Una tragedia anunciada en el cerro Ancón

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Lo que vivió ayer Santa Marta, es una tragedia anunciada. Hace casi dos años, exactamente para octubre del 2018 la ciudad de Santa Marta vivió una emergencia similar, pues en medio del agua y el lodo fueron decenas las personas que lo perdieron todo. Sin embargo, en medio del panorama, la caída de un cerro derrumbó por completo una vivienda, fueron sepultadas al menos tres casas y varias más quedaron afectadas. 

El suceso que quedará en la memoria de todos los afectados, ocurrió en el  callejón de Las Marías ubicado en el sector de Rafael Ibáñez, entre Nacho Vives y San Jorge, en donde para ese entonces las rocas cayeron en la humilde vivienda dejando sin techo a una familia conformada por cinco personas todos mayores de edad.

Waudit Rangel, líder y presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio San Jorge rememoró los hechos asegurando que la única diferencia se debía a que hace dos años nadie había perdido la vida afortunadamente.

“En ese entonces, hace dos años, llegó al sitio el director nacional de Gestión del  Riesgo, el alcalde, la gobernadora; se prometió reubicación y a la fecha esa gente vive en un inminente peligro, y en cualquier momento las casas pueden quedar sepultadas con rocas que constantemente se desprenden de la montaña, por la vibración del tren, por lo que enviamos un S.O.S a las autoridades antes que ocurra nuevamente una tragedia”, precisó Rangel.

HAY DOCE MIL INVASORES

La ocupación irregular de los cerros de Santa Marta lejos de reducirse continúa incrementándose de manera alarmante, se estima que son más de 12 mil las familias, entre venezolanos y colombiano, las que se encuentran habitando las zonas altas de las diferentes montañas de esta ciudad.

En la actualidad los cerros urbanos de Santa Marta se han caracterizado por presentar una fuerte presión antrópica producto de las invasiones, por lo que según expertos, se encuentran en alto grado de vulnerabilidad y se convierten en una amenaza latente por la remoción del suelo y cobertura vegetal.

Y es que la tragedia ambiental que significa la construcción de casas y cambuches por personas que buscan radicarse en los cerros de Santa Marta no hace más que crecer; lo que ha causado una sobrepoblación en estas áreas de la ciudad y aumentado el riesgo de que se presenten emergencias, sobre todo, en esta temporada de lluvias que atraviesa la ciudad.

Las autoridades advierten que la tragedia ocurrida en la madrugada de ayer se debe en gran medida a esta sobreocupación ilegal que han venido sufriendo los cerros de la ciudad de Santa Marta, puesto que, las excavaciones, talas y quemas de árboles, sumado a las lluvias en el último par de semana han dejado inestables los terrenos.

RIESGOS DE LA INVASIÓN

La presión por las necesidades de vivienda, en los cerros de la ciudad es apreciable, a simple vista, el deterioro continuo de las condiciones naturales de los cerros es ocasionado por apertura de área para construcción de casas vías y otras obras de infraestructura extracción de recursos con fines comerciales o de subsistencia.

El director de la Ogricc afirmó que, permanentemente están haciendo socializaciones con la comunidad, “en estos momentos, ya tenemos en diferentes puntos de la ciudad voluntarios miembros del Comité Barrial Samario, Cobasa, con ellos nos articulamos, porque ellos son nuestros ojos en la calle y en los barrios, mediante ellos  vamos identificando los diferentes escenarios de riesgo que se puedan presentar productos de las amenazas de la ciudad, el deslizamiento y demás en el proceso de Invasión”.

Es pertinente resaltar que los voluntarios están en plena capacidad de apoyar antes, durante y después de una emergencia, a las comunidades más vulnerables a la materialización de escenarios de riesgo asociados a fenómenos naturales o de origen antrópico.

UN TEMA COMPLEJO

Los asentamientos ilegales en Santa Marta, son un tema complejo que preocupa por varias razones: muchos están en zonas de alto riesgo de desastre; en algunos casos quienes ocupan los predios son bandas criminales organizadas que negocian y estafan con las tierras, en grupos conocidos como tierreros; y finalmente, legalizar y llevar condiciones dignas a los asentamientos ilegales suele acarrear grandes costos para la administración distrital.

De acuerdo con lo informado por el director de la Oficina para la Gestión del Riesgo y el Cambio, Jaime Avendaño Camacho, pese a los llamados y advertencias realizadas por la entidad, la ocupación irregular en los cerros en Santa Marta, contrario a reducirse sigue creciendo.

En este sentido, Avendaño Camacho informó que, evidentemente existen peligros tras invadir los cerros, “los riesgos principales que se pueden presentar en los cerros, son varios, hay de características naturales, socio naturales, y antropogénicos”.

En la explicación dada por el director de la Ogricc, los riegos naturales, con el proceso de invasión hay una pérdida de ecosistema, los cual se convierte en un riesgo para los seres humanos.

Asimismo, indica que otro riesgo que se puede presentar en estos cerros, son los socios naturales, que son los temas de deslizamiento, Avendaño asegura que se pueden ocasionar deslizamientos por ocupación inadecuada del cerro, “digamos que si al invadir se elimina cobertura vegetal, esto ocasiona que los tiempos de lluvia, sobre todo en nuestros de la ciudad, son cerros que son de características metamórficas,  en decir, que con presencia de agua se hinchan y al hincharse se vuelven inestables y se presentan deslizamiento con corriente superficial”, seguidamente explica que “las corrientes superficiales, arrastran el cimiento o este material suelto y se deposita en la parte baja de los cerros, lo que provoca que se tape el sistema de alcantarillado y se presenta el represamiento en los puntos bajos, además, estos deslizamiento generan inestabilidad y esta inestabilidad puede generar movimientos de roca con el paso de los años y caer sobre casas”.

También está el tema de los antropogénicos, Avendaño Camacho expuso que, en los cerros por naturalidad, por ser invasión ellos roban energía, roban agua y alcantarillado, es normal que debido a estas circunstancias, en dichos cerros se prendan por cortocircuito y se quemen las casas.

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