Los tres ‘cuidanderos’  de alias ‘5-5’ eran de la UNP

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Además tenía a su cargo una camioneta blindada en la cual lo veían llegar con mucha frecuencia  Guachaca, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Norberto Quiroga Poveda, alias ‘5-5’, o ‘Beto’, quien se encuentra en un calabozo de la Estación de Policía de El Rodadero,  jefe máximo de ‘los Pachenca’, tenía para su seguridad personal tres escoltas y una camioneta blindada asignada por la Unidad Nacional de Protección, UNP, hace mucho tiempo, en la cual lo veían llegar a cada momento a Guachaca, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Al desmovilizarse en febrero de 2006, junto con Hernán Giraldo Serna, alias ‘El Patrón’ o ‘Taladro’, quien comandaba el frente Resistencia Tayrona de las AUC,  y postularse a Justicia y Paz como miembro de ese Bloque, el Estado debía garantizar su seguridad y tras realizar los estudios necesarios, le fue asignado ese esquema teniendo en cuenta su colaboración con la justicia.

El presidente de la Asociación Nacional de Trabajadores de la Seguridad, Analtraseg, denunció que a pesar de que el Estado conocía de las actuaciones delictivas de este sujeto, lo protegía. “Tres hombres armados, con chalecos antibalas, una camioneta blindada del Estado estaban a su cargo. Este señor lo que estaba haciendo era delinquiendo en esa zona, había asumido el mando de una organización delincuencial con protección del Estado”, afirmó el sindicalista.

Sin embargo, fuentes de inteligencia de la Policía dijeron a El Heraldo que el quitarle ese esquema al descubrir que era unos líderes de ‘los Pachenca’ significaba ponerlo en alerta de la investigación que silenciosamente se le estaba siguiendo desde hacía meses y quizá hasta podía haberse escapado.

“Es una investigación que tomó bastante tiempo y se debía proteger a toda costa, por eso un movimiento como la suspensión del esquema de seguridad lo más probable es que hubiera afectado todo el proceso, porque alias 5-5 hubiera empezado a sospechar, a sentirse incómodo”, expresó la fuente, quien agregó que el Estado le brindó la seguridad cuando la necesitó y que ahora que está en poder de las autoridades lo procesará como a cualquier otro ciudadano.

“No es que la UNP o la Policía estuvieran alcahueteando la actividad delictiva de este señor, ni más faltaba. Solo que había que mover cartas para poder capturarlo y así se hizo”, explicó la fuente.

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