciplinario Único en lo que tiene que ver con los deberes de los servidores públicos y en este caso estamos hablando de faltas gravísimas, de haber intentado ocultar el prevaricato que estaba cometiendo el presidente de la República”.

MASACRES NO, HOMICIDIOS COLECTIVOS 

Una polémica más que ha tenido que enfrentar el ministro de la Defensa en los últimos días es el aumento de los asesinatos de líderes sociales y de derechos humanos, como también una serie de más de cinco masacres que se han dado en el país, las cuales en concepto del gobierno no se deben denominar así sino homicidios colectivos.

Así lo planteó incluso el presidente Duque tras las masacres en Cali, Samaniego y Tumaco (Nariño), Venecia (Antioquia) y Arauca, las cuales incluso se asociaron a que podrían ser por vínculos de con grupos ilegales o del narcotráfico de esas zonas. “Masacre es un término que se viene utilizando de manera periodística, coloquial… Los homicidios colectivos son definidos como el asesinato de cuatro o más personas, en estado de indefensión, en el mismo sitio, por las mismas circunstancias y por los mismos autores”, dijo el ministro.

Esos planteamientos de Trujillo, llevaron a que las críticas de los senadores Gustavo Petro y Jorge Robledo, lo criticaran fuertemente porque pretende negar una situación clara como son las masacres. Trujillo, quien había no había querido responder a esas críticas, esta semana decidió responderle a los dos dirigentes.

Desde el Carmen de Bolívar en donde hubo una matanza al inicio de la semana, aseguró “muchos como (Gustavo) Petro, de los que salen hoy a señalar de manera calumniosa a la Fuerza Pública y al Gobierno cuando hay una masacre, son los que defienden las políticas que generaron el crecimiento exponencial de los cultivos ilícitos, que financian a los asesinos de líderes sociales y a los masacradores. Son los mismos que se oponen a los mecanismos más eficientes para acabar con los cultivos ilícitos”.

En cuanto al senador Jorge Enrique Robledo, el ministro de Defensa señaló que muchos como él quieren  acabar con la cooperación que tiene el país con los Estados Unidos, para fortalecer las capacidades de lucha contra el narcotráfico, a través de mentiras y argumentando que la presencia de soldados es ilegal.

Trujillo agregó que muchas de las muertes violentas que se están presentando se originan en la mano criminal del narcotráfico, porque hay retaliaciones, ajuste de cuentas o porque se disputan las rutas del narcotráfico. “O porque las bandas de microtraficantes llenan de sangre y dolor las calles de los municipios de Colombia y el sector rural de la patria”, añadió.

Según el ministro, para prevenir la  violencia y salvar vidas es urgente acabar con los cultivos ilícitos asperjando, erradicando, sustituyendo y rechazando  la politiquería con la muerte de los que apoyan las políticas que elevaron el número de hectáreas de cultivos ilícitos, pero  se oponen a los métodos más eficaces para erradicar y deslegitiman a la Fuerza Pública.

EL ABUSO POLICIAL 

Pero el mal momento político por el que pasa el ministro de la Defensa y con el que llegará la otra semana a la moción de censura, es el abuso de autoridad de la Policía que provocó la muerte de Javier Ordóñez, a quien con descargas de pistola taser y golpes, dos agentes le provocaron la muerte. Como una forma de rechazo a ese crimen, la ciudadanía adelantó manifestaciones, las cuales fueron aprovechas por vándalos y delincuentes en muchos casos.

La situación llevó a que hasta el jueves pasado murieran 11 personas, la mayoría de ellos por disparados de arma de fuego, las cuales al parecer habrían sido ocasionadas por agentes de la Policía vestidos de uniforme y de civil-

Esa situación llevó a que desde el Congreso, varios sectores empezaran a pedir la renuncia de Carlos Holmes Trujillo por su responsabilidad en haber permitido que la Policía actuara sin control durante las noches del miércoles y jueves en Bogotá y algunas poblaciones de Cundinamarca en dispararon a la población civil.

Carlos Holmes Trujillo es una de las cartas políticas que tiene el uribismo para aspirar a la presidencia de la República, incluso él mismo así lo expresó en una conferencia, en la cual no descartó que fuera candidato presidencial. Esas aspiraciones sin duda dependerán de lo que pueda pasar cuando el Senado haga la moción de censura en su contra, la cual por ahora parecería podría ser negada./Colprensa

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