¿Está tomando partido el Gobierno colombiano en la puja por la Casa Blanca?

57

El jefe de Estado colombiano ha salido a negar que su Gobierno esté tomando partido en las elecciones de los Estados Unidos.

De cara a lo que se vaticina como un álgido debate electoral en los Estados Unidos, uno de los principales aliados bilaterales de Colombia, al presidente de la República, Iván Duque Márquez, le siguen lloviendo críticas por lo que muchos consideran una ruptura en la diplomacia estatal, por mostrar una inclinación a favor de Donald Trump, quien desde el poder aspira a seguir siendo el anfitrión de la Casa Blanca.

Sin embargo, pese a estas críticas, el jefe de Estado colombiano ha salido a negar que su Gobierno esté tomando partido en las elecciones de los Estados Unidos, en especial, rechazó la afirmación que hizo el expresidente Juan Manuel Santos, en la que señalaba que había miembros del Ejecutivo ofreciendo ayuda a la campaña de Trump.

Duque afirmó, en una entrevista con el canal alemán DW, que Colombia es un país respetuoso de los procesos democráticos que se adelantan en el mundo y que son considerados como legítimos, como es el caso de los Estados Unidos, argumentando que históricamente se ha mantenido una relación bipartidista con esta nación.

“Ni más faltaba que nosotros fuéramos a tratar de incidir en un pronunciamiento libre de los ciudadanos en los Estados Unidos, ese nunca ha sido nuestro criterio”, dijo el mandatario, pero sus detractores no critican la posible influencia en las elecciones de ese país, sino las consecuencias que podría traer para Colombia mostrar favoritismo hacia Trump, con el riesgo de que gane Joe Biden.

Manuel Alejandro Correal, profesor de Derecho Internacional de la Universidad Libre, asegura que a nivel político lo más probable es que el Gobierno le esté apostando a la posibilidad de que se reelija a Donald Trump y por esta razón quiere mantener un vínculo estrecho con la Casa Blanca en lo que resta de su Gobierno. No obstante, afirma que lo ideal sería que el presidente y toda la política de relaciones exteriores del Gobierno trataran de mantener neutralidad en el proceso electoral.

Correal agrega que tal y como está la situación, pareciera que hay un juego de alianzas entre el Gobierno de Trump y el de Duque. Dice que así como representantes del Ejecutivo estadounidense salieron a pedir que el expresidente Álvaro Uribe, líder natural del Centro Democrático, se pudiera defender en libertada luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara medida de aseguramiento en su contra, ahora el mandatario colombiano está haciendo guiños a la campaña de reelección.

“Es un pago de favores abiertamente inconveniente para los colombianos, sin embargo, es la apuesta del Gobierno colombiano, aunque el deber del presidente es mantener la neutralidad”, dice Manuel Alejandro Correal.

Recientemente, el mandatario colombiano, como lo ha venido haciendo desde que Estados Unidos certificó a Colombia como uno de los países que lucha contra las drogas de uso ilícito, agradeció al presidente Trump por el apoyo que ha recibido su Gobierno para frenar el crecimiento exponencial de cultivos.

El pronunciamiento del presidente se dio luego de que Trump asegurara desde Miami, Florida, que el acuerdo de paz firmado con las Farc por el expresidente Juan Manuel Santos, con el apoyo del exmandatario estadounidense Barack Obama y del ahora candidato Joe Biden, hizo que el país se rindiera ante el narcoterrorismo, causando un aumento en los cultivos de uso ilícito. Dijo que desde su administración se trabajó para que se bajaran estos cultivos y se aumentara la incautación de drogas.

Carlos Pinedo, director del Programa de Relaciones Internacionales  de la Universidad Militar Nueva Granada, indica que esta no es la primera vez que un presidente de Colombia se matricula con un candidato presidencial de los Estados Unidos. Por lo tanto, dice que no hay una ruptura en materia diplomática como dicen algunos, pero agrega que el deber del Gobierno es mantener la neutralidad.

“Nuestra relación es una relación estratégica. No importa si un republicano o un demócrata llega a ser inquilino de la Casa Blanca, por eso es importante no entrar a tomar posiciones partidista, como lo ha hecho el Gobierno Duque, que sin lugar a dudas, es un error. Esa no es la forma inteligente de manejar la relación”, advierte el experto.

SI GANA BIDEN

Sin duda, lo que inquieta de la postura que ha asumido el Gobierno colombiano es el escenario en el que Joe Biden sea el que gane las elecciones. “Quedaríamos muy mal parados”, dice Carlos Pinedo.

Para el profesor Pinedo, es un riesgo seguir mostrando inclinación ideológica cuando Colombia podría aprovechar su posición privilegiada de aliado estratégico para Estados Unidos para mantenerse neutro. Además, las relaciones con el país norteamericano no se limitan al Ejecutivo, sino que pasan por el Congreso, donde se necesita el apoyo de ambos partidos.

Si Biden llega a ser el elegido, agrega, el país se encontraría con un clima no tan favorable ante el nuevo Gobierno de ese país, teniendo en cuenta que quien sale más beneficiado de la relación en términos de apoyo estratégico es Colombia. “Estamos dañando la relación con un eventual presidente de los Estados Unidos. Por eso el discurso debería ser otro”, dijo.

Sebastián Bitar, analista de asuntos internacionales y profesor de la Universidad de los Andes, es menos fatalista y señala que si esto llega a suceder, si bien las relaciones bilaterales no empezarán con pie derecho, se pueden ir realizando acciones que vayan encaminadas a restablecer esa confianza, como cambiar el embajador (Francisco ‘Pacho’ Santos) y fortalecer el trabajo diplomático.

Bitar agrega que más allá de las críticas que se han levantado en contra de la posición del Gobierno frente a los Estados Unidos, como el tema de las drogas, Venezuela, entre otros, lo que hay que entender es que ambos se apoyan porque tienen afinidad ideológica en estos aspectos. /Colprensa.

También podría gustarte